Artículo completo
sobre Alcaucín
Pueblo blanco situado a los pies de la Sierra de Tejeda con vistas espectaculares al pantano de la Viñuela y entorno natural
Ocultar artículo Leer artículo completo
En las estribaciones occidentales de la Sierra de Tejeda, donde los olivos centenarios se abrazan a las laderas calcáreas y el aroma del azahar perfuma los senderos de montaña, se alza Alcaucín como un testimonio vivo de la esencia más pura de la Axarquía malagueña. Este pueblo serrano de 2.554 habitantes, encaramado a 510 metros de altitud, conserva intacto ese magnetismo que solo poseen los rincones donde el tiempo parece haberse detenido para contemplar la belleza del paisaje.
Las casas encaladas de Alcaucín se extienden por las faldas de la montaña como un manto blanco salpicado de tejados rojos, mientras que sus calles empinadas y serpenteantes invitan a perderse entre patios floridos y rincones donde cada esquina guarda una historia. Desde aquí, la vista se extiende hacia los picos de Sierra Tejeda y Sierra Almijara, creando un marco natural que convierte cada amanecer en un espectáculo digno de contemplar.
Qué ver en Alcaucín
La iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario, edificada en el siglo XVI, preside el conjunto urbano con su torre mudéjar y su sobria fachada que refleja la arquitectura religiosa tradicional andaluza. En su interior, destaca un interesante artesonado mudéjar y varias tallas de valor artístico que merecen una visita pausada.
El casco histórico de Alcaucín conserva numerosos ejemplos de arquitectura popular, con casas señoriales de los siglos XVII y XVIII que lucen balcones de hierro forjado y portadas de cantería. Paseando por sus calles, llama la atención la Fuente de los Cinco Caños, construcción tradicional que durante siglos ha abastecido de agua al municipio y que se ha convertido en uno de los rincones más fotografiados del pueblo.
Para los amantes de la naturaleza, Alcaucín ofrece acceso directo al Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, un territorio protegido donde la flora y fauna mediterránea de montaña encuentran su hábitat ideal. Los aficionados a la geología podrán admirar formaciones kársticas espectaculares, mientras que los botánicos encontrarán especies endémicas como la peonía y diversas orquídeas silvestres.
Qué hacer
El senderismo constituye sin duda la actividad estrella en Alcaucín. La red de senderos que parte del pueblo permite descubrir paisajes de extraordinaria belleza, desde rutas familiares hasta ascensiones más exigentes hacia los picos cercanos. El sendero hacia el Puerto de los Alazores ofrece vistas panorámicas excepcionales, mientras que la ruta de los Tajos del Alcaucín permite contemplar impresionantes formaciones rocosas.
Los aficionados al cicloturismo encontrarán en los alrededores de Alcaucín un territorio ideal para la práctica de mountain bike, con pistas forestales y caminos rurales que serpentean entre olivares y monte mediterráneo. Las rutas hacia los cortijos abandonados de la sierra ofrecen la oportunidad de descubrir la arquitectura rural tradicional y disfrutar de panorámicas inolvidables.
La gastronomía local merece una atención especial, con platos que reflejan la tradición culinaria de la sierra malagueña. Las migas, el chivo lechal, las sopas de almendras y los dulces elaborados con almendra y miel forman parte de una cocina que aprovecha los productos de la tierra. Los aceites de oliva virgen extra producidos en la zona gozan de reconocido prestigio y pueden degustarse en las almazaras locales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Alcaucín refleja la profunda religiosidad y el carácter festivo de sus habitantes. En febrero, los Carnavales llenan las calles de color y música, mientras que la Semana Santa se vive con especial fervor, destacando las procesiones que recorren las empinadas calles del pueblo.
Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario se celebran durante la primera semana de octubre, combinando actos religiosos con actividades lúdicas y culturales. En agosto, las fiestas de verano animan las noches del pueblo con verbenas populares, actuaciones musicales y degustaciones gastronómicas.
Una tradición especialmente arraigada es la celebración de la Cruz de Mayo, cuando los vecinos engalanan patios y rincones del pueblo con cruces florales que compiten en belleza y originalidad, creando un ambiente festivo que involucra a toda la comunidad.
Información práctica
Alcaucín se encuentra a 54 kilómetros de Málaga capital, siguiendo la A-356 hasta Vélez-Málaga y continuando por la A-335 y MA-4102. El trayecto en coche requiere aproximadamente una hora y media, atravesando paisajes típicos de la Axarquía que ya preparan al visitante para el encanto del destino final.
una de las mejores época para visitar Alcaucín comprende desde marzo hasta junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus colores más vivos. Durante estos meses, las condiciones son ideales para las actividades al aire libre y los paseos por el pueblo.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empinadas y, si se planean rutas de senderismo, equipamiento adecuado para montaña. La oficina de turismo local proporciona información detallada sobre rutas y actividades disponibles según la temporada.