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sobre Castellar
Villa con importante legado íbero situada en la comarca de El Condado; conocida por su Santuario rupestre
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En el corazón de la comarca de El Condado, en la provincia de Jaén, se alza Castellar como un testimonio vivo de la Andalucía más auténtica. Este pueblo de 3.209 habitantes, situado a 758 metros sobre el nivel del mar, conserva el encanto de los municipios olivareros que han modelado el paisaje jiennense durante siglos. Sus calles empedradas y sus casas encaladas se funden con un entorno de colinas cubiertas de olivos centenarios, creando una estampa que invita a perderse en la tranquilidad del interior andaluz.
La localización privilegiada de Castellar, en una zona de transición entre la campiña y la sierra, le confiere una personalidad única dentro de El Condado. Desde sus miradores naturales se contemplan extensos olivares que se pierden en el horizonte, mientras el pueblo mantiene viva la esencia de una comunidad rural que ha sabido adaptarse al siglo XXI sin renunciar a sus tradiciones. Es un destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y sumergirse en la cultura del aceite de oliva, uno de los pilares económicos y culturales de esta tierra.
Qué ver en Castellar
El patrimonio arquitectónico de Castellar refleja su rica historia, con construcciones que abarcan desde el período medieval hasta la época moderna. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación destaca como el principal exponente religioso del municipio, con elementos que muestran la evolución de los estilos constructivos locales a lo largo de los siglos.
El casco histórico invita a un paseo pausado por sus calles estrechas, donde las casas tradicionales de fachadas blancas contrastan con los marcos de puertas y ventanas pintados en colores vivos. La Plaza de la Constitución actúa como centro neurálgico de la vida social, especialmente durante las tardes de verano cuando los vecinos salen a conversar bajo la sombra de los árboles.
Los alrededores de Castellar ofrecen magníficos ejemplos del paisaje olivarero andaluz. Los cortijos dispersos por el territorio municipal conservan la arquitectura rural tradicional, algunos de ellos con siglos de historia y perfectamente integrados en el entorno natural. Desde diversos puntos del término municipal se obtienen panorámicas espectaculares de la campiña jiennense, especialmente hermosas durante el amanecer y el atardecer.
Qué hacer
Castellar es un punto de partida ideal para conocer la cultura del aceite de oliva virgen extra. Muchas de las almazaras locales mantienen métodos tradicionales de elaboración que se pueden conocer a través de visitas guiadas, especialmente durante la época de recolección, entre octubre y enero. Estas experiencias incluyen catas que permiten apreciar los matices del aceite recién elaborado.
La red de caminos rurales que circunda el municipio es perfecta para practicar senderismo o cicloturismo. Las rutas transcurren entre olivares centenarios y ofrecen la posibilidad de descubrir parajes naturales de gran belleza, así como restos de antiguos molinos y construcciones tradicionales. El Sendero del Olivar es especialmente recomendable, ya que combina paisajes naturales con explicaciones sobre el cultivo milenario del olivo.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra, con el aceite de oliva como protagonista absoluto. Los platos tradicionales incluyen migas, gazpacho, ensaladas con tomate de la huerta y guisos de caza menor. Durante los meses de invierno, es temporada de matanza del cerdo, cuando se elaboran embutidos artesanales siguiendo recetas familiares transmitidas de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Castellar mantiene vivas las tradiciones populares andaluzas. En mayo se celebran las Cruces de Mayo, cuando las calles se engalanan con cruces florales elaboradas por los vecinos en una muestra de creatividad y devoción popular. Esta festividad transforma el pueblo en un jardín urbano lleno de color y aroma.
La Feria de Agosto es el evento más multitudinario del año, con varios días de celebración que incluyen actividades para todas las edades. Durante estas fechas, el pueblo recibe a numerosos visitantes y emigrantes que regresan para reencontrarse con sus raíces. Los espectáculos flamences, las actuaciones musicales y las atracciones feriales crean un ambiente festivo que se prolonga hasta altas horas de la madrugada.
En septiembre tiene lugar la festividad de la Virgen de los Remedios, patrona del municipio, con una procesión que recorre las principales calles del pueblo. Esta celebración combina la solemnidad religiosa con la alegría popular, y constituye uno de los momentos más emotivos del año para los castellarenses.
Información práctica
Desde Jaén capital, Castellar se encuentra a aproximadamente 50 kilómetros por la A-4 y la A-306, con un tiempo de viaje de unos 45 minutos en automóvil. La carretera ofrece hermosas vistas del paisaje olivarero, especialmente en el último tramo antes de llegar al pueblo.
una de las mejores época para visitar Castellar es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. El período de recolección de la aceituna, entre octubre y enero, resulta especialmente interesante para conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva.
Para una experiencia completa, se recomienda dedicar al menos un fin de semana a la zona, lo que permite combinar la visita a Castellar con otros pueblos cercanos de El Condado y disfrutar con calma del ritmo pausado de la vida rural andaluza.