Artículo completo
sobre Periana
Gran mirador de la Axarquía famoso por su aceite de oliva verdial y sus melocotones de gran calidad
Ocultar artículo Leer artículo completo
Los lunes no hay pan. El horno cierra y ya está. Tampoco pasa nada: hay tres tiendas, una carnicería que abre si le apetece y un bar con churros. Con eso tiras.
Cómo llegar y dónde dejar el coche
Desde Málaga, son unos 45 minutos por la A-45. La carretera tiene curvas. No adelantes donde no ves. Entras por una rotonda y subes. Aparca junto al campo de fútbol o busca hueco en la calle principal. En agosto cuesta más.
Lo que verás aquí
Periana tiene unas casas blancas en cuesta y una calle principal. No esperes un casco histórico. Un terremoto arrasó casi todo en 1884. La iglesia es de finales de ese siglo, de ladrillo visto. Parece nueva.
Baños de Vilo y melocotones
A dos kilómetros y medio del pueblo están los Baños de Vilo. Se baja por un camino de tierra. Son aguas sulfurosas. La pila está tallada en la roca y huele a azufre. Nadie suele cobrar entrada. Lleva chanclas; el fondo resbala.
El melocotón se cultiva en el valle desde hace tiempo. Si vienes a finales de primavera o en verano, verás puestos con cajas a la venta junto a la carretera.
Fiestas que alteran el tráfico
San Isidro, en mayo, corta la carretera para la procesión. En agosto hacen fiesta por el melocotón: ponen casetas en la calle y hay música hasta tarde. Es lo normal aquí en verano.
Se come choto al ajillo, migas cuando toca y aceite local de aceituna verdial. Las raciones suelen ser generosas.
Andar por los alrededores
Hay pistas entre olivos. Una ruta frecuente baja desde atrás del cementerio hacia los Baños de Vilo. Se hace andando en algo más de una hora sin prisa. Otra sube hacia la Cruz del Monte, entre pinos. Desde arriba se ve el embalse de La Viñuela si el día está claro.
Estos caminos tienen poca sombra en verano. Lleva agua porque no hay donde comprar nada hasta volver.
Ven por la mañana, aparca arriba y baja andando. Si es temporada, compra melocotones y acércate a los baños. No necesitas más tiempo. Si llueve, entra en el bar de la plaza, pide un café y espera. En cinco minutos todo el mundo sabrá que estás ahí