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sobre Tahal
Pueblo de montaña con castillo restaurado; rodeado de encinares y pinares en los Filabres
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En el corazón de Sierra de los Filabres, a más de mil metros de altitud, se encuentra Tahal, una pequeña aldea almeriense que parece suspendida en el tiempo. Con apenas 373 habitantes, este diminuto municipio de la comarca Filabres-Tabernas representa la esencia más pura del interior andaluz, donde la tranquilidad de la montaña se funde con la autenticidad de un pueblo que ha sabido conservar su alma rural.
Desde sus calles empedradas se domina un paisaje de contrastes únicos: las áridas montañas de Almería se transforman aquí en un oasis de pinos, encinas y almendros que tapiza las laderas circundantes. La altitud privilegiada de Tahal le otorga un microclima especial dentro de la provincia, con inviernos frescos y veranos más suaves que invitan a descubrir un rincón diferente de Andalucía, lejos del tópico costero pero lleno de sorpresas naturales y culturales.
Qué ver en Tahal
El patrimonio arquitectónico de Tahal, aunque modesto en dimensiones, destaca por su autenticidad. La Iglesia de la Encarnación, del siglo XVI, domina la plaza principal del pueblo con su sencilla pero elegante fachada. Su interior alberga interesantes retablos barrocos que merecen una visita pausada para apreciar el trabajo artesanal de siglos pasados.
Paseando por el casco urbano, la arquitectura tradicional almeriense se despliega en casas encaladas de tejados árabes, balcones de forja y patios interiores que revelan la herencia musulmana de la zona. Las estrechas callejuelas invitan a perderse sin prisa, descubriendo rincones pintorescos donde el tiempo parece haberse detenido.
El verdadero tesoro de Tahal es su entorno natural. Los alrededores del municipio ofrecen magníficos miradores naturales desde los que contemplar la vastedad de la provincia almeriense. Hacia el sur se divisan las tierras áridas del desierto de Tabernas, mientras que al norte las cumbres de Sierra Nevada dibujan el horizonte en los días despejados.
Los bosques de pino carrasco y encina que rodean el pueblo crean un ecosistema singular en la provincia, hogar de especies como el jabalí, la cabra montés y diversas rapaces. Durante la primavera, el paisaje se transforma con la floración de los almendros, convirtiendo los valles en un espectáculo de blanco y rosa que contrasta con el azul intenso del cielo almeriense.
Qué hacer
Tahal es un destino perfecto para los amantes del senderismo y la naturaleza. Desde el pueblo parten varios senderos señalizados que recorren la Sierra de los Filabres, adaptados a diferentes niveles de dificultad. La Ruta de los Almendros es especialmente recomendable durante febrero y marzo, cuando estos árboles florecen creando un paisaje de postal.
Para los más aventureros, las rutas hacia las cotas más altas de la sierra ofrecen panorámicas espectaculares y la posibilidad de avistar fauna autóctona. El silencio de estas montañas, roto únicamente por el canto de los pájaros y el murmullo del viento entre los pinos, proporciona una experiencia de desconexión total.
La gastronomía local es otro de los atractivos de Tahal. Los productos de la sierra, como el aceite de oliva, las almendras, la miel y las hierbas aromáticas, forman la base de una cocina tradicional que se puede degustar en las casas rurales y pequeños establecimientos familiares del pueblo. Los guisos de cabrito, las gachas de harina y los dulces elaborados con almendras son especialidades que reflejan siglos de tradición culinaria.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Tahal gira en torno a sus tradiciones religiosas y agrícolas. Las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Encarnación se celebran a finales de marzo, coincidiendo con la floración de los almendros. Durante estos días, el pueblo se engalana y los vecinos organizan procesiones, bailes tradicionales y degustaciones de productos locales.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, con actividades al aire libre que aprovechan las noches frescas de la sierra. Son fechas ideales para conocer las costumbres locales y disfrutar del ambiente familiar que caracteriza a los pueblos pequeños.
La Fiesta de la Almendra, que se celebra en febrero, rinde homenaje a uno de los cultivos más emblemáticos de la zona. Durante esta celebración se organizan rutas por los campos de almendros en flor y catas de productos elaborados con este fruto seco.
Información práctica
Para llegar a Tahal desde Almería capital, hay que tomar la A-92 dirección Granada hasta la salida de Gérgal, y desde allí continuar por la AL-5402 durante aproximadamente 15 kilómetros por una carretera de montaña que ofrece hermosas vistas panorámicas. El trayecto total ronda los 50 kilómetros y requiere algo más de una hora de conducción.
una de las mejores época para visitar Tahal es durante la primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre), cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. Los inviernos pueden ser fríos debido a la altitud, mientras que los veranos, aunque más frescos que en la costa, siguen siendo calurosos durante el día.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar, ropa de abrigo para las noches (incluso en verano) y cámara fotográfica para capturar los magníficos paisajes que ofrece esta joya oculta de la provincia de Almería.