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sobre Málaga
Capital cosmopolita con rica historia fenicia y romana cuna de Picasso y centro cultural vibrante con museos de talla mundial
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Málaga despliega ante el visitante una personalidad mediterránea única que combina tres milenios de historia con la vitalidad de una metrópoli cosmopolita. Esta ciudad andaluza de casi 600.000 habitantes se asienta a orillas del mar Mediterráneo como un anfiteatro natural, donde las huellas fenicias, romanas y musulmanas conviven con una efervescente escena cultural contemporánea que la ha convertido en referencia europea.
La capital de la Costa del Sol ha sabido reinventarse sin perder su esencia marinera y comerciante. Sus calles adoquinadas del centro histórico dialogan con modernas infraestructuras culturales, mientras el aroma a espetos de sardinas se mezcla con propuestas gastronómicas de vanguardia. Málaga es ese destino donde cada rincón cuenta una historia, desde las laderas del monte Gibralfaro hasta el bullicioso puerto deportivo.
El carácter malagueño se respira en cada plaza, en cada museo y en cada terraza frente al mar. Una ciudad que mira al futuro sin olvidar sus raíces, perfecta para quienes buscan cultura, gastronomía, playa y patrimonio en un mismo lugar.
Qué ver en Málaga
El corazón patrimonial de Málaga late en la Alcazaba, una fortaleza palatina del siglo XI que constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura militar musulmana de la península. Conectada por un pasillo amurallado con el Castillo de Gibralfaro, ofrece unas vistas espectaculares sobre la bahía y el Teatro Romano, vestigio del siglo I que emerge a los pies de la colina.
La Catedral de la Encarnación, conocida cariñosamente como "La Manquita" por su torre sur inacabada, domina el skyline del centro histórico con su imponente fachada renacentista. Sus naves albergan uno de los mejores coros tallados en madera de España. A pocos metros, el Palacio Episcopal y el Museo Picasso ocupan el palacio de los Condes de Buenavista, donde la obra del genio malagueño dialoga con la arquitectura renacentista.
El Centro Pompidou y el Centre d'Art Contemporain han convertido a Málaga en un hub cultural mediterráneo, mientras que el Museo Carmen Thyssen completa una oferta museística de primer nivel. El paseo por la calle Larios, arteria comercial y social de la ciudad, conduce hasta el puerto, donde el moderno Muelle Uno combina ocio, restauración y vistas al mar.
Qué hacer
Las playas urbanas de La Malagueta, Pedregalejo y El Palo ofrecen kilómetros de arena dorada donde practicar deportes náuticos o simplemente disfrutar del sol mediterráneo. Los chiringuitos de estos barrios marineros mantienen viva la tradición de los espetos y el pescaíto frito, especialmente en Pedregalejo, donde las barcas de pesca tradicionales siguen faenando.
El centro histórico invita a perderse entre sus calles peatonales, descubriendo patios llenos de flores, pequeñas iglesias barrocas y plazas donde tomar el aperitivo. La ruta de tapas malagueñas incluye especialidades como los boquerones en vinagre, el gazpachuelo o el plato de los Montes de Málaga.
Para los amantes del senderismo, los Montes de Málaga ofrecen rutas entre pinares y olivares con vistas panorámicas sobre la costa. El parque natural permite conocer la cara más verde de la provincia, con senderos aptos para todos los niveles.
Las excursiones de un día permiten visitar pueblos blancos como Mijas o Benalmádena, el espectacular Caminito del Rey o las cuevas de Nerja. El tren de cercanías conecta fácilmente con estas localidades costeras.
Fiestas y tradiciones
La Semana Santa malagueña constituye una de las celebraciones más emotivas de Andalucía, con procesiones que recorren las calles del centro histórico en un ambiente único de fervor y belleza. Los tronos de Nuestro Padre Jesús el Rico y la Virgen de los Dolores del Puente despiertan especial devoción entre los malagueños.
La Feria de Agosto transforma la ciudad durante la segunda semana del mes, con casetas, bailes y actuaciones que se extienden desde el centro hasta el recinto ferial del Cortijo de Torres. El ambiente festivo se vive también en las calles del centro, convertidas en un gran salón de baile al aire libre.
Las fiestas del Carmen en julio honran a la patrona de los marineros con procesiones que culminan en el mar, especialmente emotivas en los barrios pesqueros de Pedregalejo y El Palo. La Noche en Blanco, en mayo, abre las puertas de museos y espacios culturales para una jornada festiva dedicada al arte.
Información práctica
Málaga cuenta con excelentes conexiones nacionales e internacionales a través de su aeropuerto, situado a 8 kilómetros del centro. El tren de alta velocidad conecta la ciudad con Madrid en dos horas y media, mientras que la autopista del Mediterráneo facilita el acceso por carretera desde cualquier punto de la península.
El centro histórico es completamente peatonal y se recorre cómodamente a pie. El metro conecta los principales barrios y el aeropuerto, mientras que el sistema de bicicletas públicas permite moverse de forma sostenible. Los autobuses urbanos dan servicio a las playas y barrios más alejados.
una de las mejores época para visitar Málaga se extiende de abril a octubre, cuando las temperaturas son más agradables y se puede disfrutar plenamente de las playas. Los inviernos son suaves, ideales para turismo cultural sin las aglomeraciones del verano. Se recomienda reservar alojamiento con antelación durante la Semana Santa y los meses de verano.