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sobre Jaén
Capital provincial situada al pie del Cerro de Santa Catalina; destaca por su catedral renacentista y su producción de aceite
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Enclavada en el corazón de Andalucía, a 574 metros de altitud y rodeada por un mar de olivares que se extiende hasta el horizonte, Jaén se alza como la capital mundial del aceite de oliva. Esta ciudad de más de 111.000 habitantes conserva un patrimonio histórico excepcional que refleja siglos de historia andaluza, desde su pasado íbero hasta su esplendor renacentista.
La silueta de Jaén está dominada por la imponente Catedral y el Castillo de Santa Catalina, dos hitos que marcan el skyline de una ciudad que invita a perderse entre sus calles empedradas. Sus barrios históricos guardan secretos árabes, mientras que los miradores naturales ofrecen panorámicas espectaculares sobre la campiña jiennense.
Conocida como la "Capital del Santo Reino", Jaén combina magistralmente su riqueza patrimonial con la belleza de los paisajes montañosos circundantes, creando un destino perfecto para quienes buscan cultura, naturaleza y la auténtica esencia andaluza.
Qué ver en Jaén
La Catedral de la Asunción representa una de las joyas del Renacimiento español. Diseñada por Andrés de Vandelvira en el siglo XVI, su fachada barroca y su interior renacentista albergan la reliquia del Santo Rostro, una de las reliquias más veneradas de la cristiandad. Sus torres gemelas y la sacristía son especialmente admirables.
El Castillo de Santa Catalina, situado en el cerro homónimo, ofrece las mejores vistas panorámicas de la ciudad y la provincia. Esta fortaleza medieval, construida sobre restos árabes, incluye un Centro de Interpretación que narra la historia de la ciudad. El ascenso hasta el castillo puede realizarse caminando o en vehículo.
Los Baños Árabes constituyen uno de los conjuntos termales islámicos mejor conservados de España. Ubicados en el subsuelo del Palacio de Villardompardo, estos baños del siglo XI mantienen intacta su estructura original con salas frías, templadas y calientes.
La Iglesia de San Ildefonso destaca por su mezcla de estilos gótico, mudéjar y renacentista. Su retablo mayor y la capilla de la Virgen de la Capilla, patrona de la ciudad, son visitas imprescindibles.
El Barrio de la Judería conserva el trazado medieval con callejuelas estrechas y casas encaladas. La Plaza de Santa María, junto a la Catedral, constituye el corazón histórico de la ciudad.
Qué hacer
Los alrededores montañosos de Jaén ofrecen excelentes rutas de senderismo. El Parque Natural Sierra Mágina, a pocos kilómetros, presenta senderos entre picos calcáreos y bosques mediterráneos. La ruta al Cerro del Cinto permite disfrutar de vistas excepcionales.
La gastronomía jiennense merece una exploración detallada. Los platos tradicionales incluyen el pipirrana, las migas, el cordero segureño y los dulces conventuales como las croquillas y los pestiños. El aceite de oliva virgen extra de la zona acompaña todos los platos con su sabor inconfundible.
Las visitas a almazaras constituyen una experiencia única para conocer el proceso de elaboración del aceite de oliva. Muchas ofrecen catas guiadas donde aprender a distinguir los matices de diferentes variedades.
Los mercados locales permiten adquirir productos típicos como el aceite, las aceitunas en sus múltiples variedades, los quesos de cabra y los embutidos de la sierra.
Para los amantes del arte, los museos de la ciudad incluyen el Museo Provincial con piezas íberas únicas y el Museo de Artes y Costumbres Populares en el Palacio de Villardompardo.
Fiestas y tradiciones
La Romería de Santa Catalina se celebra el último domingo de abril con una multitudinaria peregrinación hasta el santuario del cerro. Miles de romeros acompañan a la Virgen en una tradición que combina devoción y fiesta popular.
En octubre tienen lugar las fiestas patronales en honor a San Lucas, con actividades culturales, conciertos y degustaciones gastronómicas. La ciudad se viste de gala durante una semana completa de celebraciones.
La Semana Santa jiennense presenta un marcado carácter austero y recogido, con procesiones que recorren el casco histórico. Destaca especialmente el Viernes Santo con el desfile de la Cofradía del Santo Sepulcro.
Las Cruces de Mayo, a principios de mayo, llenan patios y plazas de flores y colorido, manteniendo viva una tradición que se remonta a siglos atrás.
Información práctica
Cómo llegar: Desde la capital provincial no hay desplazamiento, ya que Jaén es la propia capital de la provincia. Desde Madrid se accede por la A-4 y A-316 en aproximadamente 3 horas. Desde Sevilla, por la A-4 y A-316 en 2 horas y media.
Mejor época: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) ofrecen temperaturas ideales para la visita. Los veranos pueden ser calurosos, aunque las noches son agradables gracias a la altitud.
Consejos: Llevar calzado cómodo para las subidas al castillo y los recorridos por el casco histórico. No perderse la puesta de sol desde los miradores del castillo. Reservar tiempo suficiente para las visitas a los Baños Árabes y la Catedral.