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sobre Velefique
Pueblo de alta montaña famoso por su carretera en zigzag; meca del ciclismo y longboard
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En el corazón de la Sierra de los Filabres, a 930 metros de altitud, se alza Velefique como un pequeño tesoro de la Andalucía más auténtica. Este diminuto municipio almeriense, con apenas 258 habitantes, conserva intacto el encanto de los pueblos blancos de montaña, donde el tiempo parece haberse detenido entre calles empinadas y casas encaladas que brillan bajo el intenso sol mediterráneo.
Rodeado de paisajes áridos y montañosos que caracterizan la comarca de Filabres-Tabernas, Velefique ofrece al viajero una experiencia única de desconexión total. Sus estrechas callejuelas serpenteantes, sus miradores naturales con vistas panorámicas y la hospitalidad de sus gentes convierten a este pequeño núcleo en un destino perfecto para quienes buscan el turismo rural más genuino de Almería.
La tranquilidad que se respira en sus plazas y la pureza del aire de montaña hacen de Velefique un refugio ideal para escapar del bullicio urbano y sumergirse en la esencia de la España interior, donde cada rincón cuenta historias de siglos pasados.
Qué ver en Velefique
La Iglesia de San José constituye el principal monumento del pueblo, un templo sencillo pero significativo que refleja la arquitectura religiosa tradicional de la zona. Su campanario se alza como punto de referencia visible desde los alrededores, y su interior guarda la devoción centenaria de los habitantes del lugar.
El casco histórico de Velefique, declarado de interés cultural, presenta la típica arquitectura popular almeriense con casas blancas de muros gruesos, pequeñas ventanas y tejados de teja árabe. Pasear por sus calles es descubrir detalles como antiguas fuentes, portadas de piedra y pequeñas plazas donde los vecinos se reúnen al atardecer.
Los miradores naturales que rodean el pueblo ofrecen panorámicas espectaculares sobre la Sierra de los Filabres y, en días despejados, se puede divisar la lejana costa mediterránea. El contraste entre el verde de los bancales cultivados y el ocre de las montañas crea un paisaje de singular belleza.
La arquitectura popular se manifiesta en construcciones tradicionales como antiguos molinos, cortijos abandonados en los alrededores y bancales de piedra seca que testimonian siglos de agricultura de montaña. Estos elementos conforman un patrimonio etnográfico de gran valor que habla de la adaptación del hombre al medio rural.
Qué hacer
El senderismo es la actividad estrella en Velefique, con numerosas rutas que parten del pueblo hacia las cumbres de los Filabres. Los senderos tradicionales conectan con aldeas vecinas y permiten descubrir paisajes de rara belleza, donde abundan las plantas aromáticas mediterráneas y la fauna típica de montaña.
La observación astronómica encuentra en Velefique un enclave excepcional debido a la escasa contaminación lumínica de la zona. Las noches despejadas ofrecen cielos estrellados de gran nitidez, convirtiendo cualquier estancia en una experiencia casi mística.
Los aficionados a la fotografía de paisaje encuentran en los alrededores infinitas posibilidades, especialmente durante las horas doradas del amanecer y atardecer, cuando la luz mediterránea realza los contrastes cromáticos de la sierra.
La gastronomía local se basa en productos de la huerta y la matanza tradicional. Los guisos de montaña, las migas, el gazpacho de invierno y los dulces caseros forman parte de una cocina sencilla pero sabrosa que refleja la sabiduría culinaria transmitida de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas Patronales en honor a San José se celebran en marzo, coincidiendo con la llegada de la primavera. Durante estos días, el pueblo se engalana y los vecinos organizan actividades tradicionales que incluyen procesiones, bailes populares y degustaciones gastronómicas.
En agosto tiene lugar la fiesta grande del verano, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo para reencontrarse con sus raíces. Las verbenas nocturnas, los juegos tradicionales y las comidas comunitarias crean un ambiente festivo que llena de vida las calles de Velefique.
La Noche de San Juan, a finales de junio, se celebra con hogueras y tradiciones ancestrales que conectan con el pasado más remoto del pueblo. Es una ocasión única para conocer las leyendas y costumbres que se mantienen vivas en la memoria colectiva.
Información práctica
Para llegar a Velefique desde Almería capital, se toma la A-92 en dirección a Guadix hasta la salida de Tabernas, y desde allí la AL-3402 que serpentea por la sierra durante aproximadamente 25 kilómetros. El trayecto total son unos 70 kilómetros por carreteras de montaña que requieren conducción prudente.
La mejor época para visitar Velefique es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus mejores colores. Los veranos pueden ser calurosos durante el día, aunque las noches son frescas debido a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa de abrigo para las noches, especialmente en invierno. La ausencia de grandes comercios hace aconsejable proveerse de lo necesario antes de llegar al pueblo.