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sobre Setenil de las Bodegas
Pueblo único por sus casas construidas bajo el tajo de las rocas; uno de los destinos más fotografiados y singulares de Andalucía
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Imagina un pueblo donde las casas parecen brotar directamente de la roca, donde los techos son formaciones rocosas naturales y las calles serpentean entre cuevas convertidas en hogares. Setenil de las Bodegas es uno de esos lugares únicos en el mundo que desafía la lógica arquitectónica convencional. Situado en plena Sierra de Cádiz, a 640 metros de altitud, este pueblo de 2.670 habitantes ha sabido adaptarse al paisaje de una manera tan singular que parece sacado de un cuento.
El nombre de Setenil proviene del latín "Septem Nihil" (siete veces nada), en referencia a las siete tentativas infructuosas de los cristianos por conquistar esta plaza musulmana. Sus casas trogloditas, excavadas en la toba calcárea y protegidas por enormes viseras rocosas, crean un conjunto urbano de una belleza y originalidad extraordinarias. Pasear por sus calles es como adentrarse en un laberinto pétreo donde la naturaleza y la arquitectura popular se funden en perfecta armonía.
Qué ver en Setenil de las Bodegas
La Calle Cuevas de la Sombra y la Calle Cuevas del Sol constituyen el corazón más espectacular del pueblo. Aquí, las viviendas se abren directamente en la roca viva, aprovechando las oquedades naturales formadas por la erosión del río Guadalporcún. Las enormes cornisas de piedra actúan como techos naturales, creando un paisaje urbano destacado en Andalucía.
El Castillo de Setenil, de origen nazarí, corona la parte alta del pueblo. Aunque en ruinas, conserva la Torre del Homenaje y ofrece unas vistas panorámicas excepcionales sobre el valle y la serranía gaditana. La Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida sobre la antigua mezquita en el siglo XV, presenta una interesante mezcla de estilos gótico-mudéjar y renacentista.
La Antigua Casa Consistorial y las Casas Colgadas en el barrio de la Villa Alta merecen una visita detenida. Desde el Mirador del Carmen se obtiene una de las mejores panorámicas del conjunto urbano, especialmente impresionante al atardecer, cuando la luz dorada resalta el contraste entre la roca blanca y las fachadas encaladas.
No hay que perderse un paseo por el entorno del río Guadalporcún, que ha sido el artífice de estas formaciones rocosas a lo largo de milenios. Los molinos harineros que jalonan su curso recuerdan la importancia que tuvo este río en la economía local.
Qué hacer
Setenil es un paraíso para los amantes de la fotografía arquitectónica y paisajística. Cada rincón ofrece una perspectiva única donde la piedra y la cal crean composiciones visuales fascinantes. Las rutas de senderismo por los alrededores permiten descubrir la riqueza natural de la Sierra de Cádiz, con senderos que conectan con otros pueblos blancos como Olvera o Alcalá del Valle.
La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. La carne de cerdo ibérico, los embutidos artesanos y los guisos tradicionales como la berza serrana forman parte de una cocina de raíces profundas. Los productos de la tierra, especialmente el aceite de oliva virgen extra, acompañan platos elaborados según recetas transmitidas de generación en generación.
Las rutas en bicicleta por los caminos rurales ofrecen una forma activa de conocer el paisaje serrano, mientras que los talleres de artesanía permiten acercarse a oficios tradicionales como la alfarería o la cestería. Para los más aventureros, la zona ofrece posibilidades de escalada en las formaciones rocosas cercanas.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Setenil refleja sus profundas raíces andaluzas. La Semana Santa presenta un carácter recogido y emotivo, con procesiones que discurren por las estrechas calles de roca. En mayo, las Cruces de Mayo adornan los rincones más pintorescos del pueblo con flores y elementos decorativos tradicionales.
La Feria de Agosto es el momento de mayor esplendor festivo, con casetas, música y bailes que se prolongan hasta altas horas en un ambiente de hermandad vecinal. La Fiesta de la Vendimia, a finales de septiembre, celebra la tradición vitivinícola que da nombre al pueblo, con degustaciones de vinos locales y actividades relacionadas con la cultura del vino.
En diciembre, la Navidad Rural transforma las cuevas-vivienda en un belén viviente de singular belleza, donde las tradiciones navideñas se funden con la arquitectura troglodita.
Información práctica
Setenil de las Bodegas se encuentra a 157 kilómetros de Cádiz capital, accesible por la A-384 hasta Arcos de la Frontera y luego por la A-372. Desde Sevilla, la distancia es de aproximadamente 130 kilómetros por la A-4 y A-384.
La mejor época para visitar es durante los meses de primavera (abril-mayo) y otoño (septiembre-octubre), cuando las temperaturas son más suaves y la luz realza la belleza del conjunto pétreo. Los fines de semana pueden resultar más concurridos, por lo que se recomienda madrugar para disfrutar de mayor tranquilidad.
Es aconsejable llevar calzado cómodo para recorrer las calles empedradas y de cierto desnivel. Un sombrero y protección solar son imprescindibles en verano, mientras que en invierno conviene abrigarse, ya que la altitud hace que las temperaturas sean más frescas que en la costa.