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sobre Parauta
Pequeño pueblo blanco inmerso en el bosque de castaños del Valle del Genal y puerta de entrada al Parque Natural
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Enclavado a 799 metros de altitud en el corazón de la Serranía de Ronda, Parauta es uno de esos pequeños tesoros andaluces que parecen detenidos en el tiempo. Con apenas 280 habitantes, esta diminuta aldea malagueña ofrece a los viajeros la experiencia auténtica de la España rural más genuina, donde el silencio de las montañas solo se rompe con el murmullo de las fuentes y el canto de los pájaros.
Rodeada de olivares centenarios y bosques de encinas, Parauta emerge como un balcón natural sobre el valle del Genal, ofreciendo panorámicas espectaculares de la serranía rondeña. Sus casas blancas se apiñan en torno a callejuelas empinadas que conservan todo el sabor de la arquitectura popular andaluza, mientras que el aire puro de la montaña y la tranquilidad absoluta convierten cada paseo en una experiencia reparadora.
La esencia de Parauta radica precisamente en su autenticidad: aquí no encontrarás multitudes ni comercios turísticos, sino la oportunidad de experimentar el ritmo pausado de la vida rural andaluza, donde cada vecino saluda con una sonrisa y el tiempo parece transcurrir a otro compás.
Qué ver en Parauta
El patrimonio de Parauta, aunque modesto en tamaño, destaca por su valor etnográfico y su perfecta integración en el paisaje serrano. La Iglesia de la Inmaculada Concepción, construida en el siglo XVI, preside el núcleo urbano con su sencilla pero elegante arquitectura religiosa andaluza. Su interior alberga interesantes elementos decorativos que reflejan la devoción popular de estos pueblos de montaña.
El verdadero tesoro de Parauta son sus calles empedradas y su arquitectura popular, con casas encaladas que conservan elementos tradicionales como rejas de forja, macetas rebosantes de geranios y pequeños patios que se entreven tras los portones entreabiertos. El mirador natural que forman las calles más altas del pueblo ofrece vistas panorámicas del valle del Genal y de las sierras circundantes.
La fuente del pueblo, punto de encuentro tradicional de los vecinos, mantiene viva la costumbre ancestral del agua como elemento vertebrador de la vida comunitaria. Los alrededores de Parauta están salpicados de antiguas eras de trillar y cortijos que testimonian la actividad agrícola tradicional de la zona.
Los amantes de la naturaleza encontrarán en los olivares centenarios que rodean el pueblo un paisaje de extraordinaria belleza, especialmente durante la época de la recolección. Los senderos tradicionales que conectan Parauta con las aldeas vecinas serpentean entre bosques mediterráneos donde abundan encinas, alcornoques y quejigos.
Qué hacer
Parauta es el punto de partida ideal para rutas de senderismo por la Serranía de Ronda. Los senderos que parten del pueblo permiten adentrarse en paisajes de extraordinaria belleza, donde alternan bosques mediterráneos, olivares centenarios y vegas fluviales. Una de las rutas más recomendables conduce hasta los bosques de castaños de las laderas del valle del Genal.
La fotografía de paisaje encuentra en Parauta un escenario excepcional, especialmente durante el amanecer y el atardecer, cuando la luz dorada baña las casas blancas y los olivares circundantes. Los aficionados a la ornitología podrán observar especies propias del bosque mediterráneo y de los espacios agrícolas tradicionales.
La gastronomía local se basa en los productos de la tierra: aceite de oliva virgen extra, embutidos caseros, quesos de cabra y las tradicionales migas serranas. Aunque Parauta no cuenta con restaurantes, la experiencia gastronómica se vive en las casas particulares y en las celebraciones populares, donde los platos tradicionales se elaboran siguiendo recetas transmitidas de generación en generación.
Los talleres de artesanía tradicional ocasionales permiten conocer oficios como la elaboración de queso artesano o la producción de aceite de oliva ecológico, actividades que mantienen viva la cultura rural de la zona.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Parauta, aunque sencillo, refleja la profunda religiosidad y el carácter comunitario de sus habitantes. Las fiestas patronales en honor a la Inmaculada Concepción se celebran en diciembre, transformando las calles del pueblo con procesiones, música tradicional y degustaciones de productos locales.
En agosto, coincidiendo con las vacaciones estivales, se organizan verbenas populares que reúnen a vecinos y visitantes en un ambiente familiar y acogedor. La Semana Santa se vive con especial devoción, con procesiones que recorren las empinadas calles del pueblo en un ambiente de profundo recogimiento.
La fiesta de la aceituna, que se celebra durante la época de recolección (entre noviembre y enero), permite conocer de primera mano las tradiciones olivareras de la zona y degustar el aceite de oliva recién molturado.
Información práctica
Parauta se encuentra a 110 kilómetros de Málaga capital, por la A-357 hasta Ronda y posteriormente por la A-369 y carreteras locales. El viaje requiere aproximadamente una hora y media en coche. Desde Ronda, Parauta está a unos 30 kilómetros por carreteras de montaña que serpentean entre paisajes espectaculares.
una de las mejores época para visitar Parauta es durante los meses de abril a junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas son más suaves y los paisajes lucen en todo su esplendor. El invierno puede ser frío en esta zona de montaña, mientras que el verano, aunque caluroso, se hace más llevadero gracias a la altitud.
Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y equipamiento adecuado si se planea hacer senderismo. La aldea no cuenta con servicios turísticos comerciales, por lo que conviene planificar la visita con antelación y respetar la tranquilidad de este pequeño refugio serrano.