Artículo completo
sobre Campillos
Cabeza de comarca con una importante reserva natural de lagunas donde se pueden observar flamencos y otras aves migratorias
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca de Guadalteba, Campillos se alza como un auténtico mirador hacia la esencia más pura del interior malagueño. A 496 metros de altitud, esta villa de 8.372 habitantes combina la serenidad de los paisajes andaluces con un rico patrimonio que invita a descubrir los secretos de una tierra forjada entre olivares y cereales.
El municipio se extiende por un territorio de contrastes, donde las suaves colinas se entremezclan con extensas llanuras que han sido testigo del paso de diferentes civilizaciones. Su posición estratégica, entre Antequera y Ronda, convierte a Campillos en una parada ideal para quienes buscan conocer la Andalucía más auténtica, lejos de las multitudes costeras pero rica en tradiciones y sabores que perduran en el tiempo.
Qué ver en Campillos
El patrimonio histórico de Campillos refleja siglos de historia en sus calles y monumentos. La Iglesia de Santa María del Reposo, construcción del siglo XVI, domina el skyline urbano con su torre campanario y representa uno de los mejores ejemplos del arte religioso de la zona. Su interior alberga retablos de gran valor artístico que merecen una visita pausada.
El Castillo de Campillos, aunque en ruinas, mantiene el eco de su pasado defensivo. Desde sus restos se obtienen panorámicas excepcionales del valle del Guadalteba y los montes circundantes. Las murallas que aún se conservan nos hablan de la importancia estratégica que tuvo este enclave durante la época medieval.
No menos interesante resulta el Convento de San Sebastián, fundación del siglo XVII que conserva elementos arquitectónicos de notable belleza. Sus patios interiores y la sobriedad de sus líneas franciscanas crean un ambiente de recogimiento que invita a la contemplación.
Los amantes de la naturaleza encontrarán en los humedales de Campillos un auténtico paraíso ornitológico. Las lagunas de Dulce, Salada y Capacete forman un conjunto de ecosistemas únicos que acogen a más de 150 especies de aves. Durante los meses de migración, especialmente en primavera y otoño, el espectáculo natural alcanza su máximo esplendor con la presencia de flamencos, garzas y anátidas.
Qué hacer
Las posibilidades de ocio en Campillos se adaptan tanto a los viajeros más activos como a quienes prefieren un turismo más contemplativo. Las rutas de senderismo por los alrededores del municipio descubren paisajes de gran belleza, especialmente la que conduce hasta el Torcal de las Lagunas, donde la erosión kárstica ha creado formaciones rocosas de caprichosas formas.
El Sendero de las Lagunas constituye un recorrido imprescindible que conecta los diferentes humedales y permite observar la avifauna en su hábitat natural. Los miradores instalados facilitan la contemplación sin molestar a las especies que habitan estos parajes.
Para los aficionados al cicloturismo, los caminos rurales que rodean Campillos ofrecen rutas de diferente dificultad entre olivares centenarios y campos de cereales. La Vía Verde de la Sierra, aunque no pasa directamente por el municipio, se encuentra a poca distancia y proporciona una alternativa perfecta para recorrer antiguos trazados ferroviarios entre túneles y viaductos.
La gastronomía local merece una mención especial. Los productos de la tierra, como el aceite de oliva virgen extra y los quesos artesanales, forman la base de una cocina tradicional donde destacan platos como el gazpacho campillero, las migas con chorizo y las gachas. Las tabernas del pueblo mantienen vivas estas recetas transmitidas de generación en generación.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Campillos refleja la profunda religiosidad y las tradiciones agrícolas de sus habitantes. La Semana Santa se vive con especial devoción, destacando las procesiones que recorren las calles empedradas del casco histórico con pasos de gran valor artístico.
En mayo, la Feria de San Isidro combina la celebración del patrón de los agricultores con actividades lúdicas que llenan de color y música las calles del municipio. Los trajes tradicionales, las casetas y las actuaciones folklóricas crean un ambiente festivo que atrae a visitantes de toda la comarca.
Durante el mes de agosto, las fiestas patronales en honor de la Virgen de los Remedios constituyen el momento álgido del año festivo. Las verbenas populares, los concursos de baile y las degustaciones gastronómicas se suceden durante varios días en un ambiente de hermandad y celebración.
Información práctica
Campillos se encuentra a 70 kilómetros de Málaga capital, con acceso directo por la A-384 que conecta con la A-45. El trayecto en coche desde la capital malagueña no supera los 45 minutos, lo que convierte al municipio en un destino perfecto para excursiones de un día o estancias más prolongadas.
una de las mejores época para visitar Campillos es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra su máximo esplendor. Los meses de abril y mayo resultan especialmente recomendables para disfrutar de los humedales en época de migración.
Para aprovechar al máximo la visita, se aconseja llevar calzado cómodo para caminar y prismáticos si se desea observar las aves de los humedales. El municipio cuenta con servicios básicos y varias opciones de alojamiento rural que permiten disfrutar de la tranquilidad del entorno.