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sobre Turrillas
Balcón de Sierra Alhamilla; ofrece vistas impresionantes del desierto de Tabernas y el mar
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En el corazón de la Sierra de los Filabres, donde el tiempo parece haberse detenido entre montañas de pizarra y pequeños barrancos, se encuentra Turrillas, una pequeña aldea almeriense que guarda la esencia más pura del turismo rural andaluz. Con apenas 278 habitantes y situada a 847 metros de altitud, esta localidad de la comarca de Filabres-Tabernas ofrece al viajero la oportunidad única de desconectar del mundo moderno y sumergirse en un paisaje donde la arquitectura tradicional se funde con la naturaleza montañosa.
El encanto de Turrillas radica precisamente en su autenticidad. Sus calles empedradas serpentean entre casas blancas de paredes encaladas y tejados de teja árabe, creando un conjunto urbano que parece sacado de otro siglo. Desde cualquier punto del pueblo, las vistas se extienden hacia las cumbres de los Filabres, ofreciendo panorámicas que cambian de color según la hora del día, desde los ocres dorados del amanecer hasta los violetas intensos del atardecer.
Qué ver en Turrillas
El patrimonio arquitectónico de Turrillas, aunque modesto, refleja perfectamente la historia de estos pueblos de montaña. La Iglesia Parroquial de San Andrés, construida en el siglo XVI, constituye el principal monumento del municipio. Su fachada de piedra local y su campanario de estilo mudéjar son testimonio de la rica herencia cultural de la zona. En el interior, destaca un retablo barroco del siglo XVIII que merece una visita pausada.
Paseando por el casco urbano, el viajero descubrirá rincones con encanto como la Plaza del Ayuntamiento, pequeña pero acogedora, donde se concentra gran parte de la vida social del pueblo. Las fuentes tradicionales, distribuidas estratégicamente por diferentes barrios, recuerdan la importancia que el agua ha tenido históricamente para la supervivencia de estas comunidades montañesas.
El entorno natural que rodea Turrillas constituye uno de sus principales atractivos. Los senderos de la Sierra de los Filabres parten prácticamente desde el mismo pueblo, permitiendo adentrarse en paisajes de gran belleza donde alternan bosques de pinos, encinares y zonas de matorral mediterráneo. Las formaciones rocosas de pizarra crean escenarios únicos, especialmente en el barranco de Turrillas, donde pequeñas cascadas estacionales ofrecen refugio y frescor durante los meses más cálidos.
Qué hacer
Turrillas es un destino ideal para los amantes del senderismo y la montaña. La red de senderos locales conecta con rutas de mayor recorrido que permiten explorar toda la Sierra de los Filabres. Una de las excursiones más recomendables es la subida al Cerro de la Cruz, desde donde se obtienen vistas panorámicas excepcionales de toda la comarca.
Para los aficionados a la fotografía de naturaleza, el municipio ofrece infinitas posibilidades. Los contrastes lumínicos entre las casas blancas y el paisaje montañoso, especialmente durante las horas doradas, crean composiciones de gran belleza. La flora autóctona, con especies adaptadas al clima semiárido de montaña, proporciona motivos únicos a lo largo de todo el año.
La gastronomía local representa otro de los grandes placeres de visitar Turrillas. Los productos de la tierra, como las almendras, el aceite de oliva y las hierbas aromáticas, son la base de una cocina tradicional que conserva sabores auténticos. Las migas, el gazpacho de invierno y los guisos de caza son especialidades que reflejan la adaptación culinaria al entorno montañoso.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Turrillas mantiene vivas tradiciones centenarias. Las Fiestas Patronales en honor a San Andrés se celebran a finales de noviembre, convirtiendo las frías jornadas otoñales en una explosión de alegría y convivencia vecinal. Durante estos días, las calles se engalanan y la comunidad se reúne alrededor de actividades tradicionales.
En agosto tienen lugar las Fiestas de Verano, coincidiendo con el retorno de muchos emigrantes que regresan al pueblo para las vacaciones. Estas celebraciones incluyen verbenas populares, competiciones deportivas y actividades culturales que revitalizan temporalmente la vida del municipio.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, manteniendo procesiones y rituales que han pasado de generación en generación. La pequeña escala de estas celebraciones les confiere una intimidad y autenticidad difíciles de encontrar en núcleos urbanos mayores.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Almería capital, se accede a Turrillas por la A-92 en dirección Granada hasta la salida de Gérgal, desde donde se continúa por la AL-5402. El trayecto total es de aproximadamente 45 kilómetros y se completa en una hora.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) ofrecen las condiciones más agradables, con temperaturas suaves y paisajes en su máximo esplendor. El verano puede ser caluroso durante el día, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Consejos: Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y senderos. El pueblo cuenta con servicios básicos, por lo que conviene planificar las compras con antelación. Para los amantes de la astronomía, la ausencia de contaminación lumínica convierte a Turrillas en un punto excelente para la observación nocturna del cielo estrellado.