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sobre Alcudia de Monteagud
Pequeño núcleo en la Sierra de los Filabres; destaca por su tranquilidad y arquitectura popular de pizarra
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En las alturas de la comarca almeriense de Filabres-Tabernas, a más de mil metros sobre el nivel del mar, se encuentra uno de los pequeños tesoros de la geografía andaluza: Alcudia de Monteagud. Esta diminuta aldea de apenas 132 habitantes constituye un ejemplo perfecto de la España rural más auténtica, donde el tiempo parece haberse detenido entre montañas áridas y cielos infinitos.
Encaramada en las estribaciones de Sierra de los Filabres, Alcudia de Monteagud ofrece al viajero la experiencia única de sumergirse en un paisaje de contrastes, donde la aridez característica del sureste peninsular se combina con la frescura que proporciona la altitud. Sus casas blancas se extienden por las laderas como un pequeño belén natural, creando una estampa que invita a la contemplación y al descanso.
La tranquilidad que se respira en sus calles empedradas convierte a esta aldea en el destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo acelerado de la vida moderna. Aquí, el silencio solo se rompe por el murmullo del viento entre las montañas y el ocasional repiquetear de las campanas de su iglesia parroquial.
Qué ver en Alcudia de Monteagud
El patrimonio arquitectónico de Alcudia de Monteagud, aunque modesto, refleja fielmente la historia de estos territorios de montaña. Su iglesia parroquial, de arquitectura sencilla pero emotiva, constituye el corazón espiritual del pueblo y un ejemplo representativo de la arquitectura religiosa rural andaluza. El templo, con su campanario visible desde varios kilómetros de distancia, ha servido durante generaciones como punto de referencia para los habitantes de la zona.
El conjunto urbano en sí mismo merece una visita pausada. Las casas tradicionales, encaladas y de una o dos plantas, se adaptan perfectamente a la orografía del terreno, creando un entramado de callejuelas que invitan al paseo tranquilo. Muchas conservan elementos arquitectónicos tradicionales como rejas de forja artesanal y pequeños patios interiores donde crecen geranios y jazmines.
Desde el punto de vista natural, los alrededores de Alcudia de Monteagud ofrecen paisajes de gran belleza. La Sierra de los Filabres, con sus formaciones rocosas de pizarra y cuarcita, proporciona un marco incomparable para la fotografía y la contemplación. Los contrastes cromáticos entre la vegetación mediterránea de montaña y la tierra rojiza crean panorámicas especialmente hermosas durante los amaneceres y atardeceres.
Qué hacer
La altitud de Alcudia de Monteagud la convierte en un punto de partida ideal para rutas de senderismo y montañismo por Sierra de los Filabres. Los senderos que parten desde el pueblo permiten descubrir rincones de gran valor paisajístico, donde crecen especies vegetales adaptadas al clima semiárido de montaña como el tomillo, el romero y la lavanda silvestre.
Para los aficionados al turismo geológico, la zona ofrece formaciones rocosas de gran interés, con afloramientos que narran millones de años de historia geológica. Los amantes de la astronomía encontrarán aquí condiciones excepcionales para la observación nocturna, gracias a la escasa contaminación lumínica y la altitud del emplazamiento.
La gastronomía local, aunque sencilla, conserva los sabores auténticos de la cocina serrana. Los platos tradicionales incluyen migas de pastor, gachas, potaje de garbanzos y guisos de caza menor. Los productos del cerdo tienen especial protagonismo, así como las conservas caseras y los embutidos artesanales elaborados según recetas transmitidas de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Alcudia de Monteagud gira en torno a las celebraciones religiosas tradicionales. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante el verano, coincidiendo con el regreso temporal de emigrantes que mantienen lazos con el pueblo. Estas celebraciones, que se desarrollan en agosto, incluyen procesiones, verbenas populares y comidas comunitarias que refuerzan los vínculos sociales de la comunidad.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, adaptándose a las dimensiones del pueblo pero manteniendo la solemnidad característica de estas fechas. Las celebraciones navideñas recuperan cada año tradiciones como los villancicos populares y las representaciones del belén viviente, organizadas por los habitantes del pueblo.
Información práctica
Para llegar a Alcudia de Monteagud desde Almería capital, hay que tomar la A-92 en dirección Granada hasta la salida de Fiñana, desde donde una carretera comarcal de montaña conduce hasta la aldea tras aproximadamente una hora de viaje por paisajes de gran belleza. La carretera, aunque bien asfaltada, presenta curvas y pendientes que requieren conducción prudente.
una de las mejores época para visitar Alcudia de Monteagud es primavera y otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra sus mejores colores. Los veranos, aunque secos, resultan más frescos que en el resto de la provincia gracias a la altitud. Los inviernos pueden ser fríos, con posibles nevadas ocasionales que transforman el paisaje en una postal invernal poco habitual en tierras andaluzas.
Es recomendable consultar previamente la disponibilidad de servicios, ya que al tratarse de una población muy pequeña, algunos pueden tener horarios limitados o estacionales. La planificación previa del alojamiento resulta especialmente importante.