Artículo completo
sobre Rota
Villa marinera que convive con una base naval americana; ofrece playas urbanas de calidad y un casco antiguo amurallado muy cuidado
Ocultar artículo Leer artículo completo
Aparca en las calles anchas de la entrada al pueblo. En verano, sobre todo en agosto, el centro se colapsa. Es mejor dejar el coche y caminar. El casco antiguo es pequeño, lo recorres en poco tiempo.
Un puerto que trabaja
Rota huele a mar y a gasóleo. El puerto pesquero se mueve desde muy temprano. Los barcos vuelven con sardinas, caballa o lo que haya entrado ese día. En el muelle se arreglan redes y se descarga pescado. Los turistas pasan, pero la actividad sigue a lo suyo.
Al lado está la Base Naval. Vallas altas y controles. Hay presencia militar estadounidense desde hace mucho tiempo. No se puede entrar. Desde algunas zonas de playa se ven mástiles y estructuras al fondo. En el pueblo se nota: se oye inglés por la calle.
Calles blancas entre dos aguas
El Castillo de Luna está en la plaza principal. Más palacio que castillo. Lo ampliaron los Ponce de León hace siglos y hoy es del ayuntamiento. La fachada merece un vistazo rápido.
Baja por la calle San Luis y las que salen alrededor. Casas blancas, patios con macetas, portones grandes. En algunas esquinas sale olor a freiduría.
La Tintilla de Rota es el vino local, oscuro y dulce. Hubo una época en la que casi desaparece; ahora hay algo más de viñedo en la zona.
Arena larga o piedra antigua
Las playas son largas y de arena fina. En los meses centrales del verano se llenan rápido, sobre todo los tramos cercanos al centro. Si te alejas un poco hacia Punta Candor suele haber más espacio.
Otra opción son los corrales de pesca. Son estructuras de piedra que funcionan con las mareas. Cuando el mar baja quedan charcos entre los muros. Se ven bien desde el sendero litoral. Si pillas marea baja para un rato.
Comer sin complicaciones
La urta a la roteña es el plato más repetido: pescado al horno con tomate, pimiento y patatas. Suele aparecer en casi cualquier sitio que sirva pescado fresco.
También es típico el arenque marinado. Tiene un sabor fuerte y bastante vinagre. No a todo el mundo le entra bien a la primera.
Cada año hay una feria dedicada a la urta, con ambiente en la calle.
Consejo final
Ve entre semana si puedes. Los fines de semana concentran mucho tráfico.
Si sopla Levante fuerte, la playa se vuelve incómoda. Ese día compensa más caminar por las calles del centro o acercarse a los corrales con marea baja.
Rota no es un sitio de grandes monumentos. Es un pueblo de mar que funciona. Paseo, pescado y playa. Con un día tienes una idea bastante clara