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sobre Genalguacil
El pueblo museo donde cada dos años artistas de todo el mundo dejan sus obras expuestas en las calles
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El turismo en Genalguacil tiene algo de anomalía dentro de la Serranía de Ronda. A diferencia de otros pueblos de la zona, aquí el arte contemporáneo forma parte del paisaje cotidiano. El municipio, con poco más de trescientos habitantes y asentado en la vertiente sur del valle del Genal, ha ido incorporando obras artísticas a sus calles hasta convertir el casco urbano en una especie de museo disperso entre casas encaladas.
La idea empezó a tomar forma en los años noventa con encuentros de arte que invitaban a creadores a trabajar en el propio pueblo. Muchas de esas piezas se quedaron después como obra permanente. Con el tiempo han aparecido esculturas, murales e intervenciones de muy distinto tipo, integradas entre macetas, escaleras y plazas pequeñas. No es un circuito cerrado ni ordenado: las obras aparecen mientras uno camina, a veces en una esquina o junto a una fachada cualquiera.
El entorno sigue siendo el de la Serranía de Ronda más húmeda y boscosa. Los montes cercanos están cubiertos en buena parte por alcornocales, con encinas y castaños en algunas zonas. El relieve es quebrado y los caminos bajan hacia los arroyos que acaban formando el río Genal. En estos montes no es raro encontrar rastros de jabalí o corzo, y la presencia de aves mediterráneas es constante.
Qué ver en el pueblo
El propio trazado del casco urbano forma parte de la visita. Las calles suben y bajan por la ladera con la irregularidad típica de los pueblos serranos, y en ese recorrido van apareciendo las obras surgidas de los encuentros de arte. Algunas ocupan pequeñas plazas; otras están casi escondidas entre casas. Conviene recorrer el pueblo sin prisa, mirando también hacia las fachadas y no solo hacia el suelo.
La iglesia de San Pedro de Verona se levanta en el centro del núcleo. El origen del edificio se remonta al siglo XVI, con reformas posteriores que han ido modificando su aspecto. La estructura mantiene rasgos de tradición mudéjar, algo frecuente en esta parte de la provincia tras la repoblación cristiana.
El Museo de Arte Contemporáneo ocupa una antigua casa restaurada del casco histórico. Allí se conservan obras realizadas por artistas que han pasado por el pueblo a lo largo de los años. La colección ayuda a entender mejor el proyecto cultural que se ha ido construyendo en Genalguacil, más allá de las piezas que se ven en la calle.
En la parte alta del pueblo hay varios puntos desde los que se abre el paisaje del valle del Genal. Desde allí se aprecia bien cómo el caserío blanco se adapta a la pendiente, con los montes cubiertos de alcornocal alrededor.
Caminos y entorno
Los senderos que salen del pueblo permiten entender el paisaje que lo rodea. Muchos atraviesan alcornocales que siguen explotándose para la saca del corcho, una actividad tradicional en toda la comarca.
Uno de los caminos asciende hacia la zona de Sierra Bermeja, con tramos de montaña media y vistas amplias cuando se gana altura. Otros senderos bajan hacia el valle del Genal, siguiendo arroyos y pequeñas huertas. En cualquier caso conviene informarse antes de salir: el terreno tiene desniveles y en verano el calor aprieta incluso en zonas de sombra.
La cocina local sigue el ritmo de la temporada. En otoño aparecen las castañas y las setas; durante el resto del año son habituales los guisos de cuchara, los embutidos y la miel de la zona. Son platos ligados al campo y a una vida serrana que todavía marca el calendario.
Tradiciones y vida cultural
El proyecto artístico del pueblo se renueva periódicamente con nuevos encuentros en los que los artistas trabajan durante varios días en Genalguacil. Mientras dura ese proceso, el pueblo funciona como un taller abierto: vecinos y visitantes ven cómo se van levantando las obras que después quedarán integradas en las calles.
A lo largo del año también se celebran las fiestas patronales dedicadas a San Pedro de Verona, con actos religiosos y actividades populares que reúnen a buena parte de los vecinos.
En otoño suele celebrarse una fiesta vinculada a la castaña, muy presente en los montes del valle del Genal. La llegada de esta cosecha marca uno de los momentos más reconocibles del calendario serrano.
Datos prácticos
La forma más habitual de llegar desde la costa es subir desde San Pedro de Alcántara hacia Ronda por la carretera de la serranía y desviarse después hacia el valle del Genal. El último tramo discurre por carreteras de montaña con bastantes curvas.
El pueblo se recorre caminando en poco tiempo, aunque las cuestas se notan. Para entender bien la mezcla entre arte, arquitectura y paisaje conviene dedicarle al menos una mañana y pasear sin un recorrido demasiado rígido.