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sobre Bedmar y Garcíez
Municipio formado por dos núcleos en el corazón de Mágina; destaca por su castillo y el paraje de Cuadros
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En el corazón de la Sierra Mágina, donde los olivares ascienden por laderas de piedra caliza hasta encontrarse con bosques de encinas y pinos, se alza Bedmar y Garcíez, un municipio que conserva intacta la esencia de la Andalucía interior. Sus casas blancas se escalonan por la pendiente de la montaña, creando un conjunto urbano que dialoga armoniosamente con el paisaje que lo rodda.
Este pueblo de 2.605 habitantes, situado a 643 metros de altitud, ofrece una experiencia auténtica del turismo rural andaluz. Sus calles empedradas, sus miradores naturales y la proximidad al Parque Natural Sierra de Mágina lo convierten en un destino perfecto para quienes buscan tranquilidad, naturaleza y tradición en un entorno privilegiado.
Qué ver en Bedmar y Garcíez
El patrimonio histórico de Bedmar y Garcíez se concentra principalmente en su casco antiguo, donde destaca la Iglesia Parroquial de la Encarnación, templo del siglo XVI que conserva elementos arquitectónicos de gran valor artístico. Su torre, visible desde varios puntos del pueblo, se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del municipio.
Los restos del Castillo de Bedmar, de origen árabe, coronan una pequeña elevación y ofrecen magníficas vistas panorámicas de la comarca. Aunque solo se conservan algunos lienzos de muralla, el emplazamiento permite contemplar la extensión de olivares que caracteriza el paisaje jiennense y, en días claros, divisar las cumbres más altas de Sierra Mágina.
El entorno natural constituye sin duda el mayor atractivo de la zona. Los senderos de la Sierra Mágina arrancan prácticamente desde el pueblo, adentrándose en paisajes donde se alternan formaciones rocosas, barrancos y masas forestales. La Cueva del Agua y los Tajos de Bedmar son formaciones geológicas de gran belleza que pueden visitarse siguiendo rutas señalizadas.
Qué hacer
La privilegiada ubicación de Bedmar y Garcíez lo convierte en un punto de partida ideal para explorar el Parque Natural Sierra de Mágina. Los amantes del senderismo pueden elegir entre rutas de diferente dificultad, desde paseos familiares por senderos interpretativos hasta ascensiones más exigentes hacia las cumbres del parque natural.
La ruta del Agua conduce a varios manantiales y fuentes naturales que han abastecido tradicionalmente al municipio, mientras que el sendero de los Tajos permite descubrir impresionantes formaciones rocosas y cañones de piedra caliza. Para los más aventureros, la escalada en las paredes calizas de la sierra ofrece vías de diferentes grados de dificultad.
La gastronomía local merece una mención especial. Los productos derivados del olivar, como el aceite de oliva virgen extra de la denominación de origen Sierra Mágina, protagonizan una cocina tradicional que puede degustarse en los establecimientos del pueblo. Los guisos de temporada, las migas, el gazpacho serrano y los dulces caseros forman parte de una oferta gastronómica auténtica y sabrosa.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Bedmar y Garcíez mantiene vivas las tradiciones andaluzas a lo largo del año. En mayo se celebra la festividad en honor a la Virgen de la Encarnación, patrona del municipio, con procesiones, actos religiosos y actividades populares que llenan de vida las calles del pueblo.
El verano trae consigo las fiestas patronales, generalmente a mediados de agosto, cuando el pueblo se engalana para recibir a visitantes y familiares que regresan durante las vacaciones. Son días de música, bailes tradicionales y actividades para todas las edades en las plazas y calles del casco histórico.
La Semana Santa se vive con especial devoción, manteniendo el carácter recogido y emotivo propio de los pueblos andaluces. Las procesiones recorren las calles estrechas creando una atmósfera única que atrae a numerosos visitantes de la comarca.
Información práctica
Bedmar y Garcíez se encuentra a aproximadamente 50 kilómetros de Jaén capital, con acceso por la carretera A-315 en dirección a Cabra del Santo Cristo. El trayecto desde Jaén dura alrededor de 45 minutos por carreteras de montaña que ya ofrecen espectaculares vistas del paisaje serrano.
La primavera y el otoño constituyen las mejores épocas para visitar la zona, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra sus mejores colores. En primavera, los campos se llenan de flores silvestres, mientras que el otoño tiñe los bosques de tonos dorados y rojizos.
Para disfrutar plenamente de la experiencia, se recomienda llevar calzado cómodo para caminar por las calles empedradas y senderos naturales, así como ropa adecuada para las actividades al aire libre. El municipio cuenta con servicios básicos y establecimientos donde adquirir productos locales y degustar la gastronomía tradicional de la sierra jiennense.