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sobre Benamocarra
Cuna del músico Eduardo Ocón es un pueblo de interior con gran tradición musical y cultural rodeado de cultivos
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En el corazón de la comarca malagueña de la Axarquía, donde los últimos contrafuertes de los Montes de Málaga se difuminan hacia la costa, se alza Benamocarra, un pueblo blanco que conserva intacto el sabor de la Andalucía más auténtica. Con apenas 3.085 habitantes y situada a 126 metros de altitud, esta localidad ofrece al viajero la oportunidad de sumergirse en un entorno donde el tiempo parece haberse detenido, entre calles empedradas, casas encaladas y el aroma persistente del aceite de oliva que impregna sus olivares centenarios.
La posición estratégica de Benamocarra, entre la sierra y el mar, la convierte en un punto de partida ideal para explorar la riqueza paisajística y cultural de la Axarquía. Sus orígenes árabes se perciben todavía en la estructura urbana del casco antiguo, donde las casas se apiñan formando un laberinto de callejuelas que invitan al paseo sosegado y al descubrimiento de rincones llenos de encanto.
Qué ver en Benamocarra
El patrimonio religioso de Benamocarra encuentra su máximo exponente en la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, templo del siglo XVII que preside la plaza principal del pueblo. Su sobria fachada barroca alberga en su interior retablos de gran valor artístico y una imagen de la Virgen del Rosario muy venerada por los lugareños. La torre campanario, visible desde varios puntos del municipio, se ha convertido en el símbolo arquitectónico más reconocible de la localidad.
Paseando por el casco histórico, el visitante puede admirar la arquitectura popular andaluza en su estado más puro: casas de una y dos plantas, encaladas en blanco impoluto, con tejados de teja árabe y patios interiores que se vislumbran a través de cancelas de hierro forjado. Especialmente recomendable es recorrer las calles que rodean la plaza de la Iglesia, donde algunos edificios conservan elementos decorativos mudéjares.
Los alrededores del municipio ofrecen paisajes de gran belleza, dominados por extensos olivares que se extienden hasta donde alcanza la vista. Estos campos de olivos, muchos de ellos centenarios, crean un mosaico verde plateado que cambia de tonalidad según la hora del día y la estación del año. Desde algunos puntos elevados del término municipal se pueden contemplar panorámicas que abarcan desde los Montes de Málaga hasta las lejanas costas del Mediterráneo.
Qué hacer
Benamocarra es el punto de partida perfecto para realizar rutas de senderismo por los senderos que conectan con los pueblos vecinos de la Axarquía. Estas rutas, de dificultad moderada, permiten descubrir la riqueza natural de la zona mientras se disfruta de vistas espectaculares de los paisajes mediterráneos. Los caminos rurales que parten del pueblo conducen a través de olivares, almendros y viñedos hacia miradores naturales desde donde contemplar la belleza de la comarca.
La gastronomía local constituye uno de los principales atractivos para los visitantes. Los productos de la tierra, especialmente el aceite de oliva virgen extra de producción local, protagonizan una cocina tradicional que se puede degustar en los establecimientos del pueblo. Las especialidades incluyen gazpacho, ajoblanco, platos de cuchara con legumbres de la zona y dulces caseros elaborados con almendras y miel.
Los aficionados al turismo oleícola encontrarán en Benamocarra un destino ideal para conocer los procesos tradicionales de elaboración del aceite de oliva. Durante los meses de otoño e invierno, coincidiendo con la época de la recolección, es posible presenciar las labores de molturación y participar en catas que permiten apreciar las cualidades organolépticas de este producto estrella de la zona.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benamocarra se articula en torno a celebraciones que mantienen viva la tradición andaluza. La Feria en honor a Nuestra Señora del Rosario, que se celebra durante el primer fin de semana de octubre, constituye la cita más importante del año. Durante tres días, el pueblo se engalana con casetas, música tradicional y actividades que congregan tanto a vecinos como a visitantes de toda la comarca.
En Semana Santa, Benamocarra vive con intensidad las procesiones que recorren las calles del casco histórico. La sobriedad y recogimiento de estos días contrastan con la alegría de las celebraciones primaverales, creando un ambiente de profunda religiosidad que atrae a numerosos visitantes interesados en el turismo religioso.
Las fiestas de San Juan, a finales de junio, marcan el inicio del verano con hogueras y celebraciones nocturnas que se prolongan hasta altas horas de la madrugada, mientras que las fiestas patronales de agosto completan un calendario festivo que mantiene vivas las tradiciones más arraigadas de la cultura andaluza.
Información práctica
Benamocarra se encuentra a 25 kilómetros al este de Málaga capital, siguiendo la autovía A-7 en dirección a Almería hasta la salida 272, desde donde una carretera local conduce directamente al pueblo en aproximadamente 10 minutos. Desde Málaga ciudad, el trayecto completo no supera los 35 minutos en vehículo privado.
La mejor época para visitar Benamocarra es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus colores más intensos. Los meses de abril y mayo resultan especialmente atractivos por la floración de almendros y olivos.
Para los visitantes que lleguen en transporte público, existen conexiones de autobús desde Málaga, aunque se recomienda consultar horarios con antelación. El pueblo cuenta con zona de aparcamiento gratuito en las proximidades del casco histórico, lo que facilita la visita a quienes opten por el vehículo privado.