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sobre Ohanes
Primer pueblo ecológico de Europa; situado en ladera de Sierra Nevada con vistas al valle
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En el corazón de la Alpujarra Almeriense, donde las montañas se visten de bancales centenarios y el aire lleva el aroma de almendros y olivos, se encuentra Ohanes, un pequeño pueblo que parece detenido en el tiempo. Con apenas 550 habitantes, este enclave a 958 metros de altitud ofrece la experiencia auténtica de la vida rural andaluza, lejos del bullicio turístico pero rica en tradiciones y paisajes que cortan la respiración.
Ohanes es uno de esos destinos que se descubren paso a paso, donde cada rincón cuenta una historia y donde el silencio solo se rompe por el murmullo de las acequias que han regado estas tierras durante siglos. Sus casas blancas se escalonan por la ladera de la montaña, creando un anfiteatro natural que mira hacia el valle y las cumbres de Sierra Nevada en el horizonte.
Este pueblo alpujarreño conserva intacta la esencia de la arquitectura tradicional bereber, con sus terrazas planas, chimeneas cilíndricas y calles estrechas que serpentean entre construcciones que parecen brotar de la propia roca. Es un lugar perfecto para desconectar y sumergirse en la cultura rural más auténtica de Andalucía.
Qué ver en Ohanes
El patrimonio de Ohanes se encuentra estrechamente ligado a su pasado morisco y a la posterior repoblación cristiana. La Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación, construida en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mezquita, es el principal monumento del pueblo. Su arquitectura sencilla pero elegante refleja el estilo propio de la época de la repoblación, con elementos mudéjares que recuerdan el pasado islámico de la zona.
Paseando por sus calles empedradas, llama la atención la arquitectura popular alpujarreña perfectamente conservada. Las casas tradicionales, con sus características cubiertas planas de launa (pizarra local), tinaos y balcones de madera, forman un conjunto urbano de gran valor etnográfico. El lavadero público y las fuentes repartidas por el pueblo testimonian la importancia del agua en la vida cotidiana de estos pueblos de montaña.
Los alrededores de Ohanes ofrecen espectaculares paisajes de bancales que se extienden por las laderas como escaleras gigantes verdes. Estos bancales, construidos hace siglos para aprovechar cada metro de terreno cultivable, son una obra de ingeniería agrícola que merece admiración. Los campos de almendros transforman el paisaje en febrero y marzo, cuando su floración blanca contrasta con el cielo azul alpujarreño.
Desde varios puntos del pueblo se disfrutan vistas panorámicas excepcionales hacia el valle del río Andarax y las cumbres de Sierra Nevada, especialmente espectaculares al amanecer y al atardecer, cuando la luz dorada baña las montañas circundantes.
Qué hacer
Ohanes es un paraíso para los amantes del senderismo y la naturaleza. Numerosos senderos tradicionales conectan el pueblo con cortijos abandonados, fuentes naturales y miradores naturales. La ruta hacia la Fuente de los Cinco Caños es especialmente recomendable, siguiendo antiguas acequias entre castaños y nogales.
Los paseos por los bancales permiten descubrir el sistema de riego tradicional y observar los cultivos típicos alpujarreños: almendros, olivos, higueras y pequeños huertos familiares. Es frecuente encontrarse con los agricultores locales, siempre dispuestos a explicar las técnicas ancestrales de cultivo en terrazas.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos de la tierra como las almendras, el aceite de oliva virgen extra y las mieles de montaña son protagonistas de una cocina sencilla pero sabrosa. Las hierbas aromáticas silvestres como el tomillo, el romero y la manzanilla crecen libremente por las laderas y se utilizan en infusiones y guisos tradicionales.
Los talleres artesanales ocasionales permiten conocer oficios tradicionales como la cestería con mimbre o la elaboración de productos derivados de la almendra. Durante la época de recolección, es posible participar en las faenas agrícolas tradicionales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Ohanes mantiene vivas las tradiciones alpujarreñas más auténticas. Las fiestas patronales en honor a San Sebastián se celebran en enero, con procesiones, música tradicional y degustaciones de productos locales.
La Semana Santa tiene un carácter especialmente recogido en este pequeño pueblo, donde las procesiones discurren por calles estrechas iluminadas por velas, creando una atmósfera única y emotiva.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, coincidiendo con el regreso de muchos hijos del pueblo que emigraron a otras zonas. Es el momento de mayor animación, con verbenas populares y actividades culturales que revitalizan las calles.
La Fiesta de la Almendra en Flor, a finales de febrero o principios de marzo, celebra uno de los espectáculos naturales más hermosos de la zona, cuando los almendros transforman el paisaje en un mar de flores blancas y rosadas.
Información práctica
Ohanes se encuentra a 45 kilómetros de Almería capital, siguiendo la A-348 hacia Alhama de Almería y después tomando la AL-3405. El trayecto dura aproximadamente una hora por carreteras de montaña que ofrecen vistas espectaculares pero requieren conducción prudente.
La mejor época para visitar Ohanes es desde marzo hasta junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas son agradables y el paisaje muestra sus mejores colores. La primavera es especialmente recomendable por la floración de los almendros y el verdor de los campos.
Es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y senderos rurales, así como ropa de abrigo en los meses de invierno, ya que la altitud hace que las temperaturas sean más frescas que en la costa almeriense.