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sobre Villanueva del Arzobispo
Localidad con una impresionante plaza de toros y santuario mariano; gran actividad olivarera
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En el corazón de la comarca jiennense de Las Villas se alza Villanueva del Arzobispo, una localidad que conserva intacto el espíritu de la Andalucía más auténtica. Con sus 7.933 habitantes repartidos por un casco histórico de trazado medieval, este municipio situado a 688 metros de altitud ofrece al viajero una experiencia única donde el tiempo parece haberse detenido entre olivos centenarios y piedras milenarias.
La villa, cuyo nombre evoca su origen eclesiástico, se extiende por las estribaciones de Sierra Morena, en un paisaje que combina la dulzura de los olivares con la fuerza de las montañas cercanas. Sus calles empinadas y sus casas señoriales hablan de un pasado próspero, mientras que la hospitalidad de sus gentes y la riqueza de su patrimonio la convierten en un destino perfecto para quienes buscan sumergirse en la esencia más pura del interior andaluz.
Qué ver en Villanueva del Arzobispo
El patrimonio arquitectónico de Villanueva del Arzobispo constituye uno de sus principales atractivos. La Iglesia Parroquial de la Asunción, construida en el siglo XVI, domina el skyline de la localidad con su imponente torre campanario. Este templo renacentista alberga en su interior valiosas obras de arte sacro y retablos barrocos que merecen una visita pausada.
Paseando por el casco histórico, el visitante descubre numerosas casas señoriales de los siglos XVII y XVIII, con sus característicos patios andaluces, rejas de forja y escudos nobiliarios. La Casa de los Peñalver y la Casa de los Soria destacan por su arquitectura civil, testimonio del esplendor económico que vivió la villa durante la Edad Moderna.
El Convento de San José, fundado en el siglo XVII, añade un componente místico al conjunto monumental. Aunque no siempre está abierto al público, su fachada barroca y su campanario son elementos característicos del paisaje urbano.
Para los amantes de la naturaleza, los senderos del entorno ofrecen espectaculares vistas panorámicas de la campiña jiennense. Los olivares que rodean la población, algunos con ejemplares de varios siglos de antigüedad, crean un paisaje de singular belleza, especialmente durante la floración primaveral o en los atardeceres dorados del otoño.
Qué hacer
Villanueva del Arzobispo invita a ser descubierta con calma. Los paseos por el centro histórico permiten admirar la arquitectura popular y los rincones más pintorescos, como las plazuelas donde conversan los vecinos al atardecer.
La gastronomía local constituye una experiencia imprescindible. Los platos tradicionales como el cordero segureño, las migas con tropezones, el gazpacho manchego o los dulces conventuales reflejan la riqueza culinaria de esta tierra. Los bares y tabernas del pueblo ofrecen tapas generosas acompañadas del excelente aceite de oliva virgen extra de la zona.
Los senderos y rutas de senderismo conectan la localidad con parajes naturales de gran belleza. Las rutas por los olivares permiten conocer de cerca la cultura del aceite, mientras que los caminos que se adentran en Sierra Morena ofrecen la posibilidad de avistar fauna autóctona y disfrutar de paisajes de gran valor ecológico.
Para los aficionados a la fotografía, tanto el patrimonio monumental como los paisajes circundantes proporcionan encuadres excepcionales, especialmente durante las horas doradas del amanecer y el atardecer.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Villanueva del Arzobispo mantiene vivas las tradiciones populares más arraigadas. En agosto se celebran las Fiestas Patronales en honor a la Virgen de la Fuensanta, con procesiones, verbenas y actividades culturales que transforman las calles en un escenario de celebración y devoción popular.
La Semana Santa constituye uno de los momentos más emotivos del año, con procesiones que recorren las calles empedradas del casco histórico en un ambiente de recogimiento y fervor religioso.
En primavera, coincidiendo con la Fiesta de las Cruces, los patios y plazas se engalanan con flores y cruces decoradas, una tradición que conecta directamente con las raíces andaluzas más profundas.
Las fiestas del aceite nuevo, que suelen tener lugar en diciembre, celebran la finalización de la campaña oleícola con catas, degustaciones y actividades relacionadas con la cultura del aceite de oliva.
Información práctica
Villanueva del Arzobispo se encuentra a 87 kilómetros de Jaén capital, con acceso principalmente por la carretera A-32 y posteriormente por la A-6202. El trayecto en vehículo particular desde Jaén requiere aproximadamente una hora y media.
La mejor época para visitar la localidad es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje de olivares muestra sus mejores colores. Los meses de abril, mayo, octubre y noviembre resultan especialmente recomendables.
Para aprovechar al máximo la visita, se aconseja dedicar al menos una jornada completa, combinando la visita al patrimonio monumental con paseos por el entorno natural. El municipio cuenta con servicios básicos de restauración y alojamiento rural que permiten prolongar la estancia para una experiencia más completa.