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sobre Lucainena de las Torres
Uno de los pueblos más bonitos de España; destaca por sus hornos de calcinación y cuidado estético
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Entre las sierras almerienses de Filabres y Tabernas se alza un pequeño tesoro andaluz que parece detenido en el tiempo. Lucainena de las Torres, con apenas 704 habitantes, es un pueblo blanco que se extiende por las laderas de la Sierra de los Filabres a 542 metros de altitud, ofreciendo a sus visitantes la autenticidad de la Andalucía más rural y menos conocida.
Este encantador municipio almeriense conserva intacto el sabor de los pueblos mineros de antaño, cuando la extracción de hierro marcaba el ritmo de vida de sus gentes. Hoy, sus calles empedradas, sus casas encaladas y su entorno natural privilegiado convierten a Lucainena de las Torres en un destino perfecto para quienes buscan desconectar del ruido urbano y sumergirse en la tranquilidad de la España interior.
La Sierra de los Filabres abraza este pueblo con sus paisajes de media montaña, creando un microclima más suave que el del resto de la provincia almeriense, lo que permite el cultivo de almendros y olivos que tapizan las laderas circundantes con su verdor mediterráneo.
Qué ver en Lucainena de las Torres
El patrimonio arquitectónico de Lucainena de las Torres refleja su pasado minero y agrícola. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario, del siglo XVI, preside el centro del pueblo con su sobria fachada y su torre campanario, constituyendo el principal exponente del arte religioso local.
Paseando por el casco histórico, los visitantes pueden admirar la arquitectura popular andaluza en estado puro: casas de una y dos plantas con fachadas encaladas, rejas de forja en las ventanas y patios interiores que se vislumbran tras los zaguanes entreabiertos. Las estrechas calles empedradas serpentean adaptándose a la topografía del terreno, creando rincones pintorescos y miradores naturales hacia el valle.
Los restos de las antiguas minas de hierro salpican los alrededores del pueblo, testimonio silencioso de la época en que la actividad extractiva era el motor económico de la zona. Aunque ya no están en funcionamiento, estos vestigios industriales forman parte del paisaje cultural de Lucainena y pueden visitarse siguiendo senderos señalizados.
El entorno natural es, sin duda, uno de los grandes atractivos del municipio. La Sierra de los Filabres ofrece paisajes de media montaña con formaciones rocosas, barrancos y una vegetación mediterránea adaptada al clima semiárido. Los almendros en flor, especialmente entre febrero y marzo, tiñen de blanco y rosa las laderas creando un espectáculo visual memorable.
Qué hacer
Lucainena de las Torres es un destino ideal para el turismo activo y de naturaleza. La red de senderos que parte del pueblo permite explorar la Sierra de los Filabres a pie, descubriendo paisajes únicos y disfrutando de vistas panorámicas excepcionales sobre la comarca de Filabres-Tabernas.
La ruta de los almendros es especialmente recomendable durante la floración, cuando miles de árboles crean un manto de flores que contrasta con el azul del cielo almeriense. Los amantes de la fotografía encontrarán en estos paisajes una fuente inagotable de inspiración.
Para los aficionados al senderismo de montaña, las rutas hacia las cotas más altas de la sierra ofrecen la recompensa de vistas espectaculares y la posibilidad de observar la fauna local, incluyendo águilas, zorros y una gran variedad de aves rapaces.
La gastronomía local forma parte esencial de la experiencia. Los platos tradicionales incluyen las migas, el gazpacho de cabra, las gachas dulces y los productos derivados del almendro y el olivo. Los embutidos caseros y el aceite de oliva virgen extra de producción local son productos que reflejan la tradición gastronómica de la zona.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Lucainena de las Torres mantiene vivas las tradiciones andaluzas. La Fiesta de San Antón se celebra en enero con hogueras y bendición de animales, una tradición que conecta al pueblo con sus raíces agrícolas y ganaderas.
En mayo, las Cruces de Mayo llenan de color y flores las calles del pueblo, mientras que las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario tienen lugar en octubre, con procesión, verbenas y actividades tradicionales que congregan a toda la comunidad.
La Fiesta de la Almendra en Flor, que se celebra aproximadamente en febrero o marzo según el año, coincide con el momento de mayor esplendor de los almendros y se ha convertido en una cita ineludible para los amantes de la naturaleza y la fotografía.
Información práctica
Para llegar a Lucainena de las Torres desde Almería capital, se debe tomar la A-92 dirección Guadix hasta la salida hacia Tabernas, y después seguir la AL-3106 durante aproximadamente 25 kilómetros. El trayecto total dura alrededor de 45 minutos y discurre por paisajes espectaculares del desierto de Tabernas y la sierra.
La mejor época para visitar el pueblo es durante los meses de otoño, invierno y primavera, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra su cara más amable. La época de floración de los almendros (febrero-marzo) es especialmente recomendable para los amantes de la naturaleza.
Es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa adecuada para las excursiones por la sierra. Lucainena de las Torres ofrece la posibilidad de desconectar completamente y disfrutar del ritmo pausado de la vida rural andaluza.