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sobre El Burgo
Municipio en plena naturaleza con bosques de pinsapos y ríos limpios ideal para el turismo ecológico y de aventura
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El Burgo está en la Sierra de las Nieves, a menos de una hora en coche desde Málaga. Tiene unos 1.700 habitantes y está a unos 600 metros de altitud. La mayoría llega por la sierra a caminar o a usar el pueblo como base para rutas. El casco urbano se ve rápido.
El acceso habitual es por la MA‑5403 después de pasar Ardales. Es carretera de curvas. Con lluvia o de noche conviene ir sin prisa.
Dentro del pueblo las calles son estrechas y con cuestas. Algunas están empedradas. Aparca en la parte baja o cerca de la plaza y muévete andando. Cruzarlo entero lleva media hora larga.
Qué ver en El Burgo
La iglesia de la Encarnación marca el centro. Es del siglo XVI y la torre cuadrada se ve desde casi cualquier punto del casco urbano. Por dentro es sobria. Tiene retablos barrocos y poco más.
La plaza que hay alrededor funciona como punto de paso. Aquí se junta la gente del pueblo, sobre todo a última hora de la tarde.
El resto es callejear. Casas encaladas, rejas de hierro y algunas puertas antiguas de madera. No hay grandes edificios ni plazas amplias. Es un casco pequeño y bastante ordenado.
Si buscas vistas abiertas, tendrás que salir del pueblo. Una de las más conocidas está en el Tajo de la Caína, dentro del entorno del parque. Es un cortado con buenas panorámicas de la sierra. El acceso requiere caminar un rato por sendero. Lleva agua y calzado decente porque hay pendiente.
Rutas y naturaleza en la Sierra de las Nieves
El Burgo es uno de los accesos habituales al actual Parque Nacional de la Sierra de las Nieves. Desde aquí salen varias rutas señalizadas.
Una de las más conocidas recorre zonas de pinsapar. El pinsapo es un abeto que solo aparece en algunas sierras del sur. Hay tramos relativamente fáciles, aunque conviene informarse antes porque algunos accesos pueden estar regulados según la época.
La subida al Torrecilla (1.919 m) es otra historia. Es la cumbre más alta de la zona y la excursión es larga. Hay desnivel y el tiempo cambia rápido en invierno. Si no estás acostumbrado a la montaña, mejor quedarse en rutas más cortas.
También hay cuevas en la sierra, pero no están preparadas como atracción turística. Son cavidades usadas por grupos de espeleología y requieren material y guía.
En los alrededores no es raro ver cabras montesas en las laderas rocosas. Con suerte también alguna rapaz planeando sobre los barrancos.
Fiestas y tradiciones
En agosto suele celebrarse la feria del pueblo. Son varios días con casetas, música y ambiente bastante local.
La Semana Santa aquí es sencilla. Las procesiones pasan por calles estrechas y con bastante pendiente. No hay grandes pasos ni montajes espectaculares, pero el pueblo participa mucho.
En septiembre se celebran las fiestas en honor a la Virgen de los Remedios, patrona del municipio.
Durante el invierno aún se mantienen tradiciones ligadas a la matanza del cerdo y, cuando llega el otoño, hay años en los que se organizan actividades relacionadas con la recogida de setas en la sierra.
Datos prácticos
El Burgo está a unos 65 kilómetros de Málaga. El trayecto suele hacerse por Ardales y después por la MA‑5403.
Primavera y otoño suelen ser las épocas más cómodas para caminar por la zona. En verano el calor aprieta a mediodía, aunque por la noche refresca bastante. En invierno pueden aparecer nieblas o lluvias que complican las rutas de montaña.
Si vas a salir al campo, lleva agua y calzado de senderismo. En la sierra las distancias engañan.
El pueblo tiene servicios básicos para pasar un par de días: tiendas pequeñas y sitios donde comer algo después de una caminata.
Si solo tienes…
Una hora
Aparca cerca del centro y recorre el casco antiguo sin rumbo fijo. Pasa por la iglesia, da una vuelta por la plaza y sube alguna de las calles que salen hacia la parte alta. En menos de una hora habrás visto lo esencial.
Un día
Usa el pueblo como base y sal a caminar por la Sierra de las Nieves. No hace falta intentar grandes cumbres. Hay senderos más cortos que permiten ver monte, barrancos y, con suerte, algún pinsapo sin meterse en rutas demasiado largas. Empieza temprano y vuelve al pueblo antes de que caiga la tarde.