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sobre Alhama de Almería
Conocida como la puerta de la Alpujarra; famosa por sus aguas termales y balneario histórico
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En la Alpujarra Almeriense, donde las estribaciones de Sierra Nevada se van suavizando hacia el interior mediterráneo, aparece Alhama de Almería. Con 3.817 habitantes y a unos 520 metros de altitud, mantiene ese ritmo tranquilo de pueblo que no necesita disfrazarse para gustar.
El nombre viene del árabe al-hammah (fuente termal), y no es casualidad: el agua —en fuentes, manantiales y barrancos— marca el paisaje y también la forma de caminarlo. Calles empinadas, casas encaladas y rincones frescos invitan a ir despacio, mirando más que tachando “sitios”.
Qué ver en Alhama de Almería
La Iglesia Parroquial de la Encarnación, levantada sobre la antigua mezquita, es la referencia más clara del casco urbano. Es del siglo XVI y conserva rasgos mudéjares que cuentan bien esa mezcla de etapas que se da en tantos pueblos de la zona.
Merece un paseo sin mapa por el casco histórico y, en especial, por el Barrio Alto, donde la arquitectura popular alpujarreña se entiende a simple vista: calles estrechas adaptadas a la pendiente y viviendas tradicionales con soluciones pensadas para el clima.
Quedan también restos del Castillo de Alhama. No es una visita larga, pero sí agradecida por las vistas sobre el valle y por el contexto histórico que aporta.
En los alrededores, los barrancos y las fuentes van dibujando un entorno natural con vegetación mediterránea y pequeños respiros de sombra.
Qué hacer
Senderismo suave y paseos entre caminos tradicionales que conectan con el entorno: aquí lo mejor es calzarse cómodo y tirar de curiosidad. La llamada Ruta de los Manantiales permite enlazar fuentes y puntos de agua repartidos por el término municipal.
Si te gusta la fotografía, busca miradores naturales hacia el valle del Andarax y, en días claros, hacia las cumbres de Sierra Nevada.
En mesa, la cocina local se apoya en huerta y ganadería: migas, guisos de cabrito y embutidos caseros aparecen con frecuencia según temporada y costumbre.
Fiestas y tradiciones
En agosto se celebran las fiestas patronales en honor a San Roque. En enero, San Antón mantiene la tradición de las lumbres y la bendición de los animales. La Semana Santa se vive con recogimiento, con recorridos por calles con bastante pendiente. En mayo suelen organizarse actividades vinculadas a la primavera y productos de temporada.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más cómodos para caminar: temperaturas más suaves y buena luz. En verano conviene reservar las horas centrales para sombra y descanso, y en invierno el atractivo está en la claridad del aire y las vistas hacia Sierra Nevada, aunque las tardes pueden ser frías.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el casco histórico y el Barrio Alto, sin prisa, siguiendo las calles más empinadas.
- Parada en la Iglesia de la Encarnación (exterior y entorno).
- Subida a la zona de los restos del castillo para ver el valle y orientarte con el paisaje.
- Remate con un paseo corto hacia alguna fuente cercana si el día aprieta.
Información práctica
Alhama de Almería está a unos 50 km de la capital, por la A-348. El trayecto se hace por carretera comarcal, con curvas y tramos donde apetece conducir sin prisas.
Como en muchos pueblos de ladera, lo más práctico es dejar el coche donde la calle se ensancha y entrar al centro a pie: se disfruta más y se discute menos con las cuestas.