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sobre Alcóntar
Municipio de alta montaña en la Sierra de los Filabres; nacimiento del río Almanzora y bosques de pinos
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Alcóntar es de esos pueblos que te encuentras casi sin querer. Vas por el Valle del Almanzora, encadenando curvas y olivos, y de repente aparece en la ladera, con las casas blancas desparramadas como si alguien las hubiera colocado ahí sin demasiado plano previo. A mí me recuerda a cuando ves desde lejos un pueblo pequeño y ya sabes que dentro no va a pasar gran cosa… pero precisamente por eso apetece parar.
Aquí no hay decorado turístico ni calles pensadas para la foto. Alcóntar funciona como muchos pueblos del interior de Almería: ritmo lento, campo alrededor y esa sensación de que todo gira más o menos alrededor del olivar.
El centro del pueblo, sin demasiadas vueltas
El corazón de Alcóntar gira alrededor de la iglesia de la Inmaculada Concepción. Es un templo de origen mudéjar y su torre es lo primero que suele sobresalir cuando te acercas por carretera.
Desde la pequeña plaza cercana salen calles que suben y bajan siguiendo la pendiente del terreno. Nada raro si conoces los pueblos de la zona: calles estrechas, fachadas blancas, rejas con alguna maceta y coches aparcados donde caben. No hay grandes monumentos ni rincones preparados para turistas, pero pasear un rato tiene su gracia. En diez o quince minutos ya te haces una idea de cómo es el pueblo.
Mirar el Valle del Almanzora desde arriba
Una de las cosas que sí merece la pena hacer es asomarse a los bordes del casco urbano. Alcóntar está colocado en ladera y en varios puntos se abre la vista hacia el Valle del Almanzora.
No esperes miradores con barandillas y paneles. Son más bien esquinas del pueblo donde el paisaje se abre de golpe: bancales de olivos, caminos de tierra y sierras alrededor. Al amanecer y al final de la tarde la luz cambia bastante el paisaje; el valle se vuelve más suave y se entienden mejor los relieves.
El paisaje: olivos, bancales y caminos de tierra
La comarca tiene un paisaje muy reconocible. No hay grandes picos ni formaciones raras. Aquí manda el olivo.
Alrededor de Alcóntar se ven bancales escalonados con árboles bastante viejos, pistas agrícolas y algún cortijo disperso. En invierno el campo se ve más desnudo; en primavera, si el año viene bien de lluvias, aparecen almendros en flor y algunas manchas verdes entre tanto marrón.
No es un paisaje espectacular a primera vista, pero tiene algo que engancha si te gusta caminar sin ruido alrededor.
Caminos para andar un rato
Por los alrededores salen caminos rurales que usan agricultores y vecinos. Algunos siguen antiguos caminos ganaderos o conectan con cortijos que hoy están medio abandonados.
No todos están señalizados, así que conviene ir con mapa o GPS si te alejas demasiado. Aun así, para dar un paseo corto no hace falta complicarse: basta salir del pueblo por cualquiera de las pistas y caminar entre olivos. Enseguida aparece ese silencio típico de la zona, roto solo por algún coche lejano o el viento entre los árboles.
Cuando cae la noche
Si te alejas un poco del núcleo del pueblo, el cielo se ve bastante limpio. La iluminación es escasa y eso se nota. En noches despejadas aparecen más estrellas de las que solemos ver en ciudad.
No hace falta organizar nada especial: aparcas en algún camino cercano, te bajas del coche y miras hacia arriba. Es una de esas cosas simples que en los pueblos pequeños todavía funcionan.
Lo que se come por aquí
La cocina local es la de toda esta parte de Almería interior: platos contundentes y bastante ligados al campo.
Las migas siguen siendo habituales en muchas casas, sobre todo cuando el tiempo enfría. También aparecen guisos de legumbres, embutidos de la zona y, cómo no, aceite de oliva producido en los alrededores. Es una cocina sin muchos adornos, pensada más para alimentar que para impresionar.
Fiestas que siguen el ritmo del año
El calendario festivo suele moverse entre lo religioso y lo agrícola. En torno a la Inmaculada Concepción se celebran las fiestas patronales, con procesiones y reuniones de vecinos. En verano suelen organizarse verbenas y actividades más informales aprovechando el buen tiempo.
Y luego está la campaña de la aceituna, que aunque no sea una fiesta como tal, marca bastante la vida del pueblo durante semanas.
Cómo llegar y cuánto tiempo dedicarle
Alcóntar está en el Valle del Almanzora, en el interior de la provincia de Almería. Desde la capital se tarda algo más de una hora larga en coche, enlazando autovía y carreteras comarcales.
Mi consejo es sencillo: no vengas pensando en pasar aquí todo el día. Alcóntar funciona mejor como parada tranquila dentro de una ruta por el valle. Das un paseo, te asomas a las vistas, caminas un poco entre olivos y sigues camino.
Es ese tipo de sitio pequeño que no intenta llamar la atención… pero cuando paras un rato, te deja una sensación bastante honesta de cómo se vive por esta parte de Almería.