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sobre Linares
Ciudad minera e industrial con rico patrimonio arqueológico y cuna de artistas como Raphael
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En el corazón del Alto Guadalquivir, Linares se alza como una ciudad que ha sabido reinventarse sin perder su esencia. Con más de 55.000 habitantes, esta localidad jiennense combina el patrimonio minero con una rica tradición cultural que la convierte en un destino sorprendente para el viajero curioso. Sus calles, que un día resonaron con el bullicio de la actividad minera más importante de España, hoy invitan a descubrir una historia fascinante marcada por el arte, la música y la tradición andaluza.
Situada a 419 metros de altitud, Linares ofrece al visitante un paisaje de olivares que se extiende hasta el horizonte, salpicado por las huellas de su pasado industrial. Es la ciudad que vio nacer al guitarrista Andrés Segovia y donde el torero Manolete escribió páginas doradas de la tauromaquia española. Esta mezcla de tradición musical y taurina, junto con su patrimonio arquitectónico, convierte cada paseo por sus calles en un viaje a través del tiempo.
Qué ver en Linares
El Hospital de los Marqueses de Linares representa uno de los ejemplos más destacados del patrimonio histórico de la ciudad. Este edificio barroco del siglo XVII, con su impresionante fachada de piedra, alberga hoy el Museo Arqueológico Municipal, donde se pueden contemplar vestigios íberos, romanos y árabes que atestiguan la larga ocupación de estas tierras.
La Iglesia de Santa María la Mayor domina el centro histórico con su torre mudéjar y su interior gótico-renacentista. Sus capillas laterales guardan obras de arte que merecen una visita pausada, especialmente el retablo mayor, una joya del arte sacro andaluz.
No se puede hablar de Linares sin mencionar el Museo Monográfico de Cástulo, que alberga los hallazgos de esta importante ciudad íbero-romana situada a pocos kilómetros. Entre sus tesoros destaca el mosaico de los Amores, considerado uno de los mejores conservados de la península ibérica.
El Paseo de Linarejos constituye el pulmón verde de la ciudad, un espacio ideal para el descanso donde confluyen el patrimonio natural y las zonas de recreo. Sus jardines y arboledas ofrecen un respiro en el corazón urbano.
Para los interesados en el patrimonio industrial, las Minas de La Cruz conservan estructuras y maquinaria que recuerdan la época dorada de la minería linarense, cuando la ciudad era conocida mundialmente por su producción de plomo.
Qué hacer
Linares invita a ser recorrida a pie, especialmente por su casco histórico, donde cada plaza y cada calle guarda historias que contar. La Ruta de Andrés Segovia permite seguir los pasos del maestro de la guitarra, visitando los lugares más significativos de su infancia y juventud.
Los amantes de la arqueología no pueden perderse una visita al yacimiento de Cástulo, donde las excavaciones continúan revelando secretos de esta antigua ciudad que fue clave en las guerras púnicas. Los fines de semana se organizan visitas guiadas que acercan al visitante a este fascinante pasado.
La gastronomía local merece una atención especial, con platos que reflejan la tradición de la Alta Andalucía. Los restaurantes de la ciudad ofrecen desde guisos tradicionales como el lomo en manteca hasta repostería conventual, acompañados siempre del excelente aceite de oliva virgen extra de la comarca.
Para los más activos, los senderos de los alrededores permiten descubrir paisajes de olivar y bosque mediterráneo, con rutas que se adaptan a diferentes niveles de dificultad. La cercanía del Parque Natural de Despeñaperros abre posibilidades para excursiones de día completo.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Linares arranca con fuerza en mayo, durante la Feria y Fiestas en honor a San Marcos. Las calles se llenan de música, bailes y el ambiente festivo típicamente andaluz, con casetas donde degustar las especialidades locales.
En agosto, la ciudad celebra sus fiestas patronales en honor a San Agustín, con una programación que combina actos religiosos, culturales y lúdicos. Es un momento especial para conocer las tradiciones más arraigadas de Linares.
El Festival Internacional de Guitarra Andrés Segovia, que se celebra a finales de junio, atrae a músicos y melómanos de todo el mundo. Durante varios días, la ciudad vibra al ritmo de este instrumento que aquí tiene uno de sus templos más importantes.
La Semana Santa linarense destaca por su sobriedad y recogimiento, con procesiones que recorren las calles del centro histórico en un ambiente de devoción popular que emociona tanto a creyentes como a amantes del arte cofrade.
Información práctica
Linares se encuentra a 50 kilómetros de Jaén capital, con excelentes comunicaciones por la A-4 y la N-322. Desde Jaén, el trayecto en coche no supera los 45 minutos, mientras que el autobús conecta ambas ciudades con una frecuencia regular.
La primavera y el otoño son las estaciones ideales para visitar la ciudad, cuando las temperaturas son más suaves y los olivares muestran sus colores más hermosos. Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre ofrecen las mejores condiciones para disfrutar tanto del patrimonio urbano como de las rutas por los alrededores.
Para una visita completa, se recomienda dedicar al menos dos días: uno para el centro histórico y los museos, y otro para el yacimiento de Cástulo y los paisajes de la comarca. La ciudad cuenta con una buena oferta de alojamiento y restauración que permite disfrutar de una estancia cómoda y placentera.