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sobre Baena
Ciudad del aceite y el tambor con un impresionante legado arqueológico íbero y romano situada entre la campiña y la sierra con un casco histórico de calles sinuosas
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En el corazón de la Campiña Este cordobesa, Baena se alza como uno de los pueblos con más personalidad de Andalucía. Con sus 18.533 habitantes distribuidos entre calles empinadas que trepan por la ladera de una colina a 405 metros de altitud, esta villa milenaria conserva intacto el sabor de los siglos pasados. Sus casas encaladas, salpicadas de patios floridos y balcones de hierro forjado, crean un mosaico urbano que invita a perderse entre sus rincones.
El nombre de Baena resuena más allá de las fronteras andaluzas gracias a sus aceites de oliva virgen extra, reconocidos con Denominación de Origen Protegida. Pero este pueblo atesora mucho más que oro líquido: aquí conviven vestigios íberos y romanos, monumentos renacentistas y barrocos, tradiciones centenarias y una gastronomía que habla directamente al alma. Baena es ese tipo de destino que sorprende al viajero curioso, ofreciendo autenticidad en cada esquina y hospitalidad en cada encuentro.
Qué ver en Baena
El Castillo de Baena, construido sobre los restos de una antigua alcazaba árabe, domina la silueta del pueblo desde el cerro más elevado. Aunque solo se conservan algunos lienzos de muralla y la Torre del Homenaje, las vistas panorámicas desde este punto abrazan toda la campiña cordobesa, creando un escenario perfecto para contemplar el mar de olivos que se extiende hasta el horizonte.
En el casco histórico destaca la Iglesia de Santa María la Mayor, un templo de origen gótico-mudéjar que guarda en su interior importantes obras de arte religioso. Su torre campanario, visible desde cualquier punto del pueblo, se ha convertido en uno de los símbolos arquitectónicos más reconocibles de Baena. Muy cerca se encuentra la Casa de la Tercia, un edificio del siglo XVI que albergaba los graneros del arzobispado cordobés y que hoy funciona como centro cultural.
El Museo del Olivar y el Aceite resulta imprescindible para comprender la importancia que este cultivo ha tenido en la configuración del paisaje y la economía local. A través de herramientas tradicionales, molinos antiguos y audiovisuales, el visitante puede sumergirse en la cultura oleícola que define la identidad de Baena.
Para los amantes de la arqueología, el yacimiento de Torreparedones, compartido con el municipio vecino de Castro del Río, ofrece un viaje fascinante al pasado íbero y romano. Este parque arqueológico conserva restos de murallas, viviendas, un santuario y una necrópolis que permiten imaginar cómo era la vida en estos territorios hace más de dos milenios.
Qué hacer
Baena es punto de partida perfecto para rutas senderistas que discurren entre olivares centenarios y cortijos tradicionales. La Ruta de los Molinos conecta varios molinos de aceite históricos, algunos de ellos todavía en funcionamiento, permitiendo conocer de primera mano los procesos de elaboración del aceite de oliva virgen extra.
Los aficionados al cicloturismo encontrarán en los caminos rurales que rodean el pueblo un terreno ideal para pedalear entre paisajes de postal. La orografía suave de la campiña hace que estas rutas sean accesibles para ciclistas de todos los niveles.
La experiencia gastronómica en Baena gira en torno al aceite de oliva, pero también incluye especialidades como el salmorejo cordobés, las berenjenas al miel, el rabo de toro y los dulces conventuales. Las catas de aceite en almazaras locales permiten descubrir los matices de este producto estrella, desde los aceites suaves hasta los más intensos y afrutados.
Durante la época de recolección de la aceituna (noviembre a enero), algunas explotaciones ofrecen la posibilidad de participar en la recogida tradicional, una experiencia auténtica que conecta al visitante con las tradiciones rurales andaluzas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Baena alcanza su momento más espectacular durante la Semana Santa, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional. Los "judíos" de Baena, vestidos con túnicas de terciopelo y cascos metálicos, recorren las calles tocando tambores en un ritual que se remonta al siglo XVI y que no tiene parangón en Andalucía.
En mayo, la Fiesta de las Cruces transforma patios y plazas en altares florales donde la religiosidad popular se viste de colores y aromas. Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de Guadalupe se celebran en septiembre, combinando actos religiosos con espectáculos, casetas y actividades culturales.
La Feria del Olivar y Aceite de Oliva, que tiene lugar en noviembre, coincidiendo con el inicio de la campaña oleícola, ofrece degustaciones, concursos y actividades relacionadas con el producto estrella de la localidad.
Información práctica
Baena se encuentra a 65 kilómetros de Córdoba capital, por la A-4 y posteriormente la A-316, un trayecto de aproximadamente 45 minutos en coche. También está bien comunicada por carretera con Jaén (60 km) y Granada (120 km).
una de las mejores época para visitar Baena es durante el otoño y la primavera, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje de olivares muestra sus tonalidades más hermosas. La época de recolección de la aceituna ofrece la oportunidad única de presenciar la actividad oleícola en plena ebullición.
Para planificar la visita, se recomienda contactar con la Oficina de Turismo, que ofrece información actualizada sobre horarios de monumentos, rutas guiadas y actividades estacionales.