Artículo completo
sobre Vélez de Benaudalla
Pueblo con herencia árabe y un espectacular jardín nazarí; situado en el valle del río Guadalfeo cerca de la costa
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la Costa Tropical granadina, donde los últimos estribos de Sierra Nevada descienden suavemente hacia las tierras cálidas del Mediterráneo, se encuentra Vélez de Benaudalla, un pueblo que conserva el encanto de la Andalucía más auténtica. Con apenas 2.990 habitantes, este municipio se extiende a 170 metros de altitud, ofreciendo un clima privilegiado que permite el cultivo de frutas tropicales en plena península ibérica.
Sus calles blancas y sus casas tradicionales narran siglos de historia, desde la época nazarí hasta nuestros días, mientras que los campos de cítricos y chirimoyas que lo rodean crean un paisaje destacado en Europa. Vélez de Benaudalla es un destino perfecto para quienes buscan descubrir la esencia del interior granadino, lejos del bullicio costero pero disfrutando de su benévolo clima.
El pueblo mantiene ese ritmo pausado de la vida rural andaluza, donde cada rincón invita a detenerse y contemplar la belleza de lo sencillo, desde sus miradores naturales con vistas a la vega hasta sus rincones históricos cargados de tradición.
Qué ver en Vélez de Benaudalla
El patrimonio histórico de Vélez de Benaudalla refleja su rica herencia andalusí y cristiana. La Iglesia Parroquial de San Patricio, construida en el siglo XVI tras la conquista cristiana, destaca por su arquitectura mudéjar y constituye el principal monumento religioso del municipio. Su torre campanario se alza como un faro visible desde toda la vega.
En el casco histórico merece la pena perderse por sus calles empedradas, donde aún se conservan casas señoriales con patios típicos andaluces y rejas de forja tradicional. La Plaza del Ayuntamiento concentra la vida social del pueblo y alberga edificios de interés arquitectónico que datan de diferentes épocas.
Los alrededores del pueblo ofrecen paisajes de gran belleza natural. Los campos de cultivos tropicales crean un mosaico de colores y texturas destacado en la península, especialmente llamativo durante la época de floración y recolección. Los miradores naturales situados en las elevaciones cercanas permiten contemplar panorámicas excepcionales de la vega del río Guadalfeo y, en días claros, divisar el mar Mediterráneo en la distancia.
La arquitectura tradicional del pueblo, con sus casas encaladas, tejados de teja árabe y patios interiores, constituye en sí misma un patrimonio etnológico de gran valor que se ha conservado especialmente bien en el núcleo histórico.
Qué hacer
Vélez de Benaudalla es un destino ideal para el turismo de interior centrado en la naturaleza y la gastronomía. Las rutas de senderismo por los alrededores permiten descubrir paisajes de gran belleza, desde senderos que discurren entre cultivos tropicales hasta caminos que ascienden por las laderas ofreciendo vistas panorámicas de toda la comarca.
La gastronomía local destaca por sus productos de la huerta tropical. Las chirimoyas, aguacates y nísperos cultivados en la zona tienen una calidad excepcional, y muchas explotaciones agrícolas ofrecen la posibilidad de conocer estos cultivos de primera mano. Los platos tradicionales incluyen preparaciones con verduras de la huerta y carnes de la zona, siempre acompañados de los excelentes aceites de oliva locales.
Los aficionados a la fotografía rural encontrarán en Vélez de Benaudalla un escenario perfecto, con sus contrastes entre la arquitectura blanca tradicional y el verde intenso de los cultivos tropicales. Las diferentes estaciones del año ofrecen paletas cromáticas cambiantes especialmente atractivas.
Para los interesados en el turismo agrícola, el municipio permite conocer de cerca técnicas de cultivo tradicionales adaptadas al clima subtropical, así como participar en actividades relacionadas con la recolección estacional de frutas tropicales.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Vélez de Benaudalla mantiene vivas las tradiciones andaluzas más auténticas. Las Fiestas Patronales en honor a San Patricio se celebran en marzo, combinando actos religiosos con celebraciones populares que incluyen música tradicional, bailes folclóricos y degustaciones de productos locales.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, que atraen tanto a vecinos como a visitantes de municipios cercanos. Durante estas fechas, las calles se engalanan y se organizan verbenas nocturnas, concursos gastronómicos y actividades para toda la familia.
La Semana Santa se vive con especial intensidad, con procesiones que recorren las calles del casco histórico en un ambiente de recogimiento y tradición. Las fiestas de la cosecha, que se celebran en diferentes momentos del año según los productos, son especialmente pintorescas y ofrecen la oportunidad de conocer las tradiciones agrícolas locales.
Información práctica
Vélez de Benaudalla se encuentra a unos 50 kilómetros de Granada capital, con acceso principalmente por la A-44 hasta Motril y después por carreteras comarcales que atraviesan paisajes de gran belleza. El trayecto desde Granada dura aproximadamente una hora y permite contemplar el cambio gradual de paisaje desde la vega hasta la costa tropical.
La mejor época para visitar el municipio es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y los cultivos presentan su aspecto más atractivo. El clima subtropical permite visitas agradables durante todo el año, siendo especialmente recomendables los meses de marzo a junio y de septiembre a noviembre.
Se recomienda complementar la visita con otros municipios cercanos de la Costa Tropical como Motril o Salobreña, creando así un itinerario completo por esta singular comarca granadina donde conviven tradiciones milenarias y cultivos únicos en Europa.