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sobre Úbeda
Joya del Renacimiento andaluz declarada Patrimonio de la Humanidad; famosa por sus palacios y plazas monumentales
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En el corazón de la comarca jiennense de La Loma, a 748 metros de altitud, se alza Úbeda como uno de los tesoros más preciados del Renacimiento español. Esta villa de 34.062 habitantes es mucho más que un destino turístico: es un viaje en el tiempo que nos transporta directamente al siglo XVI, cuando la nobleza local transformó sus calles en un escaparate de palacios, iglesias y edificios civiles que hoy conforman uno de los conjuntos monumentales más importantes de España.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto a su vecina Baeza, Úbeda sorprende al visitante por la excepcional conservación de su arquitectura renacentista. Sus piedras doradas brillan especialmente al atardecer, creando una atmósfera única que ha conquistado a viajeros de todo el mundo. Aquí, entre olivos centenarios que se extienden hasta el horizonte, late el pulso de una Andalucía señorial y elegante.
Qué ver en Úbeda
La Plaza Vázquez de Molina constituye el epicentro monumental de la ciudad y uno de los conjuntos renacentistas más armoniosos de Europa. Presidida por la majestuosa Sacra Capilla del Salvador, diseñada por Diego de Siloé, esta plaza rectangular concentra algunos de los edificios más emblemáticos de la villa.
El Palacio de las Cadenas, actual sede del Ayuntamiento, debe su nombre a las cadenas que adornan su fachada. Su patio renacentista, de acceso gratuito, ofrece una perfecta introducción a la arquitectura ubetense. Muy cerca se encuentra la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares, construida sobre los restos de la antigua mezquita mayor, cuyas naves góticas contrastan con los añadidos renacentistas posteriores.
No menos impresionante resulta el Hospital de Santiago, conocido como "El Escorial andaluz" por sus dimensiones y sobriedad. Esta obra de Andrés de Vandelvira alberga en su interior un centro cultural que merece una visita tanto por sus exposiciones como por su arquitectura.
El Palacio del Marqués del Contadero y el Palacio de los Cobos completan un recorrido por la Úbeda noble, mientras que las murallas medievales y las torres defensivas recuerdan el pasado estratégico de la ciudad en la frontera entre reinos cristianos y musulmanes.
Qué hacer
Úbeda invita a perderse por sus calles empedradas siguiendo las rutas del Renacimiento, perfectamente señalizadas y que permiten descubrir rincones como la Plaza del Primero de Mayo o la calle Real. Los talleres de alfarería tradicional mantienen viva una artesanía centenaria, donde es posible adquirir piezas únicas de cerámica verde.
Los amantes del senderismo encontrarán en los alrededores de la ciudad múltiples opciones para explorar el paisaje del olivar. Las rutas hacia la Sierra de Cazorla parten desde aquí, ofreciendo espectaculares vistas panorámicas de la campiña jiennense.
La gastronomía ubetense merece una atención especial. Los productos derivados del olivo, como el aceite de oliva virgen extra con denominación de origen, protagonizan una cocina que combina tradición andaluza con toques de refinamiento. Las tapas locales incluyen especialidades como el ajo blanco, las migas o los andrajos, acompañados siempre del excelente aceite local.
Las catas de aceite en los molinos de la zona se han convertido en una experiencia imprescindible para entender la cultura del olivar que define el paisaje y la economía de la región.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Úbeda refleja su profundo arraigo religioso y cultural. La Semana Santa ubetense, en marzo o abril según el calendario litúrgico, destaca por el sobrio recogimiento de sus procesiones, que discurren entre los monumentos renacentistas creando un marco incomparable.
En mayo, las fiestas en honor a San Miguel combinan tradición religiosa con celebraciones populares. Durante el mes de agosto, las fiestas patronales llenan las calles de música y color, con verbenas que se prolongan hasta altas horas en las plazas históricas.
La Feria de San Bartolomé, a finales de agosto, mantiene el sabor tradicional de las ferias andaluzas, con casetas, bailes y degustaciones gastronómicas que atraen a visitantes de toda la comarca.
Información práctica
Úbeda se encuentra a 56 kilómetros de Jaén capital, conectada por la carretera A-316 en un trayecto de aproximadamente una hora. Desde Córdoba, la distancia es de 90 kilómetros por la A-4 y A-32. La estación de autobuses ofrece conexiones regulares con las principales ciudades andaluzas.
La primavera y el otoño constituyen las mejores épocas para visitar la ciudad, evitando el calor intenso del verano andaluz. Las temperaturas suaves de estos períodos resultan ideales para recorrer el casco histórico a pie y disfrutar de las terrazas al aire libre.
Se recomienda dedicar al menos un día completo para visitar los principales monumentos, aunque una escapada de fin de semana permite profundizar en el conocimiento de la ciudad y sus alrededores. El centro histórico es completamente peatonal, facilitando los desplazamientos a pie entre los diferentes puntos de interés.