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sobre Arahal
Conocida mundialmente por su producción de aceituna de mesa destaca por su arquitectura barroca y tradición flamenca
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En el corazón de la campiña sevillana, donde los campos de olivos y cereales se extienden hasta el horizonte, se alza Arahal como un ejemplo perfecto del carácter auténtico andaluz. Esta villa de casi 20.000 habitantes conserva intacto el encanto de los pueblos de la campiña, con sus casas blancas que contrastan con el ocre de la tierra y el verde plateado de los olivares que la rodean.
Situado a 117 metros de altitud, Arahal invita a descubrir una Andalucía menos conocida pero igual de fascinante, donde la tradición agrícola ha modelado tanto el paisaje como el carácter de sus gentes. Sus calles guardan siglos de historia mientras sus campos susurran las melodías del viento que ha acompañado a generaciones de agricultores en sus labores cotidianas.
Qué ver en Arahal
El patrimonio histórico de Arahal refleja su importancia estratégica a lo largo de los siglos. La Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena domina el perfil urbano con su imponente torre mudéjar, una joya arquitectónica que combina elementos góticos y renacentistas. Su interior alberga retablos barrocos de gran valor artístico y una pila bautismal del siglo XVI que habla de la antigüedad del templo.
El Ayuntamiento, edificio neoclásico del siglo XVIII, preside la Plaza de la Constitución con su elegante fachada. Muy cerca, la Ermita de San Roque ofrece un ejemplo de arquitectura religiosa popular andaluza, mientras que los restos del antiguo Castillo de Arahal recuerdan el pasado defensivo de la villa.
Un paseo por el casco histórico revela la arquitectura tradicional de la campiña: casas señoriales con patios de tradición mudéjar, rejerías de forja artesanal y fachadas encaladas que crean un conjunto urbano de notable armonía. La Plaza del Ejército y sus alrededores conservan edificios civiles de los siglos XVIII y XIX que testimonian la prosperidad agrícola histórica de la zona.
Qué hacer
Los paisajes de olivos milenarios que circundan Arahal ofrecen múltiples posibilidades para el senderismo y el cicloturismo. Las rutas por la campiña permiten descubrir cortijos tradicionales, antiguas vías pecuarias y miradores naturales desde donde contemplar la inmensidad de los campos andaluces.
La gastronomía local constituye uno de los principales atractivos. Los productos de la tierra protagonizan una cocina auténtica donde el aceite de oliva virgen extra de producción local realza platos como el gazpacho, las migas, el salmorejo y los guisos de temporada. Las aceitunas aliñadas y los embutidos artesanales completan una oferta gastronómica que refleja la riqueza agrícola de la zona.
Los talleres de alfarería tradicional mantienen vivos oficios ancestrales, permitiendo a los visitantes conocer técnicas de modelado y decoración que se transmiten de generación en generación. Algunos artesanos locales ofrecen demostraciones y talleres participativos.
Las rutas por los olivares centenarios incluyen visitas a almazaras donde conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva, desde la recolección hasta el envasado, con catas que permiten apreciar los matices de este oro líquido andaluz.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Arahal combina tradiciones religiosas y celebraciones populares arraigadas en la cultura agrícola. La Semana Santa reviste especial solemnidad, con procesiones que recorren las calles del casco histórico acompañadas por saetas tradicionales.
En mayo se celebra la Feria de Arahal, con casetas, bailes tradicionales y actuaciones de flamenco que prolongan la fiesta hasta altas horas. Las fiestas patronales en honor a Santa María Magdalena, a finales de julio, incluyen procesiones, verbenas populares y actividades culturales que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
A mediados de septiembre, la celebración de San Roque combina elementos religiosos con festejos populares, mientras que la Fiesta de la Aceituna, en diciembre, rinde homenaje al producto estrella de la economía local con degustaciones, concursos y actividades relacionadas con la tradición olivarera.
Información práctica
Arahal se encuentra a 60 kilómetros de Sevilla, con acceso directo por la A-92 en dirección Málaga. El trayecto en coche desde la capital hispalense requiere aproximadamente 45 minutos. También cuenta con conexiones de transporte público mediante líneas regulares de autobús.
La mejor época para visitar Arahal se sitúa entre octubre y mayo, cuando las temperaturas son más suaves y el campo luce sus mejores galas. Los meses primaverales ofrecen paisajes especialmente atractivos, con los olivos en flor y los campos verdeantes.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por el casco histórico y las rutas rurales, así como protección solar durante los meses más cálidos. La villa cuenta con servicios básicos de restauración y alojamiento, ideales para una escapada de fin de semana que permita descubrir la auténtica esencia de la campiña sevillana.