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sobre Alfarnate
El pueblo más alto de la Axarquía rodeado de montañas rocosas y conocido por su producción de cerezas y aceite de oliva
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En el corazón de la comarca malagueña de la Axarquía, a 925 metros de altitud, se alza Alfarnate como un testimonio vivo de la historia y las tradiciones andaluzas. Este pequeño municipio de poco más de mil habitantes ha sabido conservar el encanto de los pueblos blancos de montaña, donde el tiempo parece discurrir a un ritmo más pausado entre calles empedradas y casas encaladas que contrastan con el verde intenso de los montes circundantes.
La privilegiada ubicación de Alfarnate, en plena Sierra de Alhama, lo convierte en un destino perfecto para quienes buscan desconectar de la vida urbana y sumergirse en un entorno natural de gran belleza. Sus paisajes de olivares, almendros y monte mediterráneo ofrecen una postal auténtica de la Andalucía interior, mientras que su rico patrimonio histórico narra siglos de convivencia entre culturas.
Qué ver en Alfarnate
El patrimonio arquitectónico de Alfarnate refleja su pasado morisco y cristiano. La Iglesia de Santa Ana, del siglo XVI, preside el casco urbano con su torre campanario visible desde cualquier rincón del pueblo. Su interior alberga interesantes elementos barrocos que merecen una visita pausada. No menos significativa es la Ermita del Santo Cristo del Perdón, un pequeño templo que guarda una talla muy venerada por los alfarnateños.
Paseando por las calles del pueblo, llaman la atención las tradicionales casas blancas con sus características rejas de forja y macetas repletas de geranios. El casco histórico mantiene la estructura urbanística de origen árabe, con callejuelas estrechas que se adaptan a la orografía montañosa y ofrecen rincones de gran belleza fotográfica.
En los alrededores de Alfarnate se conservan restos de antiguos molinos de aceite y construcciones rurales tradicionales que atestiguan la importancia histórica de la agricultura en la zona. El paisaje se completa con abundantes fuentes naturales y manantiales que han dado nombre al propio municipio, pues Alfarnate deriva del árabe y significa "lugar de fuentes".
Qué hacer
Alfarnate es un destino ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. La red de senderos que parte del pueblo permite explorar la Sierra de Alhama y descubrir parajes de gran belleza paisajística. Una de las rutas más populares es la que conduce a los Llanos de Alfarnate, una extensa planicie situada entre montañas donde tradicionalmente se cultivaban cereales y que hoy ofrece panorámicas espectaculares de la comarca.
Los aficionados al turismo activo encontrarán en los alrededores excelentes oportunidades para la práctica del ciclismo de montaña y la fotografía de naturaleza. La diversidad de ecosistemas mediterráneos presentes en la zona permite observar una rica fauna y flora autóctona, especialmente durante la primavera y el otoño.
La gastronomía local constituye otro de los grandes atractivos de Alfarnate. Los productos de la tierra, como el aceite de oliva virgen extra, los quesos de cabra artesanales y los embutidos tradicionales, se pueden degustar en los establecimientos del pueblo. Especialmente recomendables son los platos elaborados con hierbas aromáticas silvestres y los guisos de caza durante la temporada de montería.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Alfarnate gira en torno a celebraciones de hondo arraigo popular. Las fiestas patronales en honor a Santa Ana se celebran a finales de julio, con una programación que combina actos religiosos y festivales populares que atraen a visitantes de toda la comarca.
En Semana Santa, Alfarnate vive una de sus épocas más emotivas con procesiones que recorren las empinadas calles del pueblo, creando una atmósfera de gran recogimiento. La romería del Santo Cristo del Perdón en septiembre constituye otro momento señalado en el que los alfarnateños muestran su devoción en un ambiente festivo y familiar.
Durante el otoño se suceden las celebraciones relacionadas con la recolección, especialmente la fiesta de la aceituna que coincide con el inicio de la cosecha olivarera y permite conocer las tradiciones agrícolas locales.
Información práctica
Alfarnate se encuentra a 65 kilómetros de Málaga capital, accesible por la A-45 hasta Antequera y posteriormente por carreteras comarcales que serpentean por paisajes de gran belleza. El trayecto en coche desde Málaga requiere aproximadamente una hora y cuarto, atravesando algunos de los paisajes más característicos de la provincia.
La mejor época para visitar Alfarnate es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el entorno natural luce en todo su esplendor. Los meses de abril, mayo, octubre y noviembre ofrecen condiciones ideales para las actividades al aire libre y el senderismo.
Para la estancia, el pueblo cuenta con opciones de turismo rural que permiten alojarse en casas tradicionales rehabilitadas. Es recomendable reservar con antelación, especialmente durante los fines de semana y las fechas festivas, dado el pequeño tamaño del municipio.