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sobre Nacimiento
Pueblo que da nombre al río; situado en un corredor natural entre sierras con arquitectura tradicional
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En el corazón de la comarca de Filabres-Tabernas, a 809 metros de altitud sobre las onduladas montañas almerienses, se alza Nacimiento como una joya rural que conserva intacto el sabor de la Andalucía más auténtica. Este pequeño municipio de apenas 508 habitantes es un remanso de paz donde el tiempo parece haberse detenido entre calles empedradas y casas encaladas que se asoman tímidamente a los valles circundantes.
La belleza de Nacimiento reside precisamente en su sencillez. Aquí, lejos del bullicio turístico de la costa almeriense, los viajeros encuentran un territorio virgen donde la naturaleza y la tradición se entrelazan en perfecta armonía. Sus paisajes de montaña, salpicados de almendros y olivos centenarios, invitan a redescubrir el placer de los ritmos pausados y la conexión con el entorno natural.
Qué ver en Nacimiento
El patrimonio arquitectónico de Nacimiento refleja siglos de historia morisca y cristiana. La Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción, construida en el siglo XVI, preside el núcleo urbano con su sobria fachada y su campanario que se recorta contra el cielo azul almeriense. Su interior alberga interesantes retablos barrocos y constituye un magnífico ejemplo de la arquitectura religiosa rural andaluza.
Pasear por el casco histórico es como sumergirse en un libro de historia viva. Las calles estrechas, flanqueadas por casas tradicionales de arquitectura popular, conservan ese encanto mediterráneo donde cada rincón cuenta una historia. La Plaza del Ayuntamiento constituye el corazón social del pueblo, un espacio tranquilo perfecto para observar el discurrir pausado de la vida local.
Desde Nacimiento se divisan panorámicas espectaculares de la Sierra de los Filabres, una cadena montañosa que ofrece algunos de los paisajes más vírgenes de la provincia de Almería. Los olivares y almendros que rodean el pueblo crean un mosaico de colores que cambia según las estaciones, especialmente hermoso durante la floración primaveral de los almendros.
Qué hacer
Nacimiento es un destino ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. Desde el pueblo parten diversas rutas que permiten adentrarse en los secretos de la Sierra de los Filabres. Los senderos serpenteantes conducen a miradores naturales desde donde contemplar valles profundos y cumbres lejanas, ofreciendo una experiencia de montaña auténtica y poco masificada.
La observación de aves encuentra en estos parajes un escenario excepcional. Las rapaces planean sobre los cortados rocosos mientras que en los barrancos es posible avistar especies típicas del monte mediterráneo. Los amantes de la fotografía de naturaleza descubrirán aquí motivos únicos, especialmente al amanecer y atardecer cuando la luz dorada baña los paisajes.
La gastronomía local representa otro de los grandes atractivos. Los productos de la tierra, como el aceite de oliva virgen extra de producción artesanal y las almendras, forman la base de una cocina tradicional que conserva recetas transmitidas de generación en generación. Las migas, el gazpacho serrano y los potajes de legumbres constituyen platos emblemáticos que reflejan la sabiduría culinaria de la montaña almeriense.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Nacimiento mantiene vivas las tradiciones populares andaluzas. Las fiestas patronales en honor a la Inmaculada Concepción se celebran en diciembre, convirtiendo las frías noches invernales en jornadas de encuentro y celebración comunitaria.
Durante el verano, generalmente en agosto, tienen lugar las fiestas mayores que reúnen a vecinos y visitantes en torno a actividades tradicionales, verbenas populares y degustaciones gastronómicas. Es el momento ideal para conocer de cerca las costumbres locales y disfrutar del ambiente festivo que caracteriza a los pueblos andaluces.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, con procesiones que recorren las calles empedradas del pueblo creando una atmósfera de profunda religiosidad popular. La romería primaveral constituye otro momento destacado del año, cuando los habitantes se reúnen en parajes naturales cercanos para compartir jornadas de convivencia.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Almería capital, se accede a Nacimiento por la A-92 dirección Guadix, tomando después la A-1178 y finalmente la AL-6111. El trayecto de aproximadamente 70 kilómetros se recorre en poco más de una hora por carreteras de montaña que ya forman parte del atractivo del viaje.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (octubre-noviembre) ofrecen temperaturas ideales y paisajes especialmente atractivos. El invierno aporta el encanto de los pueblos serranos con chimeneas humeantes, mientras que el verano permite disfrutar de las noches estrelladas de montaña.
Consejos prácticos: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y rutas de senderismo. En invierno conviene abrigarse bien debido a la altitud. El pueblo cuenta con servicios básicos, aunque es aconsejable proveerse en poblaciones mayores cercanas para estancias prolongadas.