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sobre Soportújar
Conocido como el pueblo de las brujas; temática mágica en sus calles con esculturas y cuevas que atraen mucho turismo
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En el corazón de la Alpujarra Granadina, donde las montañas de Sierra Nevada descienden hacia el Mediterráneo formando un paisaje de bancales y cortijos blancos, se encuentra Soportújar, una pequeña aldea que ha sabido mantener intacta la esencia bereber de esta comarca única. Con apenas 276 habitantes y situada a 940 metros de altitud, este pueblo se alza como un mirador natural sobre el valle del Guadalfeo, ofreciendo una de las panorámicas más espectaculares del sur de España.
Lo que convierte a Soportújar en un destino especial no es solo su ubicación privilegiada, sino su capacidad para transportar al viajero a un tiempo donde las tradiciones se mantienen vivas y el ritmo pausado de la vida rural invita a la desconexión. Sus calles empedradas, sus casas encaladas con tejados de launa gris y sus fuentes naturales crean un ambiente que parece detenido en el tiempo, mientras que su entorno natural ofrece infinitas posibilidades para los amantes de la montaña y el senderismo.
Qué ver en Soportújar
El patrimonio arquitectónico de Soportújar refleja la herencia musulmana que caracteriza toda la Alpujarra. La iglesia parroquial de Santa María la Mayor, construida en el siglo XVI sobre los restos de una antigua mezquita, representa el sincretismo cultural de la zona con su torre mudéjar y su interior de marcada sencillez. El templo alberga una talla de la Virgen del Rosario que es venerada por los habitantes del pueblo y los pueblos vecinos.
El casco histórico de Soportújar es en sí mismo un monumento etnográfico. Sus calles estrechas y serpenteantes, diseñadas para aprovechar la orografía del terreno y protegerse de los vientos, conservan la estructura urbana original. Los tinaos —pasadizos cubiertos entre las casas— y las placetas recónditas conforman un laberinto encantador donde cada rincón deparará una sorpresa visual.
La Fuente del Pueblo, situada en el centro neurálgico de la localidad, no solo cumple una función práctica sino que se ha convertido en punto de encuentro social. Desde aquí parten varios senderos tradicionales que conectan con los bancales de cultivo y permiten admirar el ingenioso sistema de acequias que los árabes legaron a estas tierras.
Para los amantes de la naturaleza, los miradores naturales que rodean el pueblo ofrecen vistas panorámicas sobre el valle del Guadalfeo y, en días despejados, hasta el mar Mediterráneo y la costa africana. El Mirador de la Era es especialmente recomendable al atardecer, cuando las últimas luces del día tiñen de oro los bancales y las cumbres nevadas de Sierra Nevada.
Qué hacer
Soportújar es el punto de partida ideal para numerosas rutas de senderismo que recorren la media montaña alpujarreña. La Ruta de los Bancales permite descubrir el paisaje agrícola tradicional mientras se camina entre cultivos de almendros, higueras y pequeñas huertas. Para los más experimentados, la subida al Cerro del Conjuro ofrece una perspectiva única de toda la comarca tras una caminata de dificultad moderada.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos del pueblo. En Soportújar es posible degustar platos tradicionales alpujarreños como el plato alpujarreño —con morcilla, chorizo, jamón, huevos fritos y patatas—, las migas con uvas o las gachas pimentonas. Los productos de la huerta local, cultivados en los bancales circundantes, aportan sabores auténticos a una cocina que ha permanecido fiel a sus raíces.
Durante la época de floración de los almendros, entre febrero y marzo, el paisaje se transforma en un espectáculo natural de gran belleza. Las rutas fotográficas en esta temporada atraen a visitantes de toda Andalucía que buscan capturar la magia de los campos nevados de flores blancas y rosas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Soportújar mantiene vivas las tradiciones centenarias de la Alpujarra. Las fiestas patronales en honor a Santa María la Mayor se celebran en agosto, con una procesión que recorre las calles del pueblo y actividades tradicionales que reúnen a vecinos y visitantes.
En octubre tiene lugar la Fiesta de la Castaña, una celebración gastronómica que aprovecha la abundante cosecha local de este fruto seco. Durante esta jornada se organizan degustaciones, talleres de repostería tradicional y actividades para toda la familia en un ambiente festivo y acogedor.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento en Soportújar. Las procesiones, aunque modestas por el tamaño del pueblo, mantienen un carácter íntimo y emotivo que resulta especialmente conmovedor para el visitante.
Información práctica
Desde Granada capital, Soportújar se encuentra a unos 85 kilómetros por la A-44 y posteriormente la A-348, en un trayecto de aproximadamente una hora y media que atraviesa paisajes espectaculares. El acceso final al pueblo se realiza por una carretera local bien señalizada.
una de las mejores época para visitar Soportújar es entre abril y octubre, cuando las temperaturas son más suaves y los días más largos permiten aprovechar mejor las actividades al aire libre. Los meses de mayo y junio son ideales para el senderismo, mientras que septiembre y octubre ofrecen la ventaja adicional de la temporada de cosecha.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa de abrigo para las tardes, ya que la altitud hace que las temperaturas desciendan considerablemente una vez que se pone el sol.