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sobre Benalúa de las Villas
Municipio agrícola entre olivares y sierras; conserva el encanto rural y tradiciones ligadas al campo y la caza
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En las estribaciones de la comarca de Los Montes, donde Granada despliega su cara más agreste y auténtica, se alza Benalúa de las Villas como un testimonio vivo de la Andalucía rural más genuina. A 828 metros de altitud, este pequeño municipio de algo más de mil habitantes conserva intacto el encanto de los pueblos serranos, donde el tiempo parece transcurrir con la parsimonia de quien sabe apreciar los pequeños placeres de la vida cotidiana.
Rodeado de olivares centenarios que se extienden como un mar plateado hacia el horizonte, Benalúa de las Villas invita al viajero a descubrir una Andalucía alejada de las rutas masificadas, donde cada rincón cuenta una historia y cada cuesta empedrada revela panorámicas que permanecen grabadas en la memoria. Sus casas blancas, algunas salpicadas aún por el color ocre de la tierra, se adaptan a la orografía montañosa creando un urbanismo orgánico que dialoga armoniosamente con el paisaje circundante.
Qué ver en Benalúa de las Villas
El casco urbano de Benalúa de las Villas se articula en torno a su iglesia parroquial, un templo de líneas sencillas que refleja la sobriedad constructiva característica de estos municipios serranos. Sus muros blancos y su torre campanario se convierten en el punto de referencia visual desde cualquier acceso al pueblo, marcando el corazón de la vida comunitaria local.
Paseando por sus calles empedradas, el visitante descubrirá la arquitectura popular de la zona, con sus casas tradicionales de muros encalados, tejados de teja árabe y patios interiores que conservan el frescor en los días de calor. Los balcones de forja y las puertas de madera noble aportan los toques de color y personalidad que caracterizan estos núcleos rurales granadinos.
El entorno natural constituye sin duda uno de los principales atractivos de Benalúa de las Villas. Los extensos olivares que rodean el municipio ofrecen un paisaje de gran belleza, especialmente durante la época de floración en primavera, cuando los árboles se cubren de pequeñas flores blancas que perfuman el ambiente. Desde los puntos más elevados del término municipal se obtienen panorámicas espectaculares de la campiña jiennense y los perfiles montañosos que dibujan el horizonte.
Qué hacer
La naturaleza montañosa de Benalúa de las Villas la convierte en un destino ideal para los amantes del senderismo y las rutas a pie. Los caminos rurales que conectan el pueblo con las cortijadas dispersas por el territorio ofrecen itinerarios de diferente dificultad, perfectos para descubrir la flora y fauna autóctonas mientras se disfruta del silencio y la paz que caracteriza estos parajes.
Los olivares centenarios invitan a rutas temáticas donde conocer los procesos tradicionales de cultivo y recolección de la aceituna. Durante la época de cosecha, entre noviembre y enero, es posible observar las técnicas ancestrales que aún se mantienen en muchas explotaciones familiares de la zona.
Para los interesados en la fotografía rural, Benalúa de las Villas ofrece infinitas posibilidades: desde los amaneceres dorados sobre el mar de olivos hasta las puestas de sol que tiñen de rojizo las fachadas encaladas del pueblo. Los juegos de luces y sombras que crean las calles serpeantes proporcionan encuadres únicos para capturar la esencia de la Andalucía interior.
La gastronomía local permite degustar los sabores auténticos de la cocina serrana granadina, con el aceite de oliva virgen extra como protagonista indiscutible. Los platos de cuchara, las migas, el gazpacho serrano y los productos de la matanza forman parte del repertorio culinario que se puede disfrutar en un ambiente familiar y acogedor.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Benalúa de las Villas mantiene vivas las tradiciones serranas con celebraciones que unen a toda la comunidad. Durante el verano, las fiestas patronales llenan las calles de música, bailes tradicionales y el ambiente festivo típico de los pueblos andaluces, donde vecinos y visitantes comparten momentos de alegría y convivencia.
La Semana Santa se vive con especial recogimiento, manteniendo el carácter íntimo y familiar de las celebraciones en los pequeños municipios rurales. Las tradiciones religiosas se entrelazan con costumbres gastronómicas que han pasado de generación en generación.
En otoño, coincidiendo con la época de la aceituna, se celebran eventos relacionados con la cultura del olivar, donde se puede conocer de primera mano los procesos artesanales de elaboración del aceite y degustar los primeros caldos de la nueva cosecha.
Información práctica
Para llegar a Benalúa de las Villas desde Granada capital, se debe tomar la A-92 en dirección este hasta la salida hacia la A-325, continuando después por carreteras comarcales que atraviesan paisajes olivareros. El trayecto, de aproximadamente una hora, permite disfrutar de las vistas de la campiña granadina.
La mejor época para visitar el municipio es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el paisaje muestra sus colores más espectaculares. En primavera, la floración de los olivos crea un espectáculo natural único, mientras que el otoño ofrece la posibilidad de vivir la experiencia de la recolección de la aceituna.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y disfrutar de las rutas de senderismo que ofrece el entorno natural. La tranquilidad del pueblo lo convierte en el destino perfecto para una escapada rural donde desconectar del ritmo urbano y conectar con la Andalucía más auténtica.