Artículo completo
sobre Santa Cruz del Comercio
Pequeño municipio reconstruido tras el terremoto de 1884; ambiente rural tranquilo dedicado a la agricultura
Ocultar artículo Leer artículo completo
Santa Cruz del Comercio es pequeño y se recorre rápido. Lo primero es el coche. Intenta dejarlo cerca de la entrada por la calle Real o en alguna de las calles anchas antes de meterte en el centro. Dentro casi todo son cuestas y tramos estrechos. A media mañana suele complicarse encontrar sitio.
Aparcar y cuándo ir
No hace falta madrugar mucho, pero llegar pronto ayuda. El pueblo no está preparado para mucho tráfico y el casco es corto. Aparcas arriba y bajas andando.
En verano se mueve algo más por las fiestas y por gente que vuelve al pueblo unos días. El resto del año la cosa está tranquila.
La iglesia y lo poco que hay que ver
El edificio más claro es la iglesia de la Encarnación. Está ahí desde hace siglos, con varias reformas encima. Por fuera es sencilla, encalada, sin adornos. Dentro mantiene columnas de piedra y un interior sobrio. Nada espectacular, pero encaja con el tamaño del pueblo.
No hay museos ni edificios que obliguen a hacer parada larga. Aquí el plan es caminar un rato y mirar alrededor.
Calles cortas y cuestas
Las calles suben y bajan siguiendo el terreno. Casas blancas, portones de madera ya gastados y ventanas pequeñas. Algunas calles como Chorreras o Santiago sirven para dar una vuelta sin pensar mucho el recorrido.
Si ves un portón abierto, a veces se intuyen patios al fondo con macetas y herramientas de campo. No es un decorado. Es gente viviendo.
Alrededor: campo y caminos
En cuanto sales del casco aparecen los olivares. Muchos. También parcelas de cereal y algo de monte bajo con tomillo y romero, sobre todo en primavera.
Hay caminos rurales que conectan cortijos y fincas. Algunos vecinos los usan para andar o ir en bici. No siempre están señalizados, así que conviene llevar el móvil con mapa.
Desde las afueras se ven las sierras de alrededor, en dirección al parque natural de Almijara y hacia las lomas del Cerro Alhama. La luz de primera hora suele ser la más limpia.
Cómo llegar y moverse por la zona
La referencia grande es Alhama de Granada. Desde allí salen las carreteras comarcales que conectan con Santa Cruz del Comercio y otros pueblos cercanos. Son vías estrechas, con curvas, pero se recorren sin problema.
El transporte público es limitado. Lo normal aquí es moverse en coche.
Mi consejo es simple: entra, camina media hora y luego sigue ruta por la comarca. Santa Cruz se entiende rápido y forma parte de un paisaje más grande. Ahí está la gracia.