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sobre El Almendro
Pequeña localidad del Andévalo onubense conocida por su arquitectura tradicional y el Pie de Castillo; ofrece tranquilidad y paisajes de dehesa típicos de la zona fronteriza
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En el corazón del Andévalo onubense, donde las onduladas dehesas se extienden hasta perderse en el horizonte, se encuentra El Almendro, un pequeño municipio que conserva intacta la esencia de la Andalucía más auténtica. Con apenas 848 habitantes, este pueblo serrano a 229 metros de altitud representa la perfecta síntesis entre tradición y naturaleza, ofreciendo al viajero una experiencia genuina lejos de las multitudes.
El Almendro debe su nombre a los almendros que tradicionalmente poblaron estas tierras, creando cada primavera un espectáculo de flores blancas y rosadas que anuncia el despertar de la comarca. Sus calles empedradas y casas encaladas narran siglos de historia rural, mientras que los amplios paisajes que lo rodean invitan a descubrir uno de los territorios menos explorados de la provincia de Huelva.
Qué ver en El Almendro
El patrimonio de El Almendro se caracteriza por su arquitectura popular andaluza, donde destaca especialmente su iglesia parroquial, ejemplo representativo del arte religioso rural de la zona. Sus muros blancos y sencilla espadaña se alzan como referente en el centro del pueblo, constituyendo el corazón espiritual de la comunidad local.
Pasear por sus calles es descubrir la arquitectura tradicional del Andévalo: casas de una o dos plantas con fachadas encaladas, ventanas enrejadas y patios interiores que mantienen el frescor durante los calurosos veranos. Los rincones más fotogénicos se encuentran en torno a la plaza principal, donde se concentra la vida social del pueblo y donde el tiempo parece haberse detenido.
El entorno natural constituye, sin duda, el mayor atractivo de El Almendro. La dehesa circundante, con sus extensiones de encinas y alcornoques, crea un paisaje de extraordinaria belleza donde es posible observar la fauna autóctona en su hábitat natural. Los amantes de la ornitología encontrarán aquí un paraíso para avistar especies como el buitre leonado, el milano real o la cigüeña negra.
Qué hacer
La dehesa del Andévalo ofrece múltiples posibilidades para el senderismo y las rutas en bicicleta. Los caminos tradicionales que conectan El Almendro con los pueblos vecinos serpentean entre pastizales y bosques mediterráneos, proporcionando experiencias únicas para conectar con la naturaleza. Las rutas más recomendables siguen antiguos caminos ganaderos y ofrecen panorámicas excepcionales de la comarca.
La gastronomía local representa una experiencia imprescindible en cualquier visita. Los productos de la matanza tradicional, el jamón ibérico de bellota, los quesos artesanos y los platos elaborados con caza menor forman parte de una cocina que refleja la riqueza del territorio. Los guisos de tagarninas, las migas extremeñas y los revueltos de espárragos trigueros constituyen auténticos manjares que hablan de la sabiduría culinaria transmitida de generación en generación.
Para los interesados en el turismo etnográfico, El Almendro ofrece la posibilidad de conocer de cerca las actividades agropecuarias tradicionales. La dehesa sigue manteniendo su función como ecosistema productivo donde conviven la ganadería extensiva, la recolección de frutos del bosque y las actividades forestales tradicionales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de El Almendro gira en torno a celebraciones que mantienen vivas las tradiciones del mundo rural andaluz. En agosto se celebran las fiestas patronales, con verbenas populares, actuaciones folclóricas y actividades que congregan tanto a vecinos como a visitantes en un ambiente de hermandad y alegría.
La Semana Santa se vive con especial devoción, adaptada a las dimensiones del pueblo pero manteniendo la solemnidad y el fervor característicos de estas fechas. Las procesiones recorren las calles principales creando momentos de profundo recogimiento espiritual.
Durante los meses de primavera, coincidiendo con la floración de los almendros, se organizan jornadas gastronómicas donde los productos locales cobran protagonismo especial. Estas celebraciones constituyen una excelente oportunidad para degustar la cocina tradicional y conocer las costumbres locales.
Información práctica
El Almendro se encuentra a aproximadamente 90 kilómetros de Huelva capital, siguiendo la carretera N-433 en dirección a Badajoz hasta el desvío correspondiente. El acceso se realiza por carreteras comarcales que ofrecen un recorrido escénico a través del paisaje típico del Andévalo.
una de las mejores época para visitar el municipio comprende los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra su máximo esplendor. Durante la primavera, la floración de los almendros y la explosión verde de la dehesa crean un espectáculo natural de extraordinaria belleza.
Es recomendable planificar la visita con tiempo suficiente para disfrutar de la tranquilidad del entorno y realizar algunas de las rutas de senderismo disponibles. El alojamiento en la zona puede encontrarse en pueblos cercanos o en casas rurales que ofrecen una experiencia auténtica del turismo de interior andaluz.