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sobre Beas de Segura
Puerta natural a la Sierra de Segura; famosa mundialmente por sus fiestas taurinas de San Marcos y entorno natural
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En el corazón de la Sierra de Segura, donde los olivares centenarios se funden con bosques de pinos y encinas, se alza Beas de Segura como una ventana al pasado andalusí de la provincia de Jaén. Esta villa de poco más de 5.000 habitantes, situada a 600 metros de altitud, conserva entre sus calles empedradas y casas señoriales la esencia de una comarca que ha sabido preservar su patrimonio histórico y natural con especial cuidado.
El municipio se extiende por un territorio accidentado donde cada rincón cuenta una historia diferente. Desde las huellas de la dominación árabe hasta los vestigios de la reconquista cristiana, Beas de Segura invita a descubrir un legado cultural que se refleja tanto en su arquitectura como en sus tradiciones gastronómicas y festivas.
La localidad destaca por su privilegiada ubicación dentro del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, lo que la convierte en un destino ideal para quienes buscan combinar turismo cultural con experiencias en plena naturaleza.
Qué ver en Beas de Segura
El casco histórico de Beas de Segura concentra algunos de los ejemplos más notables de arquitectura religiosa y civil de la comarca. La Iglesia de la Asunción domina el perfil urbano con su torre renacentista, mientras que la Ermita de la Virgen de la Consolación, patrona de la localidad, ofrece una muestra interesante del arte religioso local.
Paseando por las calles del centro histórico, llaman la atención las casonas señoriales con sus balcones de hierro forjado y patios andaluces. La Plaza de la Constitución constituye el núcleo neurálgico de la villa, rodeada de edificios que mantienen la arquitectura tradicional de la zona.
En los alrededores del municipio, los amantes del patrimonio arqueológico pueden visitar los restos de antiguos asentamientos íberos y romanos que testimonian la importancia estratégica de esta zona desde la antigüedad. La Torre del Homenaje, vestigio de las fortificaciones medievales, recuerda el papel defensivo que tuvo Beas de Segura durante los siglos de frontera entre cristianos y musulmanes.
El entorno natural ofrece paisajes de extraordinaria belleza, con olivares que se extienden hasta perderse en el horizonte y bosques mediterráneos donde abundan las especies autóctonas. Los Cerros de Beas proporcionan excelentes miradores naturales desde los que contemplar toda la sierra.
Qué hacer
La ubicación privilegiada de Beas de Segura dentro del parque natural la convierte en un punto de partida excepcional para numerosas actividades al aire libre. Las rutas de senderismo discurren por senderos que conectan con aldeas vecinas, atravesando paisajes donde alternan los cultivos tradicionales con la vegetación autóctona.
Los aficionados al turismo activo encontrarán en los alrededores múltiples opciones para la práctica del ciclismo de montaña, siguiendo pistas forestales que ofrecen diferentes niveles de dificultad. Las rutas micológicas cobran especial protagonismo durante los meses de otoño, cuando los bosques de la sierra se llenan de setas y hongos comestibles.
La gastronomía local merece una atención especial, con platos que reflejan la tradición culinaria de la Sierra de Segura. El aceite de oliva virgen extra de la zona, con denominación de origen protegida, acompaña recetas tradicionales como las gachas, los andrajos o la perdiz en escabeche. Los productos de la matanza del cerdo y los quesos de cabra elaborados artesanalmente completan una oferta gastronómica auténtica.
Para los interesados en el turismo cultural, la villa organiza visitas guiadas que permiten conocer en profundidad la historia local y las tradiciones que aún se mantienen vivas entre sus habitantes.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Beas de Segura se articula en torno a celebraciones que combinan el fervor religioso con la diversión popular. Las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Consolación se celebran a mediados de agosto, con procesiones, verbenas y actividades culturales que atraen a visitantes de toda la comarca.
En mayo tiene lugar la romería a la ermita de la patrona, una tradición que congrega a los vecinos en una jornada de convivencia en plena naturaleza. La Semana Santa mantiene el sabor de las celebraciones tradicionales andaluzas, con procesiones que recorren las calles del casco histórico.
Las fiestas de San Isidro en mayo rinden homenaje al mundo rural con actividades relacionadas con las tradiciones agrícolas locales. Durante el verano, diversos festivales de música y teatro al aire libre aprovechan el marco incomparable que ofrecen las plazas y espacios naturales del municipio.
Información práctica
Beas de Segura se encuentra a 80 kilómetros de Jaén capital, siguiendo la autovía A-32 hasta Úbeda y continuando después por carreteras comarcales que atraviesan paisajes de gran belleza. El acceso en vehículo propio resulta la opción más cómoda para moverse por la zona y acceder a los puntos de interés natural.
La mejor época para visitar la localidad abarca desde abril hasta junio y de septiembre a noviembre, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra sus mejores colores. El verano puede resultar caluroso, aunque las noches suelen ser frescas debido a la altitud.
Para aprovechar al máximo la visita, se recomienda dedicar al menos un fin de semana completo que permita combinar el conocimiento del patrimonio urbano con alguna excursión por el entorno natural. La villa cuenta con diversos alojamientos rurales que facilitan la estancia y el contacto con las tradiciones locales.