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sobre Zafarraya
Situado en un poljé o valle kárstico fértil; famoso por sus cultivos de verano y el paso natural hacia la Axarquía
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Enclavado a 893 metros de altitud en el corazón de la comarca de Alhama, Zafarraya se alza como uno de los secretos mejor guardados de la provincia de Granada. Este pueblo de poco más de 2.000 habitantes descansa en una fértil vega rodeada de montañas, donde el tiempo parece haberse detenido entre olivares centenarios y el murmullo constante de sus fuentes naturales.
La singularidad de Zafarraya reside en su posición estratégica, actuando como puerta natural entre las provincias de Granada y Málaga. Su valle, conocido como el Boquete de Zafarraya, ha sido testigo del paso de civilizaciones durante milenios, dejando un legado arqueológico fascinante que convive armoniosamente con la tranquilidad de la vida rural andaluza. El pueblo conserva ese aire auténtico de la Andalucía interior, donde cada rincón cuenta una historia y la hospitalidad de sus gentes forma parte del paisaje.
Qué ver en Zafarraya
La Iglesia de la Encarnación, de estilo mudéjar tardío, constituye el principal monumento religioso del municipio. Su torre campanario destaca en el skyline del pueblo y su interior alberga interesantes elementos arquitectónicos que reflejan la fusión de culturas característica de esta zona de Granada. El templo, construido sobre los cimientos de una antigua mezquita, mantiene elementos que recuerdan el pasado andalusí de la localidad.
El patrimonio arqueológico de Zafarraya es excepcional, especialmente la Cueva del Boquete de Zafarraya, uno de los yacimientos neandertales más importantes de la Península Ibérica. Aunque el acceso está restringido para preservar los hallazgos, el centro de interpretación del municipio ofrece una fascinante aproximación a los descubrimientos realizados en esta cavidad, que han aportado luz sobre la presencia humana en la zona hace más de 30.000 años.
El entorno natural de Zafarraya ofrece paisajes de gran belleza, especialmente los miradores naturales que se abren hacia el valle. Desde estos puntos elevados se puede contemplar toda la vega zafarraya, un mosaico de cultivos tradicionales enmarcado por las siluetas de las sierras circundantes. Los olivares que rodean el pueblo, algunos con ejemplares centenarios, crean un paisaje típicamente mediterráneo que invita al paseo y la contemplación.
Qué hacer
El senderismo es una de las actividades estrella en Zafarraya. La red de senderos que parte del pueblo permite descubrir rincones únicos del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama. Las rutas varían en dificultad, desde paseos familiares por la vega hasta ascensiones más exigentes a los picos circundantes, donde las vistas panorámicas recompensan el esfuerzo.
La gastronomía local merece una mención especial. Los productos de la huerta zafarraya, especialmente sus famosos espárragos y alcachofas, son protagonistas de una cocina tradicional que se puede degustar en los restaurantes del pueblo. Los guisos de cabra montés, las migas con tocino y los dulces caseros forman parte de una tradición culinaria que se mantiene viva en las cocinas familiares.
Para los amantes de la arqueología, además de la información disponible en el centro de interpretación, es posible realizar rutas guiadas por otros yacimientos menores de la zona, donde se han encontrado vestigios íberos y romanos que confirman la importancia estratégica de este paso natural entre provincias.
Los talleres de artesanía tradicional, especialmente los relacionados con el trabajo del esparto y la cerámica, ofrecen la oportunidad de conocer oficios ancestrales que aún se practican en Zafarraya. Algunas familias del pueblo mantienen estos conocimientos transmitidos de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Zafarraya conserva el sabor auténtico de las celebraciones rurales andaluzas. La Feria en honor a la Virgen de los Remedios se celebra a finales de septiembre, convirtiendo el pueblo en un hervidero de actividad con casetas, música tradicional y eventos ecuestres que atraen visitantes de toda la comarca.
Las fiestas de San Marcos, a finales de abril, marcan el inicio del buen tiempo con una romería tradicional que recorre los parajes más bellos del término municipal. Durante esta celebración, los zafarrayos mantienen la costumbre de preparar las tradicionales tortas de pan y degustar los primeros frutos de la temporada.
En agosto, las noches de verano cobran vida con el Festival de Música Tradicional, donde grupos folclóricos de toda Andalucía se dan cita en la plaza del pueblo para mantener vivas las tradiciones musicales de la región.
Información práctica
Zafarraya se encuentra a 55 kilómetros de Granada capital, siguiendo la A-92 hasta Alhama de Granada y después la A-402 en dirección a Vélez-Málaga. El trayecto dura aproximadamente una hora y ofrece paisajes espectaculares, especialmente al atravesar el desfiladero que da acceso al valle.
una de las mejores época para visitar Zafarraya es primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje luce sus mejores colores. Los meses de abril a junio y septiembre a noviembre son ideales para las actividades al aire libre y el senderismo.
Se recomienda dedicar al menos una jornada completa para conocer el pueblo y realizar alguna ruta por los alrededores. Para una experiencia más completa, una estancia de fin de semana permite disfrutar tanto del patrimonio como de la naturaleza circundante con mayor tranquilidad.