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sobre Villanueva del Ariscal
Tierra de vinos con bodegas centenarias y una gastronomía muy ligada al mosto y la cocina tradicional
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En el corazón del Aljarafe sevillano, donde los olivares centenarios se extienden hasta el horizonte y el aroma del azahar perfuma los aires primaverales, se alza Villanueva del Ariscal. Este municipio de 6.814 habitantes, asentado a 156 metros de altitud, conserva el encanto auténtico de los pueblos andaluces, donde el tiempo parece transcurrir con la pausada cadencia de sus tradiciones rurales.
Sus calles blancas y estrechas invitan al paseo tranquilo, mientras que sus gentes mantienen viva la esencia de la hospitalidad andaluza. Villanueva del Ariscal es un destino perfecto para quienes buscan desconectar del bullicio urbano sin renunciar a la riqueza cultural y gastronómica que caracteriza a esta privilegiada comarca sevillana.
Qué ver en Villanueva del Ariscal
El patrimonio arquitectónico de Villanueva del Ariscal refleja siglos de historia andaluza. La Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol constituye el epicentro espiritual del municipio, un templo que combina elementos de diferentes épocas y estilos, testimonio de las sucesivas ampliaciones y reformas que ha experimentado a lo largo de los siglos.
El casco histórico conserva la estructura urbana tradicional, con casas señoriales que exhiben los típicos patios andaluces adornados con azulejos y macetas de geranios. Destacan algunas construcciones de arquitectura popular que mantienen intactos los elementos decorativos tradicionales: rejas de forja, balcones volados y fachadas encaladas que crean un conjunto armónico de gran belleza.
Los alrededores del municipio ofrecen paisajes rurales de gran valor natural. Los olivares del Aljarafe se extienden en suaves ondulaciones, creando un mosaico agrícola que cambia de color según las estaciones. Estos parajes son ideales para la fotografía de paisaje y para comprender la importancia del cultivo del olivo en la economía local.
Qué hacer
Villanueva del Ariscal es punto de partida ideal para recorrer la Ruta del Aceite del Aljarafe, un itinerario que permite conocer de primera mano el proceso de elaboración del aceite de oliva virgen extra y degustar este oro líquido en las almazaras locales. Las visitas suelen incluir catas dirigidas donde se aprende a distinguir las diferentes variedades y matices.
Los aficionados al senderismo encontrarán en los alrededores múltiples senderos que serpentean entre olivares y conectan con poblaciones vecinas. Estas rutas a pie o en bicicleta permiten descubrir rincones paisajísticos de gran valor y observar la fauna típica mediterránea.
La gastronomía local merece capítulo aparte. Las tapas tradicionales del Aljarafe, los guisos de temporada y los dulces conventales constituyen un patrimonio culinario que se puede disfrutar en los establecimientos locales. Los productos de la huerta y la repostería casera son especialidades que no debes perderte.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Villanueva del Ariscal gira en torno a celebraciones que hunden sus raíces en la tradición andaluza. Las fiestas en honor a San Pedro Apóstol, patrón del municipio, se celebran a finales de junio con procesiones, verbenas populares y actividades religiosas que congregan a vecinos y visitantes.
En Semana Santa, las calles del pueblo se engalanan para las procesiones, donde las imágenes sagradas recorren el casco histórico en un ambiente de recogimiento y devoción. La participación ciudadana en estos eventos es masiva y constituye una oportunidad única para conocer las tradiciones religiosas locales.
Durante el verano, las noches culturales llenan las plazas de música, teatro y espectáculos familiares. Estas actividades, que suelen desarrollarse en julio y agosto, aprovechan las suaves temperaturas nocturnas para crear un ambiente festivo al aire libre.
La romería local, que se celebra en primavera, constituye otra de las tradiciones más arraigadas, donde las carretas engalanadas y los trajes de flamenca crean una estampa típicamente andaluza.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Sevilla capital, Villanueva del Ariscal se encuentra a unos 25 kilómetros por la A-8058, un trayecto de aproximadamente 30 minutos en coche. También es accesible en transporte público mediante las líneas de autobuses que conectan el Aljarafe con la capital sevillana.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) son ideales por las temperaturas suaves y la belleza del paisaje. El verano puede ser caluroso, aunque las noches resultan muy agradables para pasear.
Consejos: Aprovecha tu visita para recorrer otros municipios del Aljarafe como Olivares o Albaida del Aljarafe, muy próximos y que complementan perfectamente la experiencia rural. No olvides adquirir aceite de oliva local como recuerdo gastronómico de tu visita.