Artículo completo
sobre Cuevas Bajas
Situado junto al río Genil es conocido por su zanahoria morá y su entorno de ribera ideal para el turismo fluvial
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de la comarca de Nororma, entre suaves lomas olivareras y extensos campos de cereales, se alza Cuevas Bajas como un auténtico remanso de paz en el interior malagueño. Este pequeño pueblo de 1.337 habitantes, situado a 312 metros de altitud, conserva intacta la esencia de la Andalucía rural más genuina, donde el tiempo parece transcurrir a un ritmo diferente y las tradiciones se mantienen vivas en cada rincón.
Alejado del bullicio de la costa, Cuevas Bajas invita a descubrir una forma distinta de entender el turismo andaluz. Sus calles encaladas, salpicadas por el verde intenso de las plantas que adornan balcones y ventanas, crean un paisaje urbano de serena belleza que contrasta con la inmensidad del campo que lo rodea. Aquí, entre el murmullo de las conversaciones en las plazas y el aroma del aceite de oliva recién molturado, se respira la autenticidad de un pueblo que ha sabido preservar su identidad sin renunciar a recibir con los brazos abiertos a quienes buscan experiencias auténticas.
Qué ver en Cuevas Bajas
El patrimonio de Cuevas Bajas refleja siglos de historia rural andaluza. La Iglesia de San Sebastián preside el núcleo urbano con su sobria arquitectura, constituyendo el principal referente religioso del municipio. Sus muros blancos y su torre campanario se alzan como símbolo de la devoción popular que caracteriza estos pueblos del interior.
Pasear por el casco histórico permite descubrir la arquitectura tradicional andaluza en estado puro: casas encaladas de una y dos plantas, con rejas de forja en las ventanas y pequeños patios que se intuyen tras las cancelas entreabiertas. Las calles estrechas invitan a perderse sin prisa, observando los detalles arquitectónicos que hablan de generaciones de familias que han habitado estas tierras.
El entorno natural que rodea Cuevas Bajas constituye uno de sus mayores atractivos. Los extensos olivares que se extienden hasta el horizonte crean un paisaje característico del interior andaluz, especialmente hermoso durante la época de floración en primavera, cuando los olivos se visten de pequeñas flores blancas. Los campos de cereales completan este mosaico agrícola que cambia de colores según las estaciones.
Qué hacer
Cuevas Bajas es el punto de partida ideal para rutas de senderismo por los suaves senderos que serpentean entre olivares y campos de cultivo. Estas caminatas permiten disfrutar del silencio del campo andaluz y observar la rica avifauna de la zona, especialmente durante las migraciones de primavera y otoño.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos de la tierra, especialmente el aceite de oliva virgen extra, protagonizan una cocina tradicional que puede degustarse en los establecimientos locales. Los platos de caza, las migas, el gazpacho andaluz y las gachas constituyen algunos de los sabores más auténticos de la zona.
Los talleres de artesanía y las visitas a explotaciones agrícolas ofrecen la oportunidad de conocer de primera mano los oficios tradicionales y los procesos de elaboración del aceite de oliva. Durante la época de recolección, entre octubre y enero, es posible participar en la experiencia de la recogida de la aceituna.
La fotografía rural encuentra en Cuevas Bajas escenarios perfectos: desde los amaneceres dorados sobre los olivares hasta los atardeceres que tiñen de colores cálidos las fachadas encaladas del pueblo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Cuevas Bajas gira en torno a sus tradiciones religiosas y agrícolas. Las fiestas patronales en honor a San Sebastián se celebran en enero, combinando actos religiosos con actividades populares que reúnen a toda la comunidad.
La Semana Santa se vive con especial devoción, manteniendo el ambiente recogido y familiar característico de los pueblos pequeños. Durante agosto, las fiestas de verano llenan las noches de música y bailes tradicionales en las plazas del pueblo.
En otoño, coincidiendo con la recolección de la aceituna, se organizan actividades relacionadas con esta tradición agrícola que constituye la base económica del municipio. Es una época especialmente interesante para visitar Cuevas Bajas y conocer de cerca el mundo del olivar.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Málaga capital, Cuevas Bajas se encuentra a aproximadamente 80 kilómetros por la A-92 dirección Sevilla, tomando después carreteras secundarias que atraviesan paisajes rurales de gran belleza. El trayecto en coche dura alrededor de una hora.
Mejor época para visitar: La primavera y el otoño ofrecen temperaturas ideales y paisajes especialmente atractivos. La primavera trae consigo la floración de los campos, mientras que el otoño permite vivir la experiencia de la recogida de la aceituna.
Consejos: Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y los senderos rurales. Los amantes de la fotografía encontrarán las mejores luces durante las primeras horas de la mañana y al atardecer.