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sobre Almadén de la Plata
Pintoresco pueblo del Parque Natural Sierra Norte conocido por su industria jamonera y ser paso del Camino de Santiago
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En el corazón de la Sierra Norte de Sevilla, donde los cerros ondulados se visten de encinas y alcornoques, se alza Almadén de la Plata como un testimonio vivo de la historia minera andaluza. Este pequeño municipio de apenas 1.324 habitantes conserva en sus calles empedradas y casas encaladas el eco de siglos de extracción argentífera que le dieron nombre y prosperidad.
A 450 metros de altitud, Almadén de la Plata ofrece al viajero la serenidad de un pueblo serrano auténtico, donde el tiempo parece haberse detenido entre dehesas infinitas y paisajes que cambian de color según las estaciones. Sus calles estrechas y plazuelas recogidas invitan al paseo pausado, mientras que los alrededores despliegan un mosaico natural perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo urbano.
La riqueza patrimonial de este enclave serrano se mezcla armoniosamente con una naturaleza generosa, convirtiendo cada visita en un viaje tanto al pasado como a los paisajes más genuinos de la Sierra Norte sevillana.
Qué ver en Almadén de la Plata
El patrimonio histórico de Almadén de la Plata refleja su pasado minero y su importancia estratégica en la comarca. La Iglesia Parroquial de Santa María de Gracia, de origen mudéjar con posteriores reformas barrocas, preside el casco urbano con su torre campanario visible desde varios puntos del pueblo. Sus retablos dorados y la imagen de la patrona constituyen el centro espiritual de la localidad.
Los vestigios de la antigua explotación minera pueden rastrearse en los alrededores del pueblo, donde aún se conservan restos de pozos y galerías que recuerdan la intensa actividad extractiva de plata que dio fama a la localidad durante siglos. Aunque muchas de estas instalaciones han desaparecido, algunos elementos patrimoniales industriales permanecen como testigos silenciosos de aquella época dorada.
El casco histórico mantiene la estructura típica de los pueblos serranos andaluces, con casas de arquitectura tradicional, patios floridos y rincones donde el encalado blanco contrasta con el verde intenso de la vegetación. Las calles conservan su trazado original y ofrecen perspectivas fotogénicas desde diferentes ángulos.
La naturaleza circundante constituye uno de los principales atractivos de Almadén de la Plata. Las dehesas de encinas y alcornoques se extienden en todas las direcciones, creando un paisaje característico de la Sierra Norte donde pastan en libertad vacas retintas y cerdos ibéricos. Los arroyos estacionales dibujan valles verdes que contrastan con la aridez estival de los cerros.
Qué hacer
Almadén de la Plata es un destino ideal para el turismo activo y de naturaleza. La red de senderos que parte del pueblo permite descubrir la riqueza paisajística de la zona a pie o en bicicleta. La Ruta de los Molinos recorre antiguos molinos harineros junto a arroyos, mientras que otros senderos ascienden a los cerros más altos para disfrutar de panorámicas espectaculares sobre la Sierra Norte.
La observación de aves encuentra aquí un escenario privilegiado. Águilas imperiales, buitres leonados, cigüeñas negras y una gran variedad de especies forestales habitan estos ecosistemas. Los aficionados a la ornitología pueden combinar rutas de senderismo con avistamientos, especialmente durante los pasos migratorios.
La gastronomía local merece capítulo aparte. Los productos de la montaña sevillana brillan en los fogones: carnes de caza, embutidos ibéricos, quesos de cabra, miel de brezo y aceite de oliva virgen extra de las almazaras cercanas. Los guisos tradicionales como las migas serranas, el gazpacho caliente y los potajes de tagarninas conectan al visitante con sabores ancestrales.
Durante la temporada de setas, el entorno de Almadén de la Plata se transforma en un paraíso micológico donde níscalos, setas de cardo y otras especies comestibles atraen a recolectores experimentados.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Almadén de la Plata mantiene vivas las tradiciones serranas. Las fiestas patronales en honor a Santa María de Gracia se celebran a mediados de agosto con procesiones, verbenas populares y actividades culturales que congregan tanto a vecinos como a visitantes.
La Semana Santa se vive con especial intensidad en este pueblo serrano, donde las procesiones adquieren un carácter íntimo y recogido. Las imágenes recorren calles estrechas iluminadas por faroles, creando una atmósfera de profundo recogimiento.
Durante el otoño tienen lugar las fiestas de la castaña y la seta, aprovechando la abundancia estacional de estos productos. Son celebraciones gastronómicas que combinan degustaciones, concursos culinarios y rutas micológicas guiadas.
El Día de Andalucía se celebra con especial arraigo, organizando actividades que ponen en valor las tradiciones locales y la cultura serrana.
Información práctica
Almadén de la Plata se encuentra a 65 kilómetros al norte de Sevilla capital. El acceso más directo es por la A-66 (Vía de la Plata) hasta Guillena, para después tomar la SE-7101 que conduce directamente al pueblo. El trayecto desde Sevilla dura aproximadamente una hora en coche.
La mejor época para visitar abarca desde octubre hasta mayo, cuando las temperaturas son más suaves y la naturaleza muestra todo su esplendor. La primavera es especialmente recomendable por la floración y el verdor de los campos, mientras que el otoño ofrece la magia de los colores dorados y la temporada micológica.
Es aconsejable llevar calzado cómodo para caminar por terrenos irregulares y ropa adecuada para actividades al aire libre. Durante los meses de verano, hay que extremar las precauciones por las altas temperaturas y el riesgo de incendios forestales.