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sobre Palomares del Río
Localidad residencial que conserva unos baños árabes únicos en el entorno rural del Aljarafe
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Palomares del Río queda a un salto de Sevilla, en el Aljarafe. Se llega rápido por la A‑49 y carreteras locales. Aparcar no suele ser problema si no vienes a la hora de entrada o salida de los colegios. En el centro hay plazas sueltas en calles alrededor del ayuntamiento y de la iglesia. A media mañana todavía se encuentra hueco.
Lo que compensa
Los baños árabes de Palomares del Río están en una casa blanca detrás de la iglesia. Son pequeños. Tres salas y poco más. Se consideran de época almohade, hacia el siglo XII. Hoy están secos, sin recreaciones ni montajes. Se ven los arcos de ladrillo y parte del sistema que usaban para calentar el agua y el suelo.
No siempre están abiertos, así que conviene preguntar en el ayuntamiento antes de acercarse.
La iglesia parroquial es bastante posterior, del siglo XVIII. La torre tiene aire mudéjar y parece de otra época. Dentro hay un retablo renacentista atribuido a Miguel Adán. Es uno de esos datos que aparecen en las guías locales y que pasa desapercibido si no te paras a mirar.
Dónde caminar sin perder el tiempo
Por el término pasa el Corredor Verde del Río Pudio. Es una vía larga que cruza varios municipios del Aljarafe. El tramo hacia Coria del Río es fácil: pista ancha, prácticamente llana. Sirve para caminar o ir en bici sin complicaciones.
El paisaje es el típico de esta parte de la comarca: cultivos, parcelas y el arroyo acompañando el camino. A ratos se ven garzas o garcetas. No es un sitio espectacular, pero se camina tranquilo.
Si prefieres algo corto, el parque Razo Eugenia está al final de la calle Real. Un arroyo canalizado, árboles y senderos de tierra. Más bien un parque de barrio donde la gente pasea al perro o baja con los niños.
Comer y beber
Palomares suele aparecer dentro de la llamada Ruta del Mosto del Aljarafe. En temporada es fácil encontrar mosto del año en los bares del pueblo.
En la zona también es habitual el arroz, sobre todo en recetas con pato o con productos de las marismas cercanas. Según la época verás gazpacho, espárragos trigueros y platos sencillos de cocina andaluza. Los bares se concentran sobre todo en la calle Real y alrededor de la plaza.
En septiembre el pueblo celebra su feria. Casetas, música y caballos por el centro durante varios días. Si coincide con tu visita habrá ambiente. Si no, Palomares funciona a ritmo de pueblo residencial del Aljarafe.
Cómo aprovechar la visita
Madruga y combina Palomares del Río con otros pueblos cercanos del Aljarafe. Aquí el plan da para poco: los baños árabes, una vuelta por el centro y algo de comer o beber en la plaza.
Si llevas bici, el Corredor Verde alarga bastante el día. Si no, en un par de horas lo tienes visto.
Primavera y principios de otoño se llevan mejor. En verano el calor aprieta y el paisaje se vuelve seco. En invierno entra el aire del Guadalquivir y se nota.
Consejo: confirma antes si los baños árabes están abiertos. Si no lo están, tampoco pasa nada. Palomares del Río funciona más como lugar donde vive la gente que como destino al que venir solo a hacer fotos.