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sobre Prado del Rey
Municipio serrano famoso por su producción de miel y marroquinería; fundado por Carlos III con trazado urbanístico moderno y cuadriculado
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En las suaves ondulaciones de la Sierra de Cádiz, a 440 metros de altitud, se extiende Prado del Rey como una alfombra verde salpicada de casas blancas. Esta villa de algo más de 5.600 habitantes representa la esencia más auténtica del interior gaditano, donde los olivos centenarios dialogan con las dehesas y los cortijos tradicionales dibujan un paisaje de postal andaluza.
Fundada en el siglo XVIII bajo el reinado de Carlos III, Prado del Rey conserva ese trazado urbano ilustrado que la convierte en un ejemplo singular de planificación borbónica. Sus calles amplias y ordenadas contrastan con la espontaneidad de otros pueblos blancos de la sierra, creando una armonía arquitectónica que invita al paseo pausado y la contemplación.
La tranquilidad de sus plazas y la hospitalidad de sus gentes hacen de Prado del Rey un destino perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano y sumergirse en la Andalucía más tradicional, donde el tiempo transcurre al compás de las estaciones y las faenas del campo.
Qué ver en Prado del Rey
El patrimonio arquitectónico de Prado del Rey refleja su origen dieciochesco en cada rincón. La Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, construida en estilo neoclásico, preside el centro urbano con su imponente fachada de piedra caliza de la zona. Su interior alberga retablos de gran valor artístico y una imagen de la Virgen muy venerada por los pradera.
La Plaza de España constituye el corazón neurálgico del municipio, un espacio diáfano rodeado de edificios señoriales con balcones de hierro forjado donde aún se respira el aire de la colonización ilustrada. Desde aquí parten las principales arterias del pueblo, invitando a perderse entre fachadas encaladas adornadas con macetas de geranios.
El Mirador de la Sierra ofrece unas vistas espectaculares del valle del Guadalete y las sierras circundantes. En días despejados, la panorámica alcanza hasta las últimas estribaciones de la Serranía de Ronda, convirtiendo este punto en un balcón privilegiado sobre la geografía gaditana.
En los alrededores, la Cueva del Gato y los Nacimientos del Guadalete se encuentran a pocos kilómetros, formando parte de un entorno natural de gran riqueza paisajística donde el agua cobra protagonismo entre formaciones kársticas y bosques mediterráneos.
Qué hacer
Prado del Rey es un destino ideal para los amantes del senderismo y la naturaleza. La red de senderos que parte desde el municipio conecta con rutas de gran recorrido como el GR-7, permitiendo descubrir paisajes de dehesas, olivares y bosques de encinas. La Ruta de los Molinos sigue el curso de arroyos y acequias centenarias, mostrando el patrimonio hidráulico de la zona.
La gastronomía local merece una mención especial, con platos tradicionales que reflejan la riqueza agrícola y ganadera de la comarca. Los productos de la huerta, el aceite de oliva virgen extra de producción propia y los quesos artesanales de cabra son protagonistas de una cocina sencilla pero sabrosa. Las gachas prados y el gazpacho serrano forman parte del repertorio culinario más auténtico.
Los talleres de artesanía permiten conocer oficios tradicionales como la alfarería, la talabartería y la elaboración de productos derivados del olivar. Muchos artesanos locales abren sus talleres a los visitantes, ofreciendo demostraciones y la posibilidad de adquirir piezas únicas.
Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras secundarias que atraviesan olivares y conectan cortijos ofrecen rutas de dificultad media con paisajes espectaculares, especialmente durante el otoño cuando los colores del campo alcanzan su máximo esplendor.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Prado del Rey gira en torno a tradiciones centenarias que mantienen vivo el folclore serrano. La Feria Real, que se celebra a finales de agosto, transforma el pueblo con casetas, música y bailes flamencos que se prolongan hasta altas horas de la madrugada.
En septiembre tiene lugar la Fiesta de la Vendimia, una celebración que honra la tradición vitivinícola de la zona con degustaciones, pisado de uva tradicional y actuaciones de grupos folclóricos locales. Durante estos días, las bodegas familiares abren sus puertas para mostrar el proceso artesanal de elaboración del vino.
La Semana Santa se vive con especial devoción, destacando las procesiones que recorren las calles empedradas del centro histórico. La Romería de San Isidro, en mayo, congrega a las hermandades rurales en una jornada de convivencia en el campo que combina devoción religiosa y tradición gastronómica.
Información práctica
Prado del Rey se encuentra a 65 kilómetros de Cádiz capital, accesible por la A-382 que conecta Jerez de la Frontera con Antequera. Desde Sevilla, la distancia es de aproximadamente 115 kilómetros por la A-4 y A-382. El trayecto desde Jerez de la Frontera apenas supera los 30 kilómetros.
una de las mejores época para visitar Prado del Rey es durante la primavera y el otoño, cuando las temperaturas son más suaves y el campo luce sus mejores galas. Los meses de abril, mayo, septiembre y octubre ofrecen condiciones ideales para las actividades al aire libre.
Se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y ropa adecuada para las excursiones por el campo. Los fines de semana y durante las fiestas patronales, es aconsejable reservar alojamiento con antelación.