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sobre Baeza
Ciudad Patrimonio de la Humanidad junto a Úbeda; joya del Renacimiento español con un casco histórico impresionante
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En el corazón de La Loma jiennense, a 769 metros de altitud, se alza Baeza como uno de los tesoros renacentistas más extraordinarios de Andalucía. Esta villa de 15.723 habitantes ha sabido conservar intacto el esplendor de los siglos XVI y XVII, cuando se convirtió en un importante centro intelectual y económico que rivalizaba con las principales ciudades del reino.
Declarada Patrimonio de la Humanidad junto a su vecina Úbeda, Baeza es un museo al aire libre donde cada piedra cuenta una historia de gloria pasada. Sus calles empedradas, palacios señoriales y monumentos religiosos forman un conjunto arquitectónico de tal belleza que parece suspendido en el tiempo. Caminar por sus plazas es como hacer un viaje al Renacimiento andaluz, donde la piedra dorada de Villacarrillo se funde con el cielo azul del Alto Guadalquivir.
Qué ver en Baeza
La Plaza del Pópulo marca el inicio perfecto para descubrir Baeza. En este espacio triangular se concentran algunos de los edificios más emblemáticos: la antigua Carnicería, las Casas Consistoriales Altas y la Fuente de los Leones, coronada por una estatua ibérica que da nombre al conjunto. El ambiente de esta plaza, rodeada de soportales y casas señoriales, invita a detenerse y contemplar.
La Catedral de la Natividad de Nuestra Señora, construida sobre una antigua mezquita, domina el skyline baezano con su impresionante torre. Su interior alberga una valiosa custodia procesional y retablos de gran valor artístico. Muy cerca se encuentra el Seminario de San Felipe Neri, actual sede de la Universidad Internacional de Andalucía, cuyo claustro renacentista es una joya arquitectónica.
No puede faltar la visita al Palacio de Jabalquinto, una de las obras cumbre del gótico isabelino andaluz. Su fachada plateresca, profusamente decorada con escudos heráldicos y motivos vegetales, contrasta con la sobriedad de su patio interior renacentista. La Plaza de Santa María concentra otros monumentos destacados como la Fuente de Santa María y las Casas Consistoriales Bajas.
El Convento de San Francisco, en ruinas pero de gran belleza melancólica, ofrece una perspectiva diferente de la arquitectura religiosa baezana. Sus restos, especialmente la capilla de los Benavides, mantienen la solemnidad de siglos pasados.
Qué hacer
Baeza invita a perderse por sus calles empedradas siguiendo las rutas monumentales señalizadas que conectan los principales puntos de interés. El Paseo de las Murallas ofrece magníficas vistas panorámicas del valle del Guadalquivir y los olivares que se extienden hasta el horizonte.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. Los aceites de oliva virgen extra de la zona son protagonistas en platos tradicionales como las migas con chorizo, el bacalao con tomate o los andrajos. Los dulces conventuales, especialmente los pestiños y las tortas de aceite, mantienen recetas centenarias.
Para los amantes del senderismo, los alrededores de Baeza ofrecen rutas entre olivares milenarios y cortijos tradicionales. La Ruta de los Molinos permite descubrir antiguas construcciones oleícolas mientras se disfruta del paisaje característico de La Loma.
La ciudad también es punto de partida ideal para explorar la Ruta del Renacimiento Andaluz, que conecta con Úbeda y otros pueblos monumentales de la provincia. Los aficionados a la literatura pueden seguir los pasos de Antonio Machado, quien impartió clases en el Instituto de Baeza durante siete años.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo baezano mantiene tradiciones centenarias que llenan de vida las piedras monumentales. En agosto se celebra la Feria de Baeza, con casetas, actuaciones musicales y actividades para todas las edades en el recinto ferial.
Las fiestas patronales en honor a la Virgen del Alcázar tienen lugar en diciembre, con procesiones que recorren las calles del casco histórico. La Semana Santa reviste especial solemnidad, con procesiones que adquieren un carácter único al discurrir entre monumentos renacentistas.
En mayo se celebra la Fiesta de las Cruces, cuando los patios y rincones de la ciudad se engalanan con flores y cruces decoradas. Los Festivales de Música Antigua en diferentes épocas del año aprovechan la acústica excepcional de iglesias y palacios.
Información práctica
Baeza se encuentra a 48 kilómetros de Jaén capital, con acceso directo por la A-316. Desde la autovía A-4, se toma la salida hacia Bailén y se continúa por la A-6001 hasta conectar con la carretera comarcal.
La estación de ferrocarril más próxima es Linares-Baeza, a unos 15 kilómetros, con conexiones regulares a Madrid y Sevilla. Desde allí operan servicios de autobús hasta el centro urbano.
una de las mejores época para visitar Baeza es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y la luz realza la belleza de la piedra dorada. En verano, las primeras horas de la mañana y el atardecer ofrecen las mejores condiciones para el paseo.
Se recomienda dedicar al menos una jornada completa para recorrer el casco histórico con tranquilidad. El calzado cómodo es imprescindible para caminar por las calles empedradas, y conviene llevar agua, especialmente en los meses más calurosos.