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sobre San Juan del Puerto
Puerto histórico en la ría del Tinto vinculado a la gesta colombina; localidad en crecimiento con importantes infraestructuras y fiestas taurinas
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El olor a fresa suele llegar antes que el propio pueblo. Los campos cubiertos de plástico blanco ocupan buena parte de la campiña onubense, alineados en largas parcelas donde el cultivo se organiza con precisión casi industrial. Fuera de ese paisaje agrícola, San Juan del Puerto mantiene otro ritmo: el de una localidad ligada durante siglos al río Tinto y a un puerto fluvial que hoy apenas se adivina.
El tiempo que se quedó atrás
San Juan del Puerto nació por el río. En este tramo del Tinto existía un fondeadero natural que facilitaba el comercio interior, y a finales del siglo XV ya aparece documentada la villa vinculada a esa actividad. Durante siglos salieron de aquí productos del entorno —trigo, vino, madera o corcho— hacia otros puertos del litoral andaluz.
La relación con los viajes colombinos aparece en algunos documentos locales. Se mencionan dos marinos del lugar, Miguel Muliart y Mateo Morales, enrolados en la expedición del segundo viaje de Colón en 1493. Muliart, según la tradición, tenía vínculos familiares con el almirante y propiedades en la zona. Son referencias dispersas, pero ilustran algo importante: este pequeño puerto del Tinto formaba parte de las redes marítimas de la época.
La iglesia que organiza el pueblo
La parroquia de San Juan Bautista ocupa el centro de la localidad y marca todavía la escala del casco antiguo. El edificio comenzó a levantarse hacia 1500 con estructura mudéjar de ladrillo y madera, aunque las reformas de época barroca modificaron bastante su aspecto.
Más que un gran monumento, funciona como una pieza clave para entender el pueblo. La plaza se articula a su alrededor y durante siglos el atrio fue lugar de reunión antes de salir hacia el río o hacia las faenas del campo. La torre sigue siendo la referencia visual más clara cuando uno se mueve por las calles cercanas.
Huellas del antiguo puerto
El vínculo con el río se entiende mejor alejándose un poco del casco urbano. En el entorno del Tinto quedan restos de antiguas defensas y puntos de control del tráfico fluvial. Entre ellos se menciona una torre de origen medieval —posiblemente levantada sobre estructuras anteriores— que vigilaba la navegación río arriba.
También se cita a menudo el puente del arroyo Candón, asociado a trazados antiguos de comunicación por esta zona. No es un monumento monumental ni especialmente visible desde lejos, pero recuerda que este territorio fue durante siglos lugar de paso entre el interior y la costa.
Cuando llegó el ferrocarril
En el siglo XIX la actividad del puerto cambió con la llegada del ferrocarril minero. Una línea vinculada a la cuenca de Riotinto conectó estas tierras con el transporte de mineral hacia la ría de Huelva. Durante décadas el movimiento de mercancías y trabajadores dio nueva vida a la zona.
Cuando ese tráfico desapareció en el siglo XX, parte del trazado quedó sin uso. Hoy algunos tramos se utilizan como camino rural o itinerario ciclista. Seguir la antigua plataforma ferroviaria permite entender bien el paisaje: pinares, parcelas agrícolas y, en temporada, el intenso aroma de los cultivos de fresa.
La romería que vacía el pueblo
Si hay un momento del año que altera la vida cotidiana es la salida hacia El Rocío. La hermandad local realiza su camino en los días previos a Pentecostés, y durante esas jornadas buena parte del pueblo se moviliza.
Los preparativos empiezan semanas antes: arreglos en las carretas, organización de las casas donde se reúne la familia y los amigos, caballos listos para el camino. Cuando la comitiva parte, San Juan queda casi en silencio. Durante unos días la atención se traslada a las arenas del coto y a la llegada a la aldea.
Cómo situarse al llegar
San Juan del Puerto está muy cerca de Huelva capital, a pocos minutos por la A‑49. El casco urbano se recorre andando sin dificultad: la iglesia, la plaza y varias calles del entorno concentran la parte más antigua.
Para entender mejor el origen del pueblo conviene acercarse al río Tinto y a los caminos que salen hacia el campo. Allí se percibe la mezcla que define hoy a San Juan: memoria de puerto fluvial y un presente marcado por la agricultura intensiva de la comarca.