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sobre Bentarique
Pequeña localidad del valle del Andarax; conserva el encanto de los pueblos blancos andaluces
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En el corazón de la Alpujarra Almeriense, donde las últimas estribaciones de Sierra Nevada se encuentran con los valles mediterráneos, se alza Bentarique como un pequeño tesoro andalusí. Con apenas 241 habitantes, este pueblo blanco conserva intacto el sabor de la España más auténtica, ofreciendo a sus visitantes una ventana al pasado morisco que define toda la comarca alpujarreña.
Situado a 324 metros de altitud, Bentarique se extiende por las laderas de un valle protegido, donde el tiempo parece haberse detenido entre casas encaladas, estrechas callejuelas empedradas y bancales centenarios. Su posición estratégica en la ruta que conecta las poblaciones alpujarreñas lo convierte en un punto de partida ideal para explorar esta fascinante región, donde cada rincón cuenta historias de convivencia entre culturas.
Qué ver en Bentarique
El patrimonio arquitectónico de Bentarique refleja su herencia morisca en cada esquina. La Iglesia de San José, construida sobre los cimientos de una antigua mezquita, domina el centro del pueblo con su torre mudéjar y su sencilla pero elegante fachada blanca. En su interior se conservan elementos decorativos que evocan la rica historia religiosa de la zona.
Paseando por sus calles, el visitante descubre la arquitectura tradicional alpujarreña en estado puro: casas de muros blancos, techos planos de launa y características chimeneas cilíndricas con sombrerete cónico. Los tinaos o pasadizos cubiertos que conectan las viviendas crean un entramado urbano único, adaptado perfectamente al clima mediterráneo de montaña.
Los bancales y sistemas de regadío que rodean el pueblo constituyen un paisaje cultural extraordinario. Estas terrazas de cultivo, heredadas del periodo andalusí, se extienden por las laderas creando un mosaico verde donde crecen almendros, olivos y pequeñas huertas que abastecen a los habitantes locales.
Desde varios miradores naturales del pueblo se contemplan vistas panorámicas excepcionales del valle del río Andarax y las montañas circundantes, especialmente espectaculares durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz dorada baña los pueblos blancos vecinos.
Qué hacer
Bentarique es punto de partida de diversas rutas de senderismo que recorren la Alpujarra Almeriense. El sendero hacia Terque atraviesa paisajes de almendros centenarios y ofrece vistas excepcionales del valle, mientras que la ruta hacia Fondón permite descubrir cortijos abandonados y fuentes naturales entre pinares.
La gastronomía local representa uno de los principales atractivos del pueblo. Los productos de la huerta alpujarreña - tomates, pimientos, berenjenas - se transforman en platos tradicionales donde destacan las migas alpujarreñas, el gazpacho almeriense y los guisos de cabrito. Las almendras locales son especialmente apreciadas y se utilizan en repostería tradicional.
Los aficionados a la fotografía rural encuentran en Bentarique un escenario perfecto: desde las texturas de los muros encalados hasta los juegos de luz y sombra en las callejuelas, pasando por los contrastes cromáticos de los bancales según las estaciones del año.
La proximidad a otros pueblos alpujarreños permite organizar rutas culturales de día completo, visitando Laujar de Andarax, Fondón o adentrándose en la Alta Alpujarra granadina. Cada población aporta matices diferentes a la experiencia alpujarreña.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Bentarique mantiene vivas las tradiciones andalusas con celebraciones que involucran a toda la comunidad. Las fiestas patronales en honor a San José se celebran en marzo, coincidiendo con el despertar primaveral de almendros y frutales, creando un marco natural incomparable para las procesiones y actividades religiosas.
En mayo tiene lugar la fiesta de las cruces, cuando los vecinos adornan diversos puntos del pueblo con cruces florales y se organizan verbenas populares que se prolongan hasta altas horas. La Semana Cultural de agosto concentra actividades folklóricas, exhibiciones de artesanía local y degustaciones gastronómicas.
Durante el otoño, la época de la recolección de almendras se convierte en una celebración comunitaria donde visitantes y lugareños pueden participar en esta actividad tradicional, conociendo de primera mano las técnicas ancestrales de cultivo alpujarreño.
Información práctica
Para llegar a Bentarique desde Almería capital, se toma la A-348 dirección Laujar de Andarax durante aproximadamente 40 kilómetros, desviándose después por la AL-5405. El trayecto dura una hora y atraviesa paisajes de gran belleza natural.
La mejor época para visitar Bentarique es primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el entorno natural muestra toda su exuberancia. Los almendros en flor de febrero y marzo ofrecen un espectáculo visual excepcional, mientras que el otoño permite disfrutar de la recolección y los colores dorados de la temporada.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa adecuada para actividades al aire libre. Aunque el pueblo cuenta con servicios básicos, es aconsejable planificar las comidas con antelación, especialmente durante la temporada baja.