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sobre Alicún de Ortega
Tranquila localidad limítrofe con Jaén; conocida por su balneario cercano y su entorno de paisajes esteparios y badlands
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El turismo en Alicún de Ortega tiene mucho que ver con entender dónde está el pueblo. Se encuentra en la comarca granadina de Los Montes, una zona de interior marcada por el olivar, los cereales y una geografía de lomas suaves que obliga a los núcleos a adaptarse al terreno. Alicún se asienta en torno a los 680 metros de altitud y ronda el medio millar de habitantes. La vida diaria sigue ligada al campo, algo que se percibe enseguida en el ritmo del pueblo y en la disposición de muchas casas.
El nombre remite a su pasado andalusí —“Alicún” suele asociarse a manantiales o aguas— y el añadido “de Ortega” apareció después, ligado a propietarios que tuvieron peso en la zona tras la conquista castellana. El caserío es sencillo: viviendas encaladas, patios interiores y algunas fachadas donde todavía se ven aperos, leña o pequeñas huertas domésticas. Las calles suben y bajan porque el pueblo no está trazado sobre terreno llano, algo bastante común en esta parte de la provincia.
Desde los puntos algo más altos del casco urbano se abren vistas hacia el mosaico agrícola que rodea el pueblo. Olivos, almendros y parcelas de cereal cambian de aspecto según la estación. En verano predominan los tonos secos; en primavera el campo se vuelve más verde y el contraste con la tierra clara es mayor.
La iglesia y el centro del pueblo
La iglesia parroquial, dedicada a la Anunciación, ocupa uno de los espacios centrales del casco urbano. El origen del edificio suele situarse en el siglo XVI, aunque el aspecto actual responde a reformas posteriores. No es un templo monumental, pero ayuda a entender cómo se organizaban estos pueblos tras la repoblación cristiana: iglesia, plaza cercana y las calles principales saliendo alrededor.
El campanario se ve desde varios puntos del pueblo y funciona, de hecho, como referencia para orientarse cuando uno camina por las calles. La plaza que la acompaña es uno de los lugares donde se concentra la vida social en determinados momentos del año.
El resto del trazado mantiene rasgos muy ligados a la economía agrícola. Hay calles estrechas y tramos con pendiente donde aparecen portones amplios, pensados en su día para animales de carga y, más tarde, para maquinaria agrícola. Algunos antiguos pajares o almacenes se han reconvertido en garajes o pequeños almacenes.
Caminos agrícolas y paisaje de Los Montes
Alrededor del núcleo salen varios caminos rurales que utilizan sobre todo agricultores y vecinos. Son recorridos sencillos, entre olivares y parcelas de cereal, donde se entiende bien cómo funciona el paisaje agrícola de Los Montes.
En los márgenes aparecen a veces construcciones ligadas al trabajo del campo: cortijos dispersos, albercas para almacenar agua o restos de molinos que formaron parte de la economía local. Algunos siguen en uso; otros han quedado como estructuras medio abandonadas que recuerdan otra forma de trabajar la tierra.
Si se camina con calma es fácil ver aves comunes de estos ambientes abiertos. Cernícalos, abubillas o pequeñas bandadas de perdices suelen aparecer en los bordes de los cultivos y en las zonas de matorral.
El paisaje aquí no busca impresionar. Es más bien el de un interior agrícola que se repite durante kilómetros: olivares ordenados, caminos de tierra y pueblos pequeños separados por bastante distancia.
Cocina de pueblo y calendario local
La cocina de Alicún de Ortega responde a lo que ha dado siempre el entorno: aceite de oliva, cereales, legumbres y lo que se cultiva en huertas cercanas cuando hay agua suficiente. Platos como las migas, los potajes o las gachas forman parte de una tradición ligada al trabajo duro en el campo. También aparecen recetas de caza menor en temporada, algo habitual en muchas zonas de Los Montes.
En verano suelen celebrarse las fiestas patronales, que concentran buena parte del movimiento del pueblo. Es también cuando regresan vecinos que viven fuera. La Semana Santa se vive a menor escala que en las ciudades cercanas, pero con bastante implicación vecinal en la organización de los pasos y las procesiones.
Cómo llegar y moverse
Alicún de Ortega está en el norte de la provincia de Granada, dentro de la comarca de Los Montes. El acceso se hace por carreteras comarcales que conectan con municipios cercanos de mayor tamaño. Desde Granada capital el trayecto en coche suele superar la hora, dependiendo de la ruta elegida.
El pueblo es pequeño y se recorre andando sin dificultad. Para ver el paisaje que lo rodea conviene salir por alguno de los caminos agrícolas que parten del propio casco urbano. No son rutas señalizadas como tal, pero muchos se utilizan desde hace décadas para trabajar el campo o desplazarse entre fincas.