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sobre Olivares
Villa barroca ligada al Conde-Duque de Olivares con un conjunto histórico-artístico muy bien conservado
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En el corazón del Aljarafe sevillano, Olivares emerge como un remanso de tradición andaluza donde el tiempo parece haberse detenido entre olivares centenarios y casas encaladas. Esta villa de 9.444 habitantes, situada a 169 metros de altitud, conserva el encanto de los pueblos que han sabido mantener su esencia rural mientras abrazan discretamente la modernidad.
Recorrer sus calles empedradas es sumergirse en siglos de historia, donde cada rincón cuenta una historia y cada plaza invita al descanso bajo la sombra de sus naranjos. Olivares no es solo un destino, es una experiencia sensorial que combina el aroma de los azahares en primavera, el sabor de una gastronomía auténtica y la calidez de gentes que han hecho de la hospitalidad un arte.
La proximidad a Sevilla convierte a Olivares en un refugio perfecto para quienes buscan escapar del bullicio urbano sin renunciar a la comodidad de estar a un paso de la capital andaluza. Aquí, en este rincón privilegiado del Aljarafe, la vida transcurre al compás pausado que marca la tradición olivarera.
Qué ver en Olivares
El patrimonio monumental de Olivares refleja siglos de historia andaluza. La Iglesia Parroquial de Santa María de las Nieves, de origen medieval, preside el casco histórico con su torre campanario visible desde toda la comarca. Este templo, que ha sido testigo de bodas, bautizos y celebraciones durante generaciones, alberga interesantes retablos barrocos y una talla de la Virgen muy venerada por los olivarenses.
El Palacio de los Condes de Olivares constituye uno de los conjuntos monumentales más significativos. Aunque en parte en ruinas, sus restos evocan la grandeza de épocas pasadas cuando esta villa fue señorío de una de las familias más influyentes de España. Los jardines que lo rodeaban, de los que aún se conservan algunos elementos, son testimonio de la importancia que tuvo esta residencia nobiliaria.
Paseando por el casco histórico, descubrirás casas solariegas con patios típicamente andaluces, balcones de hierro forjado y fachadas encaladas que conservan el sabor de antaño. La Plaza de Andalucía actúa como corazón del pueblo, lugar de encuentro donde los olivarenses se reúnen especialmente al atardecer.
Los olivares centenarios que rodean el municipio no son solo paisaje, sino patrimonio vivo. Algunos de estos árboles tienen más de 500 años y sus retorcidos troncos narran la historia agrícola de la región. Las rutas entre estos campos ofrecen perspectivas únicas del Aljarafe y vistas panorámicas hacia el valle del Guadalquivir.
Qué hacer
Olivares invita al turismo pausado y consciente. Los senderos rurales que conectan con los municipios vecinos permiten descubrir a pie o en bicicleta los paisajes característicos del Aljarafe, entre olivares, naranjos y pequeñas huertas que mantienen viva la tradición agrícola.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos de la tierra, desde el aceite de oliva virgen extra hasta los cítricos del Aljarafe, se transforman en platos tradicionales en los establecimientos locales. Las tapas de campo y los guisos de temporada reflejan la cocina doméstica andaluza en su versión más auténtica.
Para los amantes de la fotografía y la naturaleza, las rutas del amanecer y atardecer entre los olivares ofrecen momentos mágicos, especialmente durante la floración primaveral cuando el paisaje se tiñe de blanco y verde. La luz dorada del atardecer sobre los campos de olivos crea panorámicas que permanecen grabadas en la memoria.
Los talleres de aceite y las catas de productos locales permiten conocer de primera mano los procesos tradicionales de elaboración que han convertido al aceite del Aljarafe en un referente de calidad.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Olivares gira en torno a tradiciones centenarias. La Feria de Agosto transforma el pueblo durante varios días con casetas, música y bailes típicos andaluces. Es el momento del año en que Olivares despliega toda su vitalidad, cuando vecinos y visitantes se dan cita en un ambiente festivo auténtico.
Las fiestas en honor a Santa María de las Nieves, en agosto, combinan devoción y celebración popular. La procesión de la patrona recorre las calles engalanadas mientras los olivarenses muestran su fervor religioso en una tradición que se mantiene viva generación tras generación.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, con procesiones que recorren las estrechas calles del casco histórico en un ambiente recogido y emotivo. Durante la Navidad, los belenes tradicionales y los villancicos mantienen el espíritu festivo de estas fechas señaladas.
Información práctica
Olivares se encuentra a apenas 25 kilómetros de Sevilla capital, con fácil acceso por la A-8076 que conecta con la SE-40 (ronda de circunvalación sevillana). En transporte público, existen conexiones regulares de autobús que facilitan el desplazamiento desde Sevilla.
una de las mejores época para visitar Olivares es durante los meses de primavera (marzo-mayo) y otoño (septiembre-noviembre), cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. La floración de los olivares en marzo-abril ofrece un espectáculo natural único.
Para una visita completa, se recomienda dedicar al menos una jornada que permita recorrer el casco histórico con calma, disfrutar de la gastronomía local y realizar alguna ruta por los olivares circundantes. La combinación con otros pueblos del Aljarafe como Albaida del Aljarafe o Umbrete enriquece la experiencia del viajero rural.