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sobre Bédar
Pueblo mirador con pasado minero; ofrece vistas panorámicas al mar Mediterráneo desde la sierra
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En el corazón del Levante Almeriense, a 404 metros de altitud, se alza Bédar como un testimonio silencioso del rico pasado andalusí de la provincia de Almería. Este pequeño municipio de poco más de mil habitantes conserva la esencia de los pueblos blancos mediterráneos, donde el tiempo parece haberse detenido entre callejuelas empinadas y casas encaladas que contrastan con el azul intenso del cielo almeriense.
Bédar es una invitación a la pausa, un lugar donde descubrir los ritmos pausados de la vida rural andaluza. Sus orígenes se remontan a la época musulmana, y aunque los siglos han transformado su fisonomía, el pueblo mantiene ese aire nostálgico que caracteriza a los pueblos del interior almeriense. Desde sus miradores naturales se contemplan paisajes de olivos centenarios, almendros y la silueta lejana de la Sierra de los Filabres.
La arquitectura popular bereber se mezcla aquí con las influencias cristianas posteriores a la Reconquista, creando un conjunto urbano de gran valor etnológico que merece una visita tranquila y contemplativa.
Qué ver en Bédar
El patrimonio de Bédar se concentra en su casco histórico, donde destaca la Iglesia Parroquial de San Pedro, templo del siglo XVI que preside la plaza principal del pueblo. Su sobria fachada y su torre campanario constituyen el principal referente arquitectónico de la localidad. En su interior se conservan interesantes elementos barrocos y una imagen del patrón del pueblo que procesiona durante las fiestas patronales.
Paseando por el centro histórico, el visitante descubrirá la típica arquitectura popular almeriense, con casas de una y dos plantas, muros encalados, rejerías de forja y pequeños patios interiores que se vislumbran tras las puertas entornadas. Las calles estrechas y serpenteantes invitan a perderse sin prisas, fotografiando rincones llenos de encanto mediterráneo.
No hay que perderse el Mirador del Pueblo, punto elevado desde donde se obtienen excelentes vistas panorámicas del valle del Almanzora y de los paisajes circundantes. Es especialmente recomendable al atardecer, cuando la luz dorada baña los campos de olivos y almendros que rodean la localidad.
La fuente pública tradicional y los lavaderos antiguos son otros elementos patrimoniales que hablan de los usos y costumbres tradicionales de este rincón del Levante Almeriense.
Qué hacer
Bédar es punto de partida ideal para rutas de senderismo por los senderos que conectan con pedanías vecinas y atraviesan paisajes típicamente mediterráneos. Los amantes del turismo activo pueden recorrer caminos rurales entre olivos milenarios y almendros que en febrero y marzo tiñen el paisaje de blanco con su floración.
La observación de aves es otra actividad recomendable en los alrededores del municipio, especialmente en las primeras horas del día. La zona alberga especies típicas del ámbito mediterráneo semiárido, como abubillas, abejarucos y diversas rapaces.
Para los interesados en la gastronomía local, Bédar ofrece la oportunidad de degustar platos tradicionales de la comarca como las migas, el gazpacho almeriense, los gurullos con conejo o las gachas. Los productos locales incluyen aceite de oliva virgen extra, almendras y miel de romero.
Los talleres artesanales esporádicos y las actividades de turismo rural permiten conocer de cerca las tradiciones locales y los oficios tradicionales que aún se conservan en el pueblo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Bédar se articula en torno a las Fiestas Patronales en honor a San Pedro, que se celebran hacia finales de junio. Durante estos días el pueblo se viste de gala con procesiones, verbenas populares y actividades tradicionales que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, con actividades nocturnas que aprovechan las temperaturas más frescas. Estas celebraciones incluyen espectáculos musicales, bailes regionales y degustaciones gastronómicas.
La Semana Santa se vive con especial devoción, manteniendo tradiciones centenarias con procesiones que recorren las calles principales del casco histórico.
Durante el otoño, coincidiendo con la recolección de la aceituna, se organizan jornadas gastronómicas dedicadas al aceite nuevo y a los productos de temporada.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Almería capital, Bédar se encuentra a unos 90 kilómetros por la A-7 hasta Vera, tomando después la AL-6111 dirección interior. El trayecto dura aproximadamente una hora y quince minutos. También es accesible desde Lorca (Murcia) por carreteras comarcales.
Mejor época para visitar: Los meses de abril a junio y septiembre a noviembre ofrecen temperaturas ideales para pasear y realizar actividades al aire libre. La primavera es especialmente recomendable por la floración de los almendros.
Consejos útiles: Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas del casco histórico. Para las rutas de senderismo, es aconsejable madrugar o elegir las últimas horas de la tarde durante los meses de verano.