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sobre Laujar de Andarax
Capital histórica de la Alpujarra y última residencia de Boabdil; famosa por sus fuentes y vinos
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Encaramado a 918 metros de altitud en el corazón de la Alpujarra Almeriense, Laujar de Andarax se alza como un tesoro oculto entre las estribaciones de Sierra Nevada. Este pueblo de 1.611 habitantes guarda entre sus calles empedradas y casas blancas la esencia más auténtica de la montaña andaluza, donde el tiempo parece haberse detenido para preservar una forma de vida que conecta directamente con la tierra y sus tradiciones.
Sus casas de arquitectura tradicional alpujarreña, con tejados planos de launa y chimeneas cilíndricas, se escalonan por las laderas creando un paisaje urbano de una belleza singular. El sonido del agua, omnipresente gracias a los numerosos manantiales que brotan de la sierra, acompaña cada paseo por este pueblo que fue refugio de moriscos y testigo de la última resistencia de Aben Humeya durante la rebelión de las Alpujarras.
Rodeado de castaños, nogales y viñedos en terrazas, Laujar de Andarax invita a desconectar del ritmo acelerado de la vida moderna y sumergirse en un entorno donde la naturaleza y la historia se entrelazan de forma magistral.
Qué ver en Laujar de Andarax
El patrimonio histórico de Laujar de Andarax refleja su rica herencia morisca y cristiana. La Iglesia Parroquial de la Encarnación, construida en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mezquita, destaca por su imponente torre mudéjar y su retablo barroco. En el interior se conservan interesantes obras de arte sacro que narran la historia religiosa del pueblo.
El Ayuntamiento, edificio del siglo XVIII con una elegante fachada de piedra, preside la Plaza Mayor, donde se concentra gran parte de la vida social del pueblo. Desde aquí parten las principales calles del casco histórico, perfectas para perderse entre patios floridos y rincones con encanto.
No hay que perderse la Fuente de los Dieciocho Caños, un conjunto hidráulico de origen árabe que demuestra la importancia del agua en la configuración urbana de Laujar. Esta fuente, alimentada por manantiales naturales, ha sido el corazón social del pueblo durante siglos.
En los alrededores, el Mirador de la Alpujarra ofrece vistas panorámicas espectaculares hacia el valle del río Andarax y las cumbres de Sierra Nevada. Los días despejados permiten contemplar un paisaje que se extiende hasta el Mediterráneo, creando una postal inolvidable de la geografía almeriense.
Qué hacer
Las posibilidades para el turismo activo en Laujar de Andarax son extraordinarias. La Ruta de los Castaños Centenarios conduce a través de bosques milenarios donde estos árboles monumentales crean catedrales naturales de una belleza sobrecogedor. Durante el otoño, el espectáculo cromático es especialmente intenso.
Los amantes del senderismo tienen en el Sendero de la Hidroeléctrica una opción perfecta para conocer el patrimonio industrial del siglo XX mientras se disfruta del paisaje alpujarreño. La ruta discurre junto a acequias y pequeñas cascadas, ofreciendo múltiples oportunidades para la fotografía.
La gastronomía local se basa en productos de la huerta y la montaña. Las migas alpujarreñas, el jamón de bellota y los vinos de la tierra son protagonistas de una cocina que conserva recetas centenarias. Los dulces caseros, especialmente durante las festividades, mantienen viva la tradición repostera morisca.
Para los interesados en el turismo enológico, las bodegas familiares ofrecen catas de vinos elaborados con variedades autóctonas en un entorno de bancales y paisajes únicos.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Laujar de Andarax está marcado por celebraciones que hunden sus raíces en siglos de tradición. Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Encarnación se celebran a finales de agosto con procesiones, música tradicional y degustaciones de productos locales.
En octubre tiene lugar la Fiesta de la Castaña, una celebración gastronómica que rinde homenaje al fruto más característico de la zona. Durante estos días, las calles se llenan del aroma de las castañas asadas y se organizan actividades culturales relacionadas con las tradiciones rurales.
La Semana Santa se vive con especial devoción, manteniendo rituales ancestrales en los que participa todo el pueblo. Las procesiones por las empinadas calles crean momentos de gran emotividad y belleza plástica.
Información práctica
Para llegar a Laujar de Andarax desde Almería capital, hay que tomar la A-348 en dirección a Alhama de Almería y continuar por la A-347, un recorrido de aproximadamente 80 kilómetros que atraviesa paisajes de gran belleza. El viaje dura algo más de una hora y media, pero merece la pena detenerse en varios miradores del camino.
una de las mejores época para visitar el pueblo es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el entorno natural muestra toda su exuberancia. El verano ofrece la ventaja de la altitud, proporcionando un refugio fresco en los días más calurosos.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y las rutas de senderismo, así como ropa de abrigo para las noches, especialmente fuera de los meses de verano.