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sobre Zalamea la Real
Villa histórica con importantes restos arqueológicos como dólmenes y grabados; cruce de caminos entre la sierra y la mina con rico patrimonio
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En el corazón de la Cuenca Minera onubense, donde los cerros rojizos cuentan la historia de siglos de extracción mineral, se alza Zalamea la Real como un testimonio vivo del pasado minero andaluz. Este pueblo de apenas 3.013 habitantes, situado a 412 metros sobre el nivel del mar, conserva el sabor auténtico de los municipios que forjaron su identidad al compás de las minas y la agricultura.
Recorrer sus calles empedradas es adentrarse en un paisaje de contrastes, donde las casas encaladas contrastan con el ocre de la tierra y los vestigios industriales se funden armoniosamente con el entorno natural. Zalamea la Real no es solo un destino turístico, sino una ventana abierta a la memoria colectiva de una comarca que supo adaptarse a los tiempos sin perder su esencia rural.
Qué ver en Zalamea la Real
El patrimonio arquitectónico de Zalamea la Real se concentra principalmente en torno a su casco histórico, donde destaca la Iglesia Parroquial de la Asunción, un templo que combina elementos góticos tardíos con añadidos posteriores. Sus muros de piedra y su torre campanario constituyen uno de los referentes visuales más reconocibles del pueblo, visible desde los cerros circundantes.
Paseando por el centro urbano, merece especial atención la Plaza de España, núcleo neurálgico donde se desarrolla la vida social del municipio. Aquí se concentran algunos de los edificios más representativos de la arquitectura civil local, con sus típicas fachadas andaluzas de cal blanca y rejería forjada.
Los amantes del patrimonio industrial encontrarán en los alrededores de Zalamea diversos vestigios mineros que atestiguan el pasado extractivo de la zona. Antiguos pozos, instalaciones abandonadas y escombreras forman parte de un paisaje cultural único que caracteriza toda la Cuenca Minera onubense.
El entorno natural ofrece paisajes de gran belleza, con dehesas donde pastan rebaños de ganado y olivares que se extienden por las laderas de los cerros. Los aficionados a la fotografía encontrarán en estos parajes rurales composiciones perfectas, especialmente durante las horas doradas del amanecer y el atardecer.
Qué hacer
La práctica del senderismo constituye una de las actividades más recomendables en Zalamea la Real. Los senderos que serpentean por los cerros circundantes permiten descubrir rincones de gran belleza paisajística mientras se realiza ejercicio en pleno contacto con la naturaleza. Las rutas de dificultad media son perfectas para familias con niños.
Los itinerarios de patrimonio minero ofrecen una experiencia cultural diferente, permitiendo conocer de primera mano cómo era la vida en los poblados mineros y comprender la importancia histórica de esta actividad en la comarca. Estas rutas temáticas combinan historia, paisaje y patrimonio industrial.
La gastronomía local merece una mención especial. Los productos de la tierra, como el aceite de oliva virgen extra de producción local, los embutidos ibéricos y los quesos artesanos, forman la base de una cocina tradicional que puede degustarse en los establecimientos del pueblo. Los guisos de caza y las migas extremeñas son especialidades que reflejan la tradición culinaria de la zona.
La observación de aves encuentra en los alrededores de Zalamea un escenario privilegiado, especialmente en las zonas de dehesa donde es posible avistar especies como el rabilargo, la abubilla o diferentes rapaces.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Zalamea la Real gira en torno a celebraciones que combinan tradición religiosa y cultura popular. Las Fiestas Patronales en honor de la Virgen de la Asunción se celebran a mediados de agosto, convirtiendo el pueblo en un hervidero de actividad con procesiones, bailes tradicionales y actividades para todas las edades.
La Semana Santa constituye otro momento especialmente emotivo, con procesiones que recorren las calles del casco histórico en un ambiente de recogimiento y devoción popular. Las cofradías locales mantienen vivas tradiciones centenarias.
En otoño, las Fiestas de la Vendimia celebran la tradición vitivinícola local, aunque en menor medida que en otras zonas andaluzas. Estas celebraciones incluyen degustaciones de productos locales y actividades relacionadas con las tradiciones agrícolas.
La Romería de San Isidro, en mayo, honra al patrón de los agricultores con una jornada campestre que reúne a vecinos y visitantes en un ambiente festivo en plena naturaleza.
Información práctica
Para llegar a Zalamea la Real desde Huelva capital, hay que tomar la A-66 en dirección norte durante aproximadamente 45 kilómetros. El trayecto, que dura cerca de 45 minutos, transcurre por paisajes típicos de la campiña onubense.
una de las mejores época para visitar el municipio es durante los meses de primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje se muestra en todo su esplendor. Los meses de abril, mayo, octubre y noviembre ofrecen condiciones ideales para las actividades al aire libre.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas del casco histórico y ropa adecuada si se planea realizar senderismo por los alrededores. Los fines de semana suelen concentrar más actividad en el pueblo, especialmente en las fechas festivas.