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sobre Manzanilla
Pueblo de tradición vinícola y arquitectura típica del Condado; destaca por sus bodegas y el recinto ferial donde se celebra una antigua feria real
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En el corazón de la comarca del Condado de Huelva, donde los viñedos se extienden hasta el horizonte y el aroma del mosto impregna el ambiente, se encuentra Manzanilla. Este encantador pueblo de 1.952 habitantes, situado a 164 metros de altitud, es mucho más que su famoso vino blanco. Es un rincón auténtico de Andalucía donde el tiempo parece haberse detenido entre calles blancas, bodegas centenarias y tradiciones que se mantienen vivas generación tras generación.
Manzanilla invita a descubrir la esencia del Condado onubense, esa tierra privilegiada que ha sabido conjugar la herencia andalusí con la influencia atlántica. Aquí, entre viñas que se pierden en el horizonte dorado, el visitante encuentra un destino perfecto para desconectar del bullicio urbano y sumergirse en una cultura vitivinícola milenaria que ha dado nombre a uno de los vinos más singulares de España.
Qué ver en Manzanilla
El casco histórico de Manzanilla conserva el sabor de los pueblos andaluces tradicionales, con sus casas encaladas y calles que invitan al paseo tranquilo. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Paz, de origen medieval con reformas posteriores, preside el centro del pueblo con su campanario visible desde los viñedos circundantes. Su interior alberga retablos barrocos y una imagen mariana muy venerada por los lugareños.
Las bodegas históricas son, sin duda, el gran tesoro patrimonial de Manzanilla. Algunas de estas construcciones datan del siglo XVIII y mantienen la arquitectura tradicional de las bodegas andaluzas, con sus característicos muros gruesos y sistemas de ventilación natural. Aunque muchas continúan en activo, algunas ofrecen la posibilidad de conocer el proceso de elaboración del vino de Manzanilla.
Los alrededores del pueblo regalan paisajes de viñedos infinitos que cambian de color según la estación. La Ruta de los Viñedos permite recorrer estos parajes a pie o en bicicleta, descubriendo cortijos tradicionales y antiguas casas de viña que salpican el territorio. Desde las zonas más elevadas se obtienen panorámicas espectaculares del Condado que se extienden hasta divisar la silueta de las marismas del Guadalquivir.
Qué hacer
La experiencia gastronómica es fundamental en cualquier visita a Manzanilla. Las catas de vino en las bodegas locales permiten descubrir los matices del vino de Manzanilla, con su característico sabor salino y su crianza bajo el velo de flor. Estas degustaciones suelen acompañarse de productos típicos de la zona como el jamón ibérico, los quesos artesanos y las aceitunas aliñadas.
El senderismo encuentra en los alrededores de Manzanilla numerosas opciones. La campiña onubense ofrece rutas suaves entre viñedos y olivares, ideales para disfrutar en familia. Los senderos conectan con cortijos y ermitas rurales, permitiendo descubrir la arquitectura tradicional de la zona y observar la flora y fauna típicas del clima mediterráneo.
La gastronomía local merece una atención especial. Los platos tradicionales incluyen el gazpacho del Condado, las migas con tropezones, el conejo al salmorejo y los dulces conventuales. Los productos de la huerta local, especialmente los espárragos y las habas, son ingredientes estrella en muchas recetas familiares que aún se conservan en los fogones del pueblo.
Para los amantes de la fotografía, Manzanilla ofrece escenarios únicos: desde los amaneceres entre viñedos hasta las puestas de sol que tiñen de oro las fachadas blancas del pueblo. Las épocas de vendimia y floración son especialmente fotogénicas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Manzanilla refleja su profunda vinculación con la tierra y las tradiciones vinícolas. En agosto se celebra la Festa del Vino, una cita imprescindible donde el pueblo entero participa en degustaciones, concursos de cata y actividades culturales que ensalzan la cultura del vino local.
Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Paz tienen lugar en septiembre, combinando actos religiosos con celebraciones populares. Durante estos días, las calles se engalanan y se organizan verbenas, actuaciones musicales y procesiones que muestran la devoción y el espíritu comunitario de los manzanilleros.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, con procesiones que recorren las calles empedradas del casco antiguo. La Romería de San Isidro, a mediados de mayo, lleva a los vecinos hasta los campos cercanos en una celebración campestre que honra al patrón de los agricultores.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Huelva capital, Manzanilla se encuentra a unos 30 kilómetros siguiendo la A-494 en dirección Sevilla, tomando después la salida hacia HU-4100. El trayecto en coche dura aproximadamente 25 minutos. También existe conexión por autobús desde Huelva, con servicios regulares que enlazan ambas localidades.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño son ideales para disfrutar de Manzanilla, especialmente entre marzo-mayo y septiembre-noviembre, cuando las temperaturas son suaves y los viñedos muestran sus mejores colores. La vendimia, en septiembre, es una época especialmente recomendable.
Consejos útiles: Se recomienda contactar previamente con las bodegas para concertar visitas. El pueblo cuenta con pequeños establecimientos donde adquirir productos locales y vino de Manzanilla con denominación de origen. Para las rutas de senderismo, es aconsejable llevar protección solar y agua, especialmente en verano.