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sobre Peal de Becerro
Importante localidad con restos íberos de gran valor como la Cámara Sepulcral de Toya
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En el corazón de la comarca de Sierra de Cazorla, Peal de Becerro se alza como una villa de notable personalidad que combina la tranquilidad de un pueblo andaluz tradicional con la riqueza histórica de su pasado estratégico. Con sus 5.290 habitantes distribuidos a 550 metros de altitud, este enclave jiennense ofrece al viajero un encuentro auténtico con la Andalucía más genuina, donde las huellas del tiempo se perciben en cada rincón de sus calles empedradas.
La localidad debe su nombre a una curiosa leyenda que habla de un becerro de oro enterrado en sus tierras, aunque la realidad histórica nos cuenta una historia igual de fascinante: la de un pueblo que fue testigo del paso de íberos, romanos y musulmanes, y que vivió momentos decisivos durante la Reconquista cristiana. Su ubicación privilegiada, en la antesala del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, lo convierte en un punto de partida ideal para explorar uno de los espacios naturales más vastos de España.
Qué ver en Peal de Becerro
El patrimonio monumental de Peal de Becerro refleja siglos de historia en sus piedras centenarias. La Iglesia Parroquial de la Purísima Concepción domina el perfil urbano con su imponente torre campanario, un templo que combina elementos renacentistas con añadidos barrocos posteriores. Su interior alberga interesantes retablos tallados y una valiosa imaginería que merece una visita pausada.
Los restos del Castillo de Peal coronan uno de los cerros cercanos, ofreciendo desde sus ruinas unas vistas panorámicas excepcionales del valle del Guadalquivir y las primeras estribaciones de la Sierra de Cazorla. Aunque conserva principalmente los cimientos y algunos lienzos de muralla, el lugar mantiene todo su poder evocador y es ideal para comprender la importancia estratégica que tuvo esta fortaleza medieval.
El casco histórico invita a perderse por sus calles estrechas y plazuelas, donde las casas encaladas contrastan con las piedras nobles de palacios señoriales como la Casa de los Moreno de Tejada. La arquitectura popular se muestra en todo su esplendor en barrios como el de San Miguel, donde el tiempo parece haberse detenido.
Para los amantes de la naturaleza, los olivares centenarios que rodean la villa constituyen un paisaje cultural único, especialmente hermoso durante la floración primaveral, cuando el verde plateado de los olivos se salpica del blanco de las flores.
Qué hacer
Peal de Becerro es punto de partida para numerosas rutas de senderismo que penetran en la Sierra de Cazorla. El sendero hacia el Cerro de las Banderillas ofrece una excursión accesible con recompensas paisajísticas extraordinarias. Para los más aventureros, las rutas que conectan con el Parque Natural permiten descubrir rincones de gran valor ecológico.
La gastronomía local merece una atención especial. Los productos de la tierra, como el aceite de oliva virgen extra de denominación de origen Sierra de Cazorla, las migas, el gazpacho serrano o los tradicionales andrajos, reflejan la cocina rural más auténtica. Las jornadas micológicas en otoño aprovechan la riqueza fungícola de la zona.
Los aficionados a la fotografía encontrarán en Peal de Becerro múltiples oportunidades: desde los amaneceres dorados sobre el mar de olivos hasta los contrastes cromáticos del atardecer en el castillo. La observación de aves también tiene su lugar, especialmente en las zonas de transición hacia la sierra.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Peal de Becerro conserva el sabor de las celebraciones tradicionales andaluzas. Las Fiestas Patronales en honor a San Isidro Labrador se celebran a mediados de mayo con procesiones, verbenas y actividades relacionadas con el mundo agrícola que tanto define el carácter del municipio.
En agosto tienen lugar las fiestas de verano, que combinan tradición y modernidad con actuaciones musicales, casetas y la popular noche del jamón. La Semana Santa mantiene un marcado carácter recogido y emotivo, con procesiones que recorren las calles del casco antiguo creando una atmósfera de especial solemnidad.
Las Jornadas de la Aceituna en noviembre celebran el producto estrella de la zona, con degustaciones, talleres y actividades que ponen en valor la cultura del olivar.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Jaén capital, Peal de Becerro se encuentra a 60 kilómetros por la A-315 en dirección a Torreperogil y posteriormente por la A-6206. El trayecto ofrece paisajes espectaculares de olivares y es muy cómodo por carretera. También existe conexión por autobús desde Jaén con varias frecuencias diarias.
Mejor época para visitarlo: La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) son ideales para disfrutar tanto del patrimonio como de las actividades al aire libre. Los inviernos son suaves y permiten visitas cómodas, mientras que el verano puede ser caluroso, aunque las noches son frescas.
Consejos útiles: Conviene llevar calzado cómodo para explorar el casco histórico y las rutas de senderismo. La oficina de turismo local proporciona información actualizada sobre rutas y actividades. Es recomendable probar el aceite local y llevarse algunas botellas como recuerdo gastronómico de la visita.